El candidato a la Alcaldía de Tunja aseguró que la ciudad atraviesa una crisis de competitividad por el retraso en el Plan de Ordenamiento Territorial, el deterioro de la malla vial y el aumento del desempleo. También defendió su paso por el Concejo, tomó distancia de los enfrentamientos políticos y afirmó que gobernará “sobre lo construido”.
A un poco más de dos semanas de las elecciones atípicas del próximo 26 de julio, el candidato a la Alcaldía de Tunja Jonathan Armando Bosigas Malagón presentó las que considera serán las tres prioridades de un eventual gobierno de 17 meses: sacar adelante el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), iniciar una recuperación de la malla vial y devolverle la seguridad a la ciudad.
Durante una entrevista concedida a EL DIARIO, realizada en la Casa de Juan de Vargas, uno de los principales bienes patrimoniales de la capital boyacense, Bosigas aseguró que la administración que resulte elegida no puede llegar con la idea de empezar de cero, sino de continuar los proyectos que beneficien a la ciudad.

«No hay que gobernar con revanchismos. Hay que construir sobre lo construido», afirmó al referirse tanto a las administraciones de Luis Alejandro Fúneme como de Mikhail Krasnov.
Uno de los diagnósticos más duros que planteó el aspirante estuvo relacionado con la economía local.
Según explicó, la ausencia de un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial ha impedido que nuevas empresas se establezcan en Tunja y que las existentes puedan expandirse, situación que, en su concepto, explica buena parte del deterioro del mercado laboral.
“Hoy Tunja ya no está entre las diez ciudades con mayor desempleo, sino entre las cinco peores del país. Ha fracasado la iniciativa empresarial porque no existe un ordenamiento territorial que permita el crecimiento económico”, sostuvo.
Para Bosigas, la ciudad ha perdido inversiones frente a municipios vecinos como Soracá, Motavita, Chivatá y Oicatá, donde varias empresas han decidido instalarse debido a las limitaciones urbanísticas de la capital boyacense.
Su propuesta consiste en aprobar el POT durante el corto periodo de gobierno, definir una verdadera zona industrial y revisar el Estatuto de Rentas para hacer más atractivo el municipio para los inversionistas.
El segundo eje de su programa es la recuperación de la malla vial. Bosigas reconoció que el municipio no cuenta con los recursos suficientes para intervenir todas las calles deterioradas, pero considera que la solución pasa por crear una Unidad de Mantenimiento Vial permanente, similar a la existente en Bogotá.
“La ciudad no puede seguir esperando. Hay que empezar con los recursos que existen, priorizando las vías por donde circula el transporte público y luego avanzar hacia los barrios”, explicó.
En su opinión, el problema no es únicamente financiero, sino de gestión. “En el sector público administrar no significa ahorrar; significa invertir bien el último peso”, afirmó.
La seguridad fue el tercer gran tema abordado durante la entrevista. Bosigas aseguró que Tunja perdió la condición de ciudad tranquila y que los hechos delictivos ya afectan tanto al sector urbano como al rural.
“Hoy incluso conocemos robos frente a Unicentro y Viva. Eso demuestra que hemos fracasado en materia de seguridad”, señaló.
Su propuesta contempla fortalecer la prevención, mejorar la articulación institucional y devolver la confianza de la ciudadanía.
El candidato también respondió a quienes lo relacionan políticamente con la administración del exalcalde Luis Alejandro Fúneme, debido a que fue concejal durante ese periodo.
Bosigas defendió su independencia y aseguró que el papel de un concejal consiste en estudiar la legalidad, conveniencia y unidad de materia de los proyectos de acuerdo, mientras que la ejecución corresponde exclusivamente al alcalde.
Recordó además algunos proyectos que impulsó durante su paso por el Concejo, entre ellos la creación de la Política Pública de Cultura Ciudadana, la inclusión de la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente dentro de la reforma administrativa y una iniciativa para que los estudiantes de colegios oficiales aprendieran lengua de señas.
Sobre este último proyecto lamentó que nunca fuera implementado por la administración municipal.
Uno de los mensajes que más repitió durante la conversación fue la necesidad de romper con las estructuras políticas tradicionales.
Aunque evitó hacer ataques directos contra otros candidatos, insistió en que su campaña está respaldada por ciudadanos y no por maquinarias.
“Acá no tenemos ningún político dando órdenes. Aquí están los comerciantes, los empresarios, los estudiantes y las familias libres que creen que Tunja no debe seguir teniendo dueños”, afirmó.
También cuestionó lo que calificó como campañas de desinformación en redes sociales y pidió a los ciudadanos verificar la información antes de tomar una decisión electoral.
En otros apartes de la entrevista, Bosigas propuso fortalecer el centro histórico mediante una programación cultural permanente que incentive el comercio y el turismo, insistió en rescatar el Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP), proyecto que, según dijo, perdió financiación durante el actual Gobierno nacional, y planteó crear en Tunja un modelo de atención en salud mental inspirado en los ‘Escuchaderos’ implementados en Medellín.
Asimismo, defendió la necesidad de mantener relaciones institucionales fluidas con el próximo Gobierno nacional y con la Gobernación de Boyacá, independientemente de las diferencias partidistas.
“Es obligación del alcalde tocar las puertas de los ministerios y gestionar recursos para la ciudad. Ningún ministro llega solo a ofrecer inversiones”, concluyó.
Con un discurso centrado en la continuidad institucional, la gestión técnica y la recuperación económica, Jonathan Bosigas busca posicionarse como la mejor alternativa para gobernar Tunja durante los 17 meses que durará el mandato del alcalde que resulte elegido en las elecciones atípicas del próximo 26 de julio.










