El gobernador Carlos Amaya incluyó en las sesiones extraordinarias de la Asamblea un proyecto para comprometer vigencias futuras ordinarias. La figura permitiría adelantar desde este año procesos contractuales que serán financiados con recursos de 2027, último año de su administración. El monto y los proyectos todavía no se conocen: las iniciativas del Gobierno comenzarán a llegar a la Asamblea y se espera que el viernes esté completo el paquete que estudiarán los diputados.
Las sesiones extraordinarias de la Asamblea de Boyacá comenzaron y uno de los proyectos que concentrará la atención de los diputados será el que busca autorizar al gobernador Carlos Amaya para comprometer vigencias futuras ordinarias.
El asunto tiene especial importancia porque permitirá conocer parte de la estrategia con la que la administración departamental pretende preparar desde 2026 la contratación y ejecución de proyectos correspondientes a 2027, último año del actual gobierno.
Mediante el Decreto 0706 del 31 de agosto, Amaya convocó a la Asamblea a sesiones extraordinarias entre el 7 y el 30 de septiembre. El primero de los asuntos incluidos en la convocatoria es precisamente un proyecto de ordenanza “por la cual se autoriza al Gobernador del Departamento de Boyacá, para comprometer vigencias futuras ordinarias y se dictan otras disposiciones”.
Jonathan Sánchez, asesor del Gobierno departamental, explicó a EL DIARIO que la palabra “ordinarias” resulta fundamental para entender el alcance de la iniciativa.
Según Sánchez, se pretende obtener autorización para adelantar durante lo que resta de este año procesos contractuales respaldados con recursos del presupuesto de 2027, año durante el cual Carlos Amaya continuará ejerciendo como gobernador.
Es decir, según la explicación del asesor, no se está hablando de comprometer presupuestos correspondientes a una administración posterior a la de Amaya, sino de utilizar una herramienta presupuestal para comenzar anticipadamente procesos que tendrán financiación y ejecución durante el próximo año.
Sánchez señaló que si se pretendieran comprometer recursos de años que excedieran el periodo del actual Gobierno departamental se estaría hablando de vigencias futuras excepcionales, que no son las contempladas en el decreto de convocatoria.
Hay otra razón que explica el interés de la administración en anticipar procesos: 2027 será un año electoral y entrarán a operar las restricciones derivadas de la Ley de Garantías.
La estrategia sería, entonces, avanzar desde este año en procesos contractuales que permitan ejecutar proyectos durante 2027 sin que su trámite se vea afectado posteriormente por las restricciones electorales.
Sin embargo, todavía falta conocer lo fundamental: cuánto dinero solicitará comprometer la Gobernación mediante vigencias futuras y cuáles serán exactamente los proyectos y contratos que pretende financiar con recursos de 2027.
El decreto no contiene esa información. Se limita a habilitar el tema para su discusión durante las extraordinarias. La Gobernación justificó la convocatoria señalando que necesita tramitar proyectos que considera de “vital importancia” para garantizar el cumplimiento de las metas del Plan Departamental de Desarrollo 2024-2027.
Las sesiones extraordinarias ya comenzaron, pero eso no significa que todos los proyectos contemplados en el decreto hayan sido radicados simultáneamente.
A partir de ahora comenzarán a llegar las iniciativas del Gobierno departamental y la expectativa es que el viernes esté completo el paquete que estudiará la Asamblea durante este periodo extraordinario.
Entre tanto, podrían comenzar a reunirse las comisiones del Plan y de Hacienda para avanzar en el análisis de los proyectos que vayan siendo radicados.
Además de las vigencias futuras, la convocatoria contempla una adición al presupuesto departamental de 2026 y la adopción y reglamentación del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial (PIGCCT-Boyacá).
También están incluidos una adición presupuestal para la Casa del y la Menor “Marco Fidel Suárez” y la institucionalización del Festival Cultural y de la Arriería de Tibaná.
Hay un elemento político adicional. En la convocatoria no aparece el nuevo empréstito del que se había venido hablando en semanas anteriores.
Amaya había señalado que, por ahora, no solicitaría a la Asamblea autorización para contratar ese crédito. El Decreto 0706 confirma que el empréstito no forma parte de los asuntos convocados para estas extraordinarias.
Pero las vigencias futuras son un asunto distinto: no constituyen, por sí mismas, un nuevo crédito. Lo que busca la administración, según la explicación entregada por Sánchez, es poder anticipar desde 2026 contratación que será atendida con apropiaciones presupuestales de 2027.
Por eso, la verdadera dimensión fiscal y política de la iniciativa solamente se conocerá cuando llegue a la Asamblea el proyecto de ordenanza. Allí deberán conocerse las cifras, los proyectos, los contratos y el monto de los recursos de 2027 que Carlos Amaya quiere comenzar a comprometer desde este año.
Ese será, probablemente, uno de los debates centrales de estas sesiones extraordinarias.











