La decisión de la Alianza Verde de declararse independiente frente al gobierno de Abelardo de la Espriella dejó al descubierto las profundas diferencias dentro del partido. Hubo voces a favor y en contra, pero una de las reacciones más fuertes tuvo como destinatario al gobernador de Boyacá, Carlos Amaya. La exrepresentante a la Cámara por el Tolima Martha Alfonso lo señaló directamente: “¿Usted quiere el Partido Verde para usted solo? ¡Solo se va a quedar!”.
Carlos Amaya no apareció entre quienes hicieron declaraciones públicas después de que la Alianza Verde decidió declararse independiente frente al Gobierno Nacional. Pero terminó convertido en uno de los protagonistas de la pelea.
La determinación de la Dirección Nacional produjo una cascada de reacciones que, más que cerrar la discusión, dejó al descubierto las divisiones que atraviesan a la colectividad: un sector quería oposición abierta al gobierno de Abelardo de la Espriella; otro defendió la independencia y varios de los derrotados anunciaron que, pese a la posición institucional del partido, seguirán haciendo oposición. Y en medio de esa tormenta apareció el nombre del gobernador de Boyacá.
La exrepresentante a la Cámara por el Tolima Martha Alfonso lanzó uno de los ataques más fuertes de la jornada y señaló directamente a Amaya.
“¿Usted quiere el Partido Verde para usted solo? ¡Solo se va a quedar!”, escribió dirigiéndose al mandatario boyacense. Y agregó: “Ni crea que Abelardo lo va a reconocer políticamente. Será el paria de la izquierda, del centro y de la derecha. Pasará a la historia por su incoherencia”.
La dureza del pronunciamiento resulta especialmente llamativa porque Carlos Amaya no figuró entre quienes salieron públicamente a defender la decisión. Alfonso, sin embargo, lo puso en el centro de una disputa que parece ir mucho más allá de la definición sobre si el Verde debía ser independiente u opositor.
Antes de arremeter contra el Gobernador, la excongresista ya había expresado su rechazo a la decisión. “Me avergüenza que el Partido Verde se declare en independencia y no en oposición”, afirmó, al considerar que la colectividad no puede ser neutral frente a asuntos como las desigualdades de género, la paz y la crisis climática.
El senador Ariel Ávila tampoco disimuló su inconformidad. “De una forma lamentable, el Partido Alianza Verde decidió irse a la independencia frente al gobierno de Abelardo de la Espriella”, manifestó.
Ávila reconoció abiertamente que hubo una puja interna y que su sector perdió: “La tendencia a la que pertenezco propuso irse a la oposición, pero fuimos derrotados”.
Pero hizo una precisión importante: la derrota en la votación interna no cambiará su comportamiento frente al Ejecutivo. Anunció que él y los representantes Santiago Osorio y Alejandra Abásolo continuarán ejerciendo una oposición “seria, rigurosa y técnica”.
Así, el Verde queda en una situación particular: institucionalmente será independiente, pero varios de sus congresistas actuarán como opositores.
Otro que terminó en el sector derrotado fue el senador boyacense John Amaya, quien confesó que votó para que el partido se declarara en oposición al gobierno de De la Espriella, aunque con una diferencia importante frente a otros sectores de la colectividad: también quiere mantener distancia del Pacto Histórico.
“Mi postura y mi voto (…) era que el partido debería estar en oposición al gobierno de Abelardo de la Espriella, pero también en independencia al Pacto Histórico”, explicó.
El Senador aseguró que respeta y acata la decisión mayoritaria y planteó que la Alianza Verde debe convertirse en una alternativa frente a la polarización. “No seremos oposición por consigna ni tampoco por conveniencia”, afirmó.
Pero ni siquiera haber votado por la oposición lo libró de los ataques de Martha Alfonso.
La exrepresentante cuestionó duramente a John Amaya y a Duvalier Sánchez, a quienes calificó de “oportunistas y fariseos”, y les reprochó decisiones y alianzas políticas anteriores que, en su opinión, resultan contradictorias con su actual postura opositora.
La controversia dejó claro que las fracturas del Verde ya no pueden reducirse a una simple disputa entre quienes quieren independencia y quienes prefieren oposición.
La representante por Nariño Alejandra Abásolo también hizo público que votó por la oposición y presentó cinco razones para justificarlo.
Cuestionó la política de paz del nuevo Gobierno, las medidas frente a la protección de mujeres, niños y adolescentes, el anunciado cierre de instituciones relacionadas con la implementación del Acuerdo de Paz, la orientación de la política social y las decisiones presupuestales.
Para Abásolo, las actuaciones del Ejecutivo muestran “un rumbo contrario a los principios humanistas, progresistas y de defensa de los derechos sociales” de su colectividad.
Por eso fue categórica: “La posición coherente para el Partido Alianza Verde era declararse en oposición al Gobierno Nacional”.
Las reacciones de los congresistas de Boyacá también mostraron posiciones diferentes. El representante a la Cámara Jaime Raúl Salamanca anunció que acata la independencia y resumió así lo que hará el partido: “Apoyaremos lo bueno, nos opondremos a lo malo y sobre todo seremos muy propositivos”. Pero dejó una frase reveladora: “Hubiese querido otra cosa”.
En cambio, el representante Yamit Noé Hurtado recibió favorablemente la decisión y recordó que era precisamente la posición que había pedido públicamente semanas atrás. “La decisión es coherente con nuestro pluralismo y con la forma en que hemos ejercido nuestra representación”, sostuvo.
Así, ni siquiera los dirigentes boyacenses llegaron a la discusión desde una misma orilla: Hurtado defendía la independencia, John Amaya votó por la oposición y Salamanca reconoció que hubiera preferido otro resultado.
Al final, la Dirección Nacional resolvió formalmente el dilema: la Alianza Verde será independiente del gobierno de Abelardo de la Espriella, apoyará aquello que considere conveniente y se opondrá a las decisiones que contradigan sus principios.
Pero las reacciones terminaron siendo políticamente más interesantes que el propio comunicado. Hubo derrotados, inconformes, anuncios de oposición, acusaciones de oportunismo y una nueva evidencia de las profundas fracturas que existen entre sectores que durante años han convivido bajo la misma sombrilla verde.
Y en Boyacá quedó un ingrediente adicional. Carlos Amaya no tuvo que pronunciarse para terminar en el centro de la discusión.
Martha Alfonso lo señaló como protagonista de la orientación que está tomando el partido y lanzó una frase que seguramente seguirá haciendo ruido dentro de la colectividad: “¿Usted quiere el Partido Verde para usted solo? ¡Solo se va a quedar!”.











