
“Cuando el alumno está listo, el maestro aparece “Decía el profesor Federico en los rodajes cinematográficos, y hoy en la última escena anunció el desenlace de su película, “Los médicos dijeron que me voy a morir. Es de necios: no necesitaba que me lo advirtieran. Pero una cosa es saber que te vas a morir alguna vez… y otra que te digan que hay un término prudencial” Que ya no vas más…
¿Alguna vez tuviste un maestro que te viera como algo en bruto y como una joya para afinar? __ Yo, y me refiero al profesor Federico que a mi pesar se encuentra poseído por esclerosis lateral amiotrófica) ELA, el padecimiento de Stephen Hawking, el científico que descubrió el origen del universo y el Big Bang. Pues con el maestro Federico hicimos un documental sobre el sacrificio animal, para la Universidad Nacional de Colombia, titulado: La vaca gertrudis.
A veces lo llamó, y reclama cuénteme Ese hombre es hasta intimidante, ¿contar o guardar silencio? __ Siento un retorcijón en la panza y le digo: Menos mal no soy una vaca, si no sentiría dolor en los cuatro estómagos, y su risa estridente es inevitable.
Quiero decir con esto que el maestro me encargó su obituario, irónicamente le preguntó que, si prefiere no mencionar el episodio de la vaca, y suelta una carcajada que le contagia todo su esqueleto, y en mitad de su risa prodigiosa: Pregunta _ ¿sabías que las vacas ven mejor las líneas verticales, que las horizontales, además, que sólo pueden subir, pero no bajar las escaleras? Entonces soltamos la última risotada de nuestras vidas.
Me pregunto a cuántos maestros ignoro. Quizá sea crudo recordarlo así. Tal vez yo debiera ocultar, que resultó penoso nuestro trabajo cinematográfico con la vaca, para la que tuvimos que filmar el sacrificio animal, el proceso de aturdimiento y el desangrado. Considero que lo más desgraciado fue el final, a causa que trabajamos como mulas, tanto así que caímos derrumbados sobre el guion, y lo malo, fue que los productores se apoderaron de nuestro documental, pero lo peor, que debido a mi hematofobia (fobia a la sangre), justo el día del rodaje el matarife me sacó casi cadáver, y salí con Gertrudis por la misma puerta al matadero.
ESCRITO AL MARGEN: Y hablando de mataderos aparecen las preguntas incomodas, ¿Quién vigila las residencias geriátricas que son, en realidad, terribles mataderos? ¿Quién sanciona a la gente que lastima a los viejos, que abusa de unos ojos que no ven o una cabeza floja, que se aprovechan de la senilidad ¿No les asustará atormentar a unos seres que son el espejo de su propio destino? Existen 8 millones de adultos mayor en Colombia y 3 millones permanecen en la inmunda.













