El alcalde Mauricio Barón Granados asegura que su administración pasó de la planeación a la ejecución, con cerca de 40 kilómetros de vías en intervención, un nuevo edificio administrativo, el Parque del Sur, la recuperación del estadio y otros proyectos. También cuestionó la falta de atención histórica del departamento a Sogamoso y planteó una agenda regional que incluye la variante, el lago de Tota y el corredor Tunja-Duitama-Paipa-Sogamoso.
Sogamoso está viviendo, según su alcalde Mauricio Barón Granados, el momento en que los proyectos que durante años estuvieron en los planes y en los discursos comienzan a convertirse en obras. El mandatario atribuye el movimiento que hoy se observa en diferentes sectores de la ciudad a una estrategia de planeación y financiación que permitió poner en marcha simultáneamente varios frentes de infraestructura.
La explicación de Barón va más allá de las 54 obras que actualmente se mencionan en la ciudad. Su administración, sostiene, estructuró un Plan de Desarrollo que convirtió su programa de gobierno en proyectos concretos y buscó diferentes fuentes de financiación para hacerlos realidad.

“Estamos pasando de la expectativa a la acción”, afirmó durante una entrevista con EL DIARIO.
Uno de los principales componentes de esa transformación es la recuperación de la malla vial. El alcalde asegura que actualmente se intervienen cerca de 40 kilómetros de red vial urbana, mediante tres estrategias: un plan permanente para tapar huecos, otro de reparcheo para vías que requieren intervenciones más profundas y un tercero de recuperación integral de aquellas que necesitan una renovación completa.
A esto se suman nuevas vías con andenes y ciclorrutas, dentro de lo que Barón denomina una estrategia de “acupuntura urbana”, orientada a modificar progresivamente una ciudad que, según su visión, durante décadas fue diseñada fundamentalmente para los automóviles.
La apuesta incluye senderos, rampas y espacios para la denominada micromovilidad, con el propósito de facilitar los desplazamientos a pie y en bicicleta y, al mismo tiempo, reducir la dependencia del vehículo particular.
Otra de las grandes obras es el nuevo edificio administrativo de Sogamoso, una deuda que, según el Alcalde, la ciudad arrastra desde la demolición de la antigua sede en 2019.
La nueva construcción tiene un valor aproximado de $44.000 millones y está concebida como un moderno centro administrativo municipal.
Barón explica que durante los últimos años la Alcaldía ha tenido que pagar millonarios arriendos para funcionar en diferentes sedes. Desde 2019, calcula, se han destinado cerca de $10.000 millones en arrendamientos, mientras actualmente se pagan más de $10.000 millones anuales.
La administración decidió entonces convertir ese gasto en una fuente para financiar la propia sede.
“Esos recursos que hoy destinamos al funcionamiento y al pago de arriendos pueden servir para pagar un crédito y, en cambio, tener nuestra propia sede administrativa”, explicó. La obra avanza actualmente alrededor del 11 %.
Entre las obras que comienzan a transformar el sur de Sogamoso está también el denominado Parque del Sur, proyectado sobre un área cercana a 32.000 metros cuadrados.
El escenario tendrá espacios deportivos y recreativos para diferentes generaciones, senderos, canchas de fútbol y un parque infantil de aproximadamente 2.000 metros cuadrados.
La administración también avanza en un nuevo centro de atención para adultos mayores en el norte de la ciudad, que complementará los espacios que ya funcionan en los sectores oriental y occidental.
Para Barón, se trata de cerrar una brecha de infraestructura que Sogamoso venía acumulando durante años.
¿Cómo financiar semejante volumen de obras? El Alcalde atribuye una parte importante del resultado a una decisión que considera fundamental: aumentar los ingresos propios del municipio.
Según sus cifras, Sogamoso recibió la administración en 2024 con ingresos propios cercanos a $45.000 millones. Hoy, asegura, esa cifra se aproxima a $82.000 millones.
El aumento fue producto de una combinación de medidas: reforma del Estatuto de Rentas, actualización de categorías comerciales e industriales, modificaciones tarifarias, actualización catastral y recuperación de cartera.
Barón sostiene que la administración buscó mantener un criterio de equidad y, en algunos casos, reducir impuestos para pequeños establecimientos, mientras se ajustaban otras tarifas.
También destaca el comportamiento de los contribuyentes. La administración reporta actualmente cerca de 90 % de cumplimiento en el recaudo, mientras disminuye progresivamente la cartera.
A los recursos propios se sumaron aportes de la Gobernación, recursos nacionales y crédito.
El Alcalde aprovechó la conversación para plantear una discusión que trasciende a Sogamoso: la descentralización.
Su argumento es que no puede hablarse de verdadera autonomía municipal si los alcaldes tienen bajo su responsabilidad buena parte de los problemas urbanos, pero dependen financieramente de la Nación y de los departamentos.
“Cuando existe una dependencia tan grande del centro, bien sea de la Gobernación o de la Nación, la autonomía realmente no puede ser efectiva”, sostuvo.
Para Barón, aumentar los ingresos propios fue una condición necesaria para que el municipio pudiera asumir directamente la solución de sus problemas.
La relación con Petro: “uno pone en el congelador la agenda política”

Durante la entrevista, el alcalde también habló de su relación con el Gobierno de Gustavo Petro. Su llegada a la Alcaldía estuvo precedida por su experiencia en organismos de control y por su conocimiento de funcionarios que posteriormente hicieron parte del Gobierno Nacional. Incluso recordó que durante su paso por la Contraloría de Bogotá tuvo relación con asuntos que involucraban a personas que posteriormente ocuparon cargos importantes en la administración Petro.
Ese antecedente llevó a que durante la campaña algunos sectores cuestionaran la posibilidad de que Sogamoso tuviera una buena relación con el Gobierno Nacional.
Barón sostiene que ocurrió lo contrario. “Cuando uno es elegido alcalde, pone en el congelador su agenda política y asume una agenda de gobierno”, explicó.
Según el mandatario, Sogamoso logró obtener financiación nacional para proyectos importantes, entre ellos la compra de la Clínica Julio Sandoval, cuya financiación, afirma, fue asumida por el Gobierno Nacional.
También quedaron estructurados otros proyectos, algunos de ellos en fase III, lo que —según Barón— permite al municipio estar preparado para buscar recursos cuando se abran nuevas oportunidades de financiación.
El alcalde asegura que Sogamoso tiene actualmente un “decálogo” de proyectos en fase III.
El reclamo a Carlos Amaya

Aunque reconoce el apoyo recibido de la Gobernación, Barón también hizo una crítica directa: considera que Sogamoso no ha tenido el protagonismo que merece dentro de las grandes decisiones departamentales.
La Gobernación, dice, aportó cerca de $6.000 millones para la recuperación de la malla vial y trabajó en la terminación de la rehabilitación del estadio, obra que está próxima a ser entregada.
Sin embargo, recuerda que existió un compromiso departamental de otros $6.000 millones para cofinanciar el edificio administrativo, recursos que finalmente no llegaron.
Según el alcalde, el gobernador Carlos Amaya se comprometió a compensar esos recursos mediante otras obras.
Uno de los proyectos que sigue sobre la mesa es la puesta en funcionamiento de la PTAR Norte, con un costo aproximado de $4.000 millones. Sogamoso ya incorporó $2.500 millones y espera el aporte departamental para poder contratar.
También está la nueva plaza de mercado, proyecto en el que participa la Gobernación y para el cual la Alcaldía asegura haber avanzado en la estructuración y tener recursos previstos para la cofinanciación.
El reclamo de Barón adquiere una dimensión política y regional. “Sogamoso no ha sido tenido suficientemente en cuenta en las grandes decisiones departamentales”, afirmó.
El alcalde considera que durante varios gobiernos ha existido una falta de atención hacia esta zona, pese al peso económico y electoral que tiene Sogamoso.
Pero advierte que la discusión no puede reducirse a los votos.
Para él, la ciudad debe ser reconocida como la capital de una provincia altamente productiva y como uno de los grandes motores económicos de Boyacá.
Y allí aparecen tres grandes problemas: transporte, medio ambiente y conectividad regional.
Una de las críticas más fuertes del alcalde está relacionada con el lago de Tota. Barón cuestionó que Aquitania continúe vertiendo aguas residuales al lago y reclamó una solución definitiva para el tratamiento de esas aguas.
“Los anuncios solamente son anuncios; los anuncios no se convierten en obras ni resuelven los problemas”, afirmó.
Para el alcalde, este es uno de los asuntos que debería formar parte de una verdadera agenda ambiental departamental.
Barón también propone mirar mucho más allá de los límites de Sogamoso. Su apuesta es construir una verdadera visión regional alrededor del corredor Tunja-Duitama-Paipa-Sogamoso, una conexión que considera fundamental para la competitividad futura de Boyacá.
Pero plantea una dificultad: buena parte del tráfico termina atravesando las zonas urbanas de Paipa y Duitama, generando congestión y afectaciones urbanísticas.
Por eso considera urgente estudiar variantes para esas dos ciudades y avanzar hacia una infraestructura que permita sacar el tráfico pesado de sus zonas urbanas.
El alcalde advierte que el trayecto entre Sogamoso y Tunja, que antes podía hacerse en mucho menos tiempo, hoy puede tomar fácilmente una hora y 40 minutos, dependiendo del tráfico y las condiciones de la vía.
La discusión, dice, ya no es solamente de movilidad. También es de competitividad y seguridad vial.
La variante aparece como una de las grandes apuestas de Barón.
Frente a la pregunta de qué ocurrió con ese proyecto, el alcalde fue categórico: “Eso se va a terminar”.
Reconoció que todavía debe realizar gestiones y anunció que espera hacerlo en las próximas semanas.
Para Barón, la clave está en no llegar ante el Gobierno Nacional simplemente a pedir recursos, sino con proyectos debidamente estructurados.
“Tenemos que llegar con proyectos estructurados para poder gestionar y lograr que se hagan realidad”, sostuvo.
Su agenda regional también incluye mejorar la conexión con Casanare, fortalecer las vías hacia las provincias y desarrollar una visión conjunta con los departamentos vecinos.
La conclusión del alcalde es que Boyacá no puede seguir trabajando de manera fragmentada, con alcaldes por un lado y Gobernación por otro.
A pesar del volumen de proyectos, Barón sabe que el tiempo se agota. El plan de vías tenía una ejecución esperada cercana al 6 %, pero actualmente, según sus cifras, se acerca al 15 %.
La estación de Policía, otra de las obras en marcha, tiene un plazo estimado de unos diez meses.
El edificio administrativo apenas alcanza alrededor del 11 % de ejecución.
Por eso 2027 aparece como un año decisivo para su administración: será el momento de entregar buena parte de lo que hoy está en construcción.
Barón insiste en que su prioridad es terminar las obras y no distraerse con la política electoral.
“Queremos llegar al final de este gobierno con tranquilidad, terminando lo que iniciamos y dejando que los políticos hagan su papel”, afirmó.
Y dejó una frase que resume su posición frente al próximo ciclo electoral: si los gobernantes se meten en política y descuidan el gobierno, “todo se vuelve un zancocho”.
¿Y después de la Alcaldía?
A las puertas del último tramo de su administración y con un nuevo ciclo electoral en el horizonte, la pregunta sobre el futuro político de Mauricio Barón era inevitable.
Su respuesta fue, por ahora, de pausa. Dice sentirse cansado después de muchos años de actividad profesional y asegura que quiere dedicar tiempo a leer, estudiar y actualizarse.
“No voy a decir que no tenga interés en la política, pero tampoco estoy pensando hoy en eso”, respondió.
Lo que sí tiene claro es qué quiere hacer después de dejar la Alcaldía. A partir de la tercera semana de enero de 2027 quiere hacer algo completamente diferente: estudiar cocina.
Quiere aprender a preparar un buen sancocho, reunirse con su familia y conversar sobre el futuro. Un sancocho, eso sí, mucho más organizado que los que hacen los políticos.
Y quizás esa última frase sea también una manera de resumir el mensaje que Barón quiere dejar sobre su administración: menos política, más obras y una ciudad que, según su alcalde, intenta finalmente pasar de las promesas a la ejecución.
La entrevista completa con el alcalde de Sogamoso, Mauricio Barón Granados, puede consultarse en los canales digitales de EL DIARIO.














