Mes del Tendero: la tienda de barrio sigue siendo el corazón del consumo en Colombia

Con 453.750 establecimientos, las tiendas de barrio representan el 37% de las ventas de productos de consumo masivo del país. El 92% de los colombianos compra en ellas y, pese a la expansión de los supermercados, el comercio electrónico y las tiendas de descuento como D1 y Ara, siguen siendo uno de los principales motores de la economía nacional.

La tienda de barrio sigue más viva que nunca. Está en la esquina, a pocas cuadras de la casa, abre temprano, muchas veces cierra tarde y permite comprar desde una gaseosa hasta los productos necesarios para resolver la comida del día. En muchos casos también conserva una práctica que los grandes supermercados y las plataformas digitales difícilmente pueden ofrecer: el conocido “fiado”.

Pero su importancia va mucho más allá de la cercanía. De acuerdo con el más reciente estudio de NielsenIQ (NIQ), la tienda de barrio es actualmente el principal canal de ventas de productos de consumo masivo en Colombia, con el 37% del total del mercado.

Su fortaleza resulta aún más evidente frente a la competencia. El 92% de los colombianos compra en estos establecimientos y sus ventas mensuales promedio han aumentado 13,8% en los últimos cuatro años.

A pesar del crecimiento de las cadenas de supermercados y de la llegada de nuevos competidores, la ‘tienda de barrio’ sigue siendo el canal de distribución más importante de los productos de consumo masivo en Colombia.

Por eso, más que un simple punto de venta, la tienda se ha convertido en un verdadero termómetro del consumo colombiano.
La expansión de las grandes superficies, el comercio electrónico y las cadenas de descuento duro, como D1 y Ara, no ha logrado desplazar a las tiendas de barrio.

De hecho, según NielsenIQ, este es el canal que mejor ha resistido la llegada de los llamados hard discounters.

“La tienda tradicional ofrece cercanía, compra pequeña, el popular ‘fiado’ y horarios flexibles, atributos que los discounters no reemplazan fácilmente”, explica Rodolfo Aguilar Landín, director para Latinoamérica de Sales & TradeHub en NielsenIQ.
Los consumidores tienen, además, hábitos diferentes dependiendo del canal. Mientras en un supermercado pueden realizar compras grandes para varios días o incluso para todo el mes, en la tienda de barrio predominan las compras pequeñas y frecuentes.

Ese comportamiento ayuda a explicar por qué, pese a la fuerte competencia, la tienda conserva una relación tan cercana con los consumidores.

La relevancia de este canal también se refleja en su capacidad para anticipar lo que ocurre con el mercado. Según NielsenIQ, la correlación entre el comportamiento de las tiendas tradicionales y el mercado total colombiano está entre 0,9 y 1,0, la más alta de América Latina.

En términos sencillos: cuando a un producto le va bien —o mal— en las tiendas de barrio, es muy probable que tenga un comportamiento similar en el conjunto del mercado.

“Una marca gana participación en tiendas de barrio, tiene muchas probabilidades de mejorar sus resultados generales”, señala Aguilar Landín.

Brasil, Perú y Bolivia presentan correlaciones de entre 0,8 y 0,9, mientras que México, Argentina y Chile se encuentran entre 0,7 y 0,8.

La dimensión de este comercio también se puede medir en establecimientos. Colombia cuenta con aproximadamente 453.750 tiendas de barrio, equivalentes al 13,1% de las tiendas de América Latina.

En número de establecimientos, el país ocupa el tercer lugar de la región, después de Brasil, con el 32,4%, y México, con el 24,9%.

Y aunque una tienda tiene mucho menos espacio que un supermercado, el surtido colombiano es significativo. Mientras un supermercado ofrece en promedio unos 2.000 artículos, una tienda de barrio maneja alrededor de 350 referencias.

Colombia ocupa, además, el segundo lugar en América Latina en surtido promedio de sus tiendas, solamente superada por Argentina, donde el promedio ronda los 500 productos.

Es decir, el pequeño negocio de la esquina tiene una capacidad de respuesta mucho mayor de lo que podría suponerse.

¿Qué compran los colombianos en la tienda?

Las bebidas son las grandes protagonistas. El 63,5% del dinero que se mueve en las tiendas de barrio corresponde a esta industria. Los alimentos representan el 24,5%, una categoría que ha ganado 3,4 puntos porcentuales desde 2020.

Los productos de higiene y cuidado del hogar y personal representan el 7,1%.

Y hay cinco categorías que, por sí solas, concentran la mitad de las ventas de las tiendas: cervezas, gaseosas, leche, pasabocas y cigarrillos.

En productos de higiene y cuidado del hogar y personal, los artículos con mayor movimiento son detergente para ropa, papel higiénico, productos de protección femenina, cuchillas de afeitar y crema dental.

Otra característica de la tienda colombiana es el valor de las compras. El 76% de las ventas corresponde a productos cuyo desembolso es inferior a $6.000.

Sin embargo, ese límite ha venido aumentando. En 2024, el valor de referencia era de $4.000, lo que muestra que los consumidores están gastando más por transacción.

El ticket promedio se ubica actualmente en $9.260, mientras que el gasto promedio de un hogar en tiendas de barrio durante un trimestre alcanza los $276.993.

Son pequeñas compras que, multiplicadas por millones de consumidores y cientos de miles de establecimientos, terminan representando una enorme actividad económica.

Para el tendero, sin embargo, no todo se reduce al precio. El 30% considera que lo más importante es que los productos tengan una buena rotación. Es decir, que se vendan rápidamente y no permanezcan en los estantes inmovilizando su inversión.
Otro 28% valora los incentivos que ofrecen los fabricantes, como productos gratuitos o descuentos por volumen. El precio bajo aparece en tercer lugar, con 23%.

El dato revela algo importante: para el tendero no necesariamente gana el producto más barato, sino el que se vende, deja margen y le permite mantener en movimiento su negocio.

Las tiendas de barrio cumplen además una función económica y social que difícilmente puede medirse solamente en porcentajes.

Están distribuidas por barrios, municipios y zonas rurales; generan ingresos para miles de familias y permiten que los consumidores tengan acceso a productos básicos sin desplazarse hasta una gran superficie.

Su principal ventaja sigue siendo la proximidad. Por eso, incluso en medio de la transformación del comercio y de la llegada de nuevos competidores, la tienda permanece.

Los fabricantes enfrentan el desafío de abastecer cientos de miles de establecimientos, con dificultades logísticas, múltiples distribuidores y diferencias en los inventarios y el surtido.

Pero para las marcas, estar en la tienda sigue siendo fundamental.

De acuerdo con NielsenIQ, los fabricantes que utilizan sistemas de monitoreo integrado para conocer mejor este canal crecen al doble en las tiendas: 3,8% frente a 1,9% entre quienes no cuentan con estos sistemas. En el conjunto de los canales, el crecimiento también es mayor: 4,1% frente a 3,1%.

Este 30 de agosto, cuando Colombia celebra el Día Nacional del Tendero, los números muestran que la tienda de barrio no es un vestigio del comercio tradicional.

Es, por el contrario, uno de los grandes protagonistas del consumo nacional. Resiste a los supermercados, compite con las grandes cadenas de descuento, convive con las compras por internet y mantiene una relación cotidiana con millones de colombianos.

La tienda de barrio sigue siendo ese lugar donde se compra lo que hace falta para el almuerzo, donde se consigue una gaseosa fría, donde todavía puede pedirse fiado y donde el tendero conoce muchas veces por el nombre a sus clientes.
Pero detrás de esa aparente sencillez existe una poderosa red comercial que mueve el 37% del consumo masivo del país.
La tienda de la esquina sigue siendo, en buena medida, el pulso de la economía colombiana.

    Publicidad

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí

    Confirma que no eres un bot:


    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.