Boyacá no está quebrada: Carlos Andrés Amaya

Foto | Hisrael Garzonroa

El gobernador, Carlos Amaya, aseguró que la situación financiera del departamento es estable y rechazó las afirmaciones según las cuales Boyacá habría perdido capacidad para contratar un nuevo crédito. Dijo que el empréstito no está descartado, pero que antes de acudir al endeudamiento su administración está explorando otras alternativas para conseguir recursos. Entre ellas, liberar cerca de $70.000 millones de regalías que permanecen congelados.

El gobernador, Carlos Amaya, salió al paso de la polémica sobre la situación financiera de Boyacá y aseguró que el departamento “no está quebrado”, que mantiene una situación fiscal estable y que, si fuera necesario, podría acudir nuevamente al endeudamiento.

“Nosotros tenemos una situación fiscal estable en el departamento. No es cierto, no es cierto que el departamento esté quebrado. Esos son cuentos”, afirmó Amaya desde Mompox, Bolívar, donde participó en una cumbre de gobernadores con el presidente de la República.

El mandatario fue más allá y aseguró que Boyacá conserva la posibilidad de buscar financiación mediante crédito.
“Podríamos recurrir a un endeudamiento si lo quisiésemos hacer en cualquier momento, pero lo que estamos haciendo es explorando otras alternativas”, señaló.

Las declaraciones de Amaya se producen después de que el exdiputado y dirigente de oposición Rodrigo Rojas cuestionara la situación financiera del departamento tras conocerse que la Gobernación no solicitaría, por ahora, autorización de la Asamblea para contratar un nuevo empréstito.

Rojas sostuvo que la decisión no obedecía a un acto de prudencia financiera del Gobernador, sino a las dificultades que tendría el departamento para asumir más deuda.

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Según su versión, el proceso que se adelantaba con una calificadora de riesgo habría sido detenido ante la posibilidad de obtener una calificación desfavorable. Para el dirigente opositor, la administración departamental habría comprometido de tal manera sus finanzas que “dejaron al departamento sin capacidad de pago”.

Amaya rechaza esa interpretación. Su explicación es que Boyacá tiene una situación fiscal estable y que la decisión de no acudir inmediatamente a un nuevo crédito responde a que su gobierno está buscando primero otras fuentes de financiación.

Y dejó una precisión importante: el empréstito no quedó enterrado. “Sin embargo, no se descarta esa posibilidad”, afirmó el Gobernador.

Es decir, la administración Amaya no solicitará por ahora el crédito que se venía contemplando, pero mantiene abierta la puerta para recurrir al endeudamiento posteriormente.

La discusión ocurre en momentos en que tanto la Nación como los departamentos enfrentan restricciones fiscales. El propio Amaya relacionó esas dificultades con decisiones recientes de su administración, entre ellas la cancelación de los conciertos estelares de gran formato del Festival Internacional de la Cultura (FIC).

Durante la reunión de gobernadores, Amaya planteó al Gobierno Nacional varias alternativas para que los departamentos puedan disponer de mayores recursos. Una de las principales tiene que ver con las regalías.

Según el Gobernador, existen recursos que actualmente están congelados y que podrían utilizarse para financiar proyectos y atender necesidades urgentes de los municipios. En el caso de Boyacá, aseguró, son cerca de $70.000 millones.

“Nosotros tenemos casi 70.000 millones de pesos congelados; necesitamos disponer de ellos rápido para poder aprobar recursos que lleguen a los municipios”, explicó.

Amaya también propuso revisar los mecanismos del Fondo de Ahorro y Estabilización, de manera que, como habría ocurrido anteriormente, las regiones puedan disponer de recursos adicionales para financiar proyectos.

Otra de las propuestas consiste en revisar el presupuesto de regalías teniendo en cuenta las condiciones actuales del precio del petróleo y el comportamiento de las exportaciones, variables fundamentales para determinar los ingresos del Sistema General de Regalías.

Pero hubo una propuesta particularmente llamativa en medio de la controversia sobre las finanzas de Boyacá: revisar la capacidad de endeudamiento de departamentos y municipios.

Según relató Amaya, el presidente de la República manifestó durante la cumbre la posibilidad de analizar un mayor margen para que las entidades territoriales puedan conseguir recursos mediante deuda, siempre bajo criterios de responsabilidad fiscal.

También se discutieron alternativas como las vigencias futuras excepcionales y la redistribución de algunas rentas territoriales.
Amaya destacó la disposición del Gobierno Nacional para estudiar las propuestas y anunció que los gobernadores continuarán analizando mecanismos que permitan aumentar los recursos disponibles en las regiones.

La discusión deja, por ahora, dos interpretaciones completamente diferentes sobre las cuentas del departamento.

Para Rodrigo Rojas, la decisión de frenar el empréstito demostraría que Boyacá llegó a un punto en el que existen serias restricciones para asumir nuevas obligaciones financieras.

Para Carlos Amaya, ocurre lo contrario: las finanzas son estables, Boyacá conserva capacidad para endeudarse y el crédito sigue disponible como alternativa, aunque su gobierno prefiere buscar primero recursos mediante regalías, redistribución de rentas, vigencias futuras y otras fórmulas acordadas con el Gobierno Nacional.

La discusión, por tanto, ya no es solamente si habrá o no empréstito. La pregunta también es qué tan sólida es realmente la situación financiera de Boyacá y de dónde saldrá el dinero que necesita el departamento para financiar sus proyectos y atender las emergencias.

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