Después de saludar y conversar con el presidente Abelardo de la Espriella en Mompox, durante la Cumbre de Gobernadores, el mandatario de los boyacenses se reunió ayer con la ministra de Transporte, Elsa Noguera. Dos grandes temas estuvieron sobre la mesa: el Tren de Boyacá y la búsqueda de recursos nacionales para mejorar 37 corredores viales del departamento.
El gobernador Carlos Amaya parece optimista frente a las posibilidades de conseguir apoyo del nuevo Gobierno Nacional para algunos de los grandes proyectos que tiene Boyacá sobre la mesa.
Después del primer acercamiento que tuvo con el presidente Abelardo de la Espriella en Mompox, durante la Cumbre de Gobernadores, Amaya llegó esta semana a Bogotá para comenzar a tocar puertas en busca de recursos. Y una de las primeras fue la del Ministerio de Transporte.
El mandatario boyacense se reunió ayer con la ministra Elsa Noguera; la viceministra María Fernanda Santa; el gerente de Estructuración de la Financiera de Desarrollo Nacional, Juan Camilo Pantoja, y los equipos técnicos de las entidades.
El encuentro tuvo dos asuntos centrales para Boyacá: el proyecto del tren que conectaría al departamento con Bogotá y la financiación que se requerirá para convertir en obras los estudios y diseños de decenas de corredores viales que ya fueron terminados.
La apuesta más ambiciosa sigue siendo el Tren de Boyacá. Según Amaya, la prefactibilidad del proyecto alcanza actualmente un avance del 65 por ciento. El estudio fue contratado por la Gobernación por $16.200 millones y deberá ser entregado en noviembre.
Será entonces cuando comenzará una discusión mucho más importante: si el Gobierno Nacional está dispuesto a acompañar a Boyacá para llevar el proyecto a la fase de factibilidad y continuar avanzando en su estructuración. “Esperamos recibirla en noviembre para tomar decisiones conjuntas con el Gobierno Nacional y avanzar hacia la fase de factibilidad”, señaló Amaya después de la reunión.
La propuesta contempla un corredor que conectaría Sogamoso, Tunja y Villapinzón con La Caro, en Cundinamarca, y desde allí con Bogotá.
De acuerdo con los estudios preliminares, el tren tendría una velocidad promedio de 120 kilómetros por hora y una proyección de movilización de hasta 22 millones de pasajeros al año.
Se trata, sin embargo, de un proyecto de enorme dimensión financiera y que todavía debe superar varias etapas de estudios antes de hablar de construcción. Por eso, el respaldo del Gobierno Nacional será determinante para establecer hasta dónde puede avanzar.
Pero Amaya no llegó al Ministerio solamente con el tren. La Gobernación radicó 37 proyectos en fase 3 para el mejoramiento de corredores viales de Boyacá, correspondientes a más de 238 kilómetros de carreteras, además de seis proyectos relacionados con construcción y rehabilitación de puentes.
En este caso Boyacá ya hizo una primera inversión: destinó más de $14.000 millones del Sistema General de Regalías para contratar los estudios y diseños.
La ejecutora fue la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, UPTC, que ya entregó los trabajos contratados con recursos asignados desde 2024.
“Hoy los hemos radicado y esperamos que estos proyectos sean viabilizados y puedan ser apoyados desde el Gobierno Nacional para que nuestro departamento siga progresando”, dijo el Gobernador.
La diferencia es importante: los más de $14.000 millones invertidos hasta ahora corresponden a estudios y diseños. El siguiente paso será conseguir los recursos, considerablemente mayores, que se necesitarán para llevar las obras al terreno.
La reunión con Elsa Noguera no significa todavía que esos recursos estén asegurados, pero sí constituye uno de los primeros acercamientos formales de Amaya con el gabinete del presidente De la Espriella para buscar financiación nacional.
Y el Gobernador salió optimista. Después del encuentro de Mompox con el Presidente y de esta primera reunión con la ministra de Transporte, Amaya comienza a poner a prueba la relación que tendrá Boyacá con el nuevo Gobierno Nacional. Tren, carreteras y puentes serán, por ahora, los primeros grandes proyectos con los que buscará medir hasta dónde llegará ese respaldo.











