Luis Gabriel Márquez quiere una UPTC más equitativa y propone cerrar las brechas entre sedes y programas

El candidato a la Rectoría de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia plantea fortalecer el bienestar universitario, modernizar la formación con inteligencia artificial, recuperar el ordenamiento de los campus y acercar la institución a las necesidades de las regiones. Lleva 40 años vinculado a la UPTC y considera que su experiencia académica y administrativa le permite asumir la dirección de la institución.

Luis Gabriel Márquez Díaz conoce la UPTC desde adentro. Ingresó hace 40 años como estudiante de Ingeniería de Transportes y Vías, fue monitor, docente en distintas modalidades y, después de regresar a la institución tras una experiencia en el sector público, se vinculó como profesor de planta. Hoy es profesor titular y aspira a convertirse en el próximo rector de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia para el periodo 2027-2030.

En su trayectoria ha ocupado varios cargos directivos: fue director de la Tecnología en Obras Civiles, director del programa de Ingeniería de Transportes y Vías, decano de la Facultad de Ingeniería y director de un instituto de investigación. También llegó al Consejo Superior Universitario en representación de las directivas académicas. Por fuera de la universidad se desempeñó como secretario de Tránsito y Transporte de Tunja y actualmente es miembro independiente de la junta directiva de la Empresa Metro de Bogotá.

Según explicó en entrevista con EL DIARIO, su aspiración surgió de conversaciones con un grupo de profesores y amigos con quienes construyó una propuesta de gobierno bajo el lema ‘UPTC, crecer juntos’. El propósito central es cerrar las brechas que, en su opinión, se han profundizado con el crecimiento de la institución.

“Nosotros reconocemos que la universidad ha crecido, pero no ha crecido de una manera equitativa. Vemos que hay diferencias significativas entre sedes, entre facultades, entre programas y la base de nuestra propuesta de trabajo es esa: cerrar brechas”, afirmó.

Márquez recuerda que hace cuatro décadas la UPTC era una institución mucho más pequeña. En la Facultad de Ingeniería, por ejemplo, solo existían dos programas: Ingeniería Metalúrgica e Ingeniería de Transportes y Vías. Era una comunidad en la que buena parte de sus integrantes se conocían y que, pese a las habituales manifestaciones de agitación estudiantil, tenía una dinámica distinta a la actual.

Destaca que desde entonces la universidad ha avanzado en reconocimiento, cobertura y oferta académica, pero advierte que el crecimiento no ha estado acompañado de condiciones similares para todos los programas. Señala diferencias en infraestructura, equipos y apoyo administrativo, que considera necesario corregir desde la Rectoría.

Uno de los asuntos que más le preocupa es el ordenamiento del espacio físico del campus de Tunja. A su juicio, se ha perdido organización en la ocupación de las instalaciones y esto afecta a estudiantes, profesores, trabajadores, egresados y visitantes. Considera que una universidad con acreditación institucional multicampus debe ofrecer espacios adecuados y organizados para toda su comunidad.

También plantea recuperar el equilibrio en la calidad de los programas académicos, pues considera que algunos no han recibido el respaldo suficiente de la administración central. Sin embargo, reconoce que la UPTC ha ganado presencia en escenarios nacionales. Como ejemplo de ese avance menciona su participación en la Comisión de Ordenamiento Territorial, el Consejo Consultivo de Seguridad Vial y su actual vinculación a la junta directiva del Metro de Bogotá.

La incorporación de la inteligencia artificial es otro de los componentes de su propuesta. Márquez considera que esta tecnología debe aprovecharse tanto en los procesos administrativos como en los académicos, pero advierte que su utilización requiere reglas claras y una preparación previa de estudiantes y profesores.

En el campo administrativo propone fortalecer las bases de datos y los sistemas de información de la universidad para utilizar herramientas de análisis que permitan tomar decisiones sustentadas en evidencias. La intención es que las determinaciones institucionales no dependan únicamente de percepciones o situaciones coyunturales, sino que tengan respaldo en información confiable.

En la formación académica considera necesario adoptar una política institucional para el uso de inteligencia artificial, teniendo en cuenta los lineamientos que ha planteado el Consejo Nacional de Educación Superior (CESU). Sin embargo, insiste en que la modernización tecnológica debe estar acompañada de una formación sociohumanística que fortalezca la ética y el pensamiento crítico.

“Si permitimos que la inteligencia artificial nos quite el esfuerzo cognitivo necesario en el proceso de formación, creo que perderíamos absolutamente todo”, advirtió. Para el candidato, la tecnología debe convertirse en una herramienta para mejorar el aprendizaje, no en un mecanismo que reemplace el esfuerzo intelectual que deben desarrollar estudiantes y docentes.

La permanencia estudiantil y la deserción ocupan otro lugar importante en su programa de gobierno. Bajo el compromiso de ‘Cuidar la comunidad’, Márquez propone fortalecer el bienestar universitario y orientar mejor los recursos destinados a los servicios y apoyos para los estudiantes.

Considera fundamentales los apoyos socioeconómicos para quienes tienen mayores dificultades económicas, así como una atención más efectiva en salud mental. Sin embargo, advierte que la inversión en bienestar debe reflejarse en resultados concretos: mejores indicadores de permanencia, salud mental y graduación.

También cuestiona que la existencia de determinados servicios sea suficiente para garantizar el bienestar. Pone como ejemplo el restaurante estudiantil, que, según dijo, no solo debe estar disponible, sino ofrecer alimentos de calidad y tiempos adecuados de atención.

“El bienestar tiene que estar apuntando hacia la graduación”, sostuvo. Su propósito es que los estudiantes cuenten con condiciones dignas para desarrollar sus actividades académicas, disfruten su experiencia universitaria y puedan avanzar hasta obtener su título profesional.

Frente a la posibilidad de dar continuidad a las políticas de la administración del rector Enrique Vera, Márquez explicó que la universidad se encuentra en el ciclo de planificación 2019-2030, que contempla tres rectorías. Por eso, considera que una eventual administración suya tendría la responsabilidad de cerrar ese Plan Estratégico de Desarrollo.

Esto supone mantener algunos ejes estratégicos, pero también introducir cambios en los asuntos que necesitan mejorar. Además del ordenamiento de los campus, menciona la reforma académica, proceso en el que considera que la universidad ha perdido una oportunidad para modernizar sus actividades y facilitar las rutas de formación de los estudiantes.

A su juicio, esa reforma todavía está en marcha y debe tener mayor alcance para responder a las necesidades actuales de la institución. No plantea, por tanto, un rompimiento con todo lo realizado, sino continuar el ciclo de planificación con ajustes en los aspectos que considera pendientes.

El candidato también propone reducir la distancia entre la formación académica y las necesidades del mundo laboral. Para ello, plantea activar una red de graduados que permita mantener un diálogo permanente con quienes ya desarrollan su vida profesional y conocer cómo los programas de la UPTC pueden tener mayor impacto.

Considera que la experiencia de los egresados, los empresarios y otros actores externos debe aprovecharse para orientar mejor la formación, la investigación y la extensión universitaria. Destaca, por ejemplo, el aporte de los profesionales formados en la institución en sectores como la educación y la empresa privada.

En esa misma dirección, propone que los campus de la universidad se conviertan en modelos de movilidad a nivel nacional. Aunque la UPTC cuenta con el programa de Ingeniería de Transportes y Vías, reconoce que la movilidad dentro de sus instalaciones, tanto en Tunja como en las sedes regionales, presenta dificultades que deben resolverse.

Su planteamiento incluye aprovechar mejor las seccionales y establecer espacios de trabajo conjunto entre la universidad, los gobiernos y el sector productivo. La idea es impulsar proyectos de extensión, investigación y emprendimiento que respondan a las necesidades de los territorios, especialmente en aquellas sedes que no cuentan con programas permanentes relacionados con las características de la región donde funcionan.

“Ese es un papel fundamental de la universidad: que tenga un impacto real en el territorio”, señaló.

Sobre el proceso de designación del próximo rector, que estará a cargo del Consejo Superior Universitario el 19 de noviembre, Márquez considera que los resultados de las consultas de estudiantes, profesores, trabajadores y graduados deben servir de orientación para los consejeros.

Reconoce que para ser elegido necesita al menos cinco votos y que, por ahora, no hay claridad sobre cómo se distribuirán los apoyos. También se refirió a la lectura que se ha hecho desde distintos sectores sobre la existencia de dos bloques dentro del Consejo Superior, uno departamental y otro nacional. Sin embargo, considera que la elección no tiene por qué reducirse a esa división y que es posible alcanzar consensos alrededor de un candidato que ofrezca garantías y tenga capacidad de diálogo con los gobiernos nacional y departamental.

“No creo que esté en riesgo la autonomía universitaria”, afirmó. Explicó que el rector debe rendir cuentas a la comunidad universitaria, cumplir los compromisos adquiridos y actuar dentro del marco de la ley. También sostuvo que el Gobierno nacional debe garantizar el sostenimiento financiero de la institución para que pueda ejercer plenamente su autonomía.

Márquez Díaz invitó a los graduados, estudiantes, profesores y trabajadores a participar en las consultas previstas para el 4 y 5 de noviembre. La jornada de graduados será presencial y tendrá puestos de votación en Tunja, Duitama, Sogamoso, Chiquinquirá, Puerto Boyacá, Aguazul, Bogotá, Soatá y Garagoa. Al día siguiente participarán estudiantes, profesores de planta y trabajadores de carrera administrativa.

Al explicar las razones por las que pide el respaldo de la comunidad universitaria, destacó su trayectoria de cuatro décadas en la institución, su experiencia en cargos directivos y su actividad investigativa. Señaló que tiene un índice H de 12 en Scopus, indicador que utiliza para respaldar su reconocimiento como investigador.

Considera que la combinación de experiencia académica, administrativa e investigativa, junto con su relación con escenarios departamentales y nacionales, le permite presentar una propuesta para dirigir la universidad. Su invitación es a respaldar el proyecto ‘UPTC, crecer juntos’, con el que busca que el crecimiento institucional se traduzca en mejores condiciones para todas las sedes, facultades, programas y miembros de la comunidad universitaria.

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