
La Secretaría de Infraestructura Territorial de Tunja vive una etapa de transformación indispensable. Bajo la visión de la administración del alcalde Rafael Acevedo y el liderazgo técnico del ingeniero Elmer Román Díaz Ruiz, la ciudad empieza a ver una gestión que combina experiencia profesional, carácter decisivo y una alta calidad humana puesta al servicio de la gente.
Llegar a una de las carteras más complejas del municipio no es tarea sencilla, pero la presencia de Elmer Román le ha inyectado aire fresco y dinamismo a la dependencia. No se trata solo de mover papeles desde un escritorio; se trata de una presencia constante en los comités de obra, en las mesas de seguimiento y en el territorio, revisando metro a metro lo que le pertenece a los tunjanos.
Entre los aspectos más destacados de esta gestión se encuentran:
Firmeza frente a los proyectos atrasados (caso Don Matías S.A.S.): En lugar de evadir responsabilidades o maquillar cifras, la Secretaría de Infraestructura ha asumido una postura técnica implacable. Frente a los sonados rumores y el evidente retraso en las obras a cargo de la empresa Don Matías S.A.S., Elmer Román ha liderado con la lupa puesta en los contratos. Se han reportado los avances reales con rigor, citando a audiencias y dejando claro que el dinero de los tunjanos se respeta y que no habrá prórrogas injustificadas. Esa defensa del erario es digna de aplaudir.
Recuperación y luz para la malla vial: La ciudad exigía respuestas sobre el deterioro de sus vías. Hoy se desatrapellan procesos contractuales y se traza un plan operativo real para intervenir los puntos críticos de la malla vial urbana y rural, devolviéndole la movilidad y la dignidad a los barrios de Tunja.
Rigor técnico y calidad humana: Como profesional de la ingeniería, el secretario aporta un criterio estrictamente técnico que garantiza que cada peso invertido responda a estudios serios, durabilidad y funcionalidad. Pero ese rigor no elimina el trato cercano: escucha a los presidentes de junta, atiende a los vecinos y entiende que detrás de cada vía pavimentada o salón comunal hay familias esperando una mejor calidad de vida.
Los 17 meses que se tienen por delante en este ciclo de gobierno serán absolutamente definitivos. Son el periodo crucial para consolidar los grandes proyectos de ciudad, destrabar los cuellos de botella heredados y dejar una huella imborrable en la infraestructura de nuestra capital.
Cuando hay voluntad política en el despacho del Alcalde y criterio técnico en la Secretaría de Infraestructura, las obras avanzan, las irregularidades se frenan y la ciudad recupera la confianza. Por eso, seguiremos con la lupa puesta sobre los secretarios y sobre cada líder que, con carácter, transparencia y trabajo de verdad, construye ciudad











