Boyacá se prepara para una sequía: 80 municipios podrían tener problemas de agua

Empresas Públicas de Boyacá advirtió que cerca de 80 municipios podrían enfrentar problemas de desabastecimiento y 90 tienen riesgo de incendios forestales. Foto | Hisrael Garzonroa

Según el Ideam, será la más fuerte en 75 años. Empresas Públicas de Boyacá advirtió que cerca de 80 municipios podrían enfrentar problemas de desabastecimiento y 90 tienen riesgo de incendios forestales. Numerosas fuentes y cuerpos de agua naturales y artificiales ya registran disminuciones drásticas en sus niveles. La preocupación aumenta porque El Niño podría prolongar las condiciones de sequía hasta los meses tradicionalmente secos de comienzos de 2027.

Boyacá se prepara para afrontar una fuerte sequía que podría extenderse durante varios meses, provocar problemas de desabastecimiento de agua en cerca de 80 municipios y elevar el riesgo de incendios forestales en 90.

El panorama podría agravarse porque las condiciones secas asociadas al fenómeno de El Niño de este año podrían prolongarse hasta coincidir con los meses de verano de comienzos de 2027.

“No quisiera ser alarmista. La indicación que nos ha dado el Ideam es que podría ser el más fuerte de los últimos 75 años”, afirmó la gerente de Empresas Públicas de Boyacá, Marta Carolina Núñez, al referirse al fenómeno de El Niño.

Marta Carolina Núñez, gerente de Empresas Públicas de Boyacá. Foto | Hisrael Garzonroa

La preocupación no se concentra únicamente en lo que pueda ocurrir durante los próximos meses. Algunos de los efectos de la temporada seca ya comienzan a hacerse evidentes.

Según Núñez, numerosas fuentes hídricas, lagos y otros cuerpos de agua naturales y artificiales están registrando disminuciones drásticas en sus niveles. Las altas temperaturas están generando una rápida evaporación que acelera la pérdida del agua disponible.

El escenario que analizan las autoridades contempla tres grandes riesgos: desabastecimiento de agua, incendios forestales y afectación de ecosistemas estratégicos.

De acuerdo con las proyecciones conocidas por las autoridades departamentales, alrededor de 90 municipios podrían estar expuestos a incendios forestales y cerca de 80 podrían afrontar problemas de abastecimiento de agua.

El problema podría hacerse más complejo por su duración. Núñez explicó que las condiciones de sequía de este año podrían terminar enlazándose con los meses tradicionalmente secos del primer trimestre de 2027, prolongando la presión sobre las fuentes hídricas y reduciendo las posibilidades de recuperación de sus niveles.

“La preocupación es bastante grande”, reconoció.

El riesgo de desabastecimiento resulta especialmente delicado para las poblaciones que dependen de fuentes pequeñas o particularmente vulnerables a periodos prolongados sin lluvias.

Pero el problema va más allá del agua para consumo humano. Las altas temperaturas y la ausencia de lluvias aumentan el riesgo de incendios forestales y pueden afectar ecosistemas estratégicos que cumplen precisamente una función fundamental en la conservación y regulación del recurso hídrico.

Ante este panorama, Empresas Públicas de Boyacá trabaja conjuntamente con la Unidad de Gestión del Riesgo y las secretarías de Agricultura y Ambiente en la preparación de acciones para afrontar los próximos meses.

Núñez anunció que se darán a conocer nuevas medidas y explicó que la estrategia busca anticiparse a los problemas y no limitarse a reaccionar cuando se presenten las emergencias.

Entre las acciones previstas se encuentra la entrega de tanques para almacenamiento y cosecha de agua en 20 municipios, así como el fortalecimiento y utilización de reservorios para disponer del recurso durante los periodos de mayor sequía.

Empresas Públicas de Boyacá dispondrá además de alrededor de $300 millones para tubería y elementos de almacenamiento de agua destinados a atender las necesidades que puedan presentarse en diferentes municipios.

A estas medidas se suman acciones ambientales para fortalecer los ecosistemas estratégicos del departamento, entre ellas las relacionadas con el programa Montaña Viva.

La protección de estos ecosistemas adquiere mayor importancia ante la posibilidad de una sequía prolongada. Además de almacenar y distribuir agua para afrontar las necesidades inmediatas, las autoridades consideran necesario proteger las zonas que permiten conservar y regular naturalmente el recurso hídrico.

Las entidades departamentales mantendrán el seguimiento durante los próximos meses y el primer trimestre de 2027 y ajustarán las medidas de acuerdo con la evolución de las condiciones climáticas y la situación particular de cada municipio.
Núñez insistió en que no pretende generar alarma, pero sí advertir a las administraciones municipales y a las comunidades sobre la necesidad de prepararse, hacer un uso responsable del agua y adoptar medidas preventivas frente a los incendios.
“Lo que se viene es difícil”, concluyó la gerente de Empresas Públicas de Boyacá.

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