Luego de varias horas de protesta y bloqueo en la vía entre Duitama y Nobsa, las partes alcanzaron un acuerdo que permitirá realizar estudios técnicos sobre las cintas sonoras y avanzar en la implementación de radares de velocidad como alternativa.
Tras varias horas de protesta y bloqueo en la vía nacional entre Duitama y Nobsa, a la altura del sector de Punta Larga, el tránsito vehicular fue restablecido luego de un acuerdo alcanzado entre la comunidad, el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Gobernación de Boyacá, la Asamblea Departamental y las alcaldías de Nobsa y Santa Rosa de Viterbo.
La movilización se originó por el rechazo de los habitantes a las cintas sonoras o reductores de velocidad instalados por Invías, las cuales, según la comunidad, han generado problemas de contaminación auditiva, congestión vehicular, afectaciones al comercio y disminución en la calidad de vida de quienes residen en el sector.
Como resultado de la mesa de concertación, Invías se comprometió a realizar, en un plazo de 12 días, los estudios técnicos preliminares que permitan determinar las causas y el alcance de las afectaciones ocasionadas por las cintas sonoras. Posteriormente, en un término de 13 días, la entidad entregará un informe sobre contaminación auditiva, flujo vehicular y movilidad, con base en el cual se evaluará el inicio del proceso para el eventual retiro de estos dispositivos.
El alcalde de Nobsa, Ricardo Granados, explicó que la propuesta de la Administración Municipal consiste en reemplazar las cintas sonoras por un sistema de control de velocidad mediante radares u otros dispositivos tecnológicos, con el propósito de mantener la seguridad vial sin generar los impactos denunciados por la comunidad.
“Estamos a la espera de que Invías nos otorgue la viabilidad para instalar los radares en la vía nacional. Los equipos ya fueron adquiridos por el municipio y permanecen almacenados desde noviembre de 2025, pero aún no contamos con las autorizaciones de Invías ni de la Agencia Nacional de Seguridad Vial para ponerlos en funcionamiento”, manifestó el mandatario.
Granados también aclaró que la Alcaldía de Nobsa no tiene competencia para intervenir la vía nacional ni para retirar las medidas de reducción de velocidad adoptadas por Invías, por lo que cualquier modificación debe ser autorizada por esa entidad. Asimismo, desmintió versiones que circulaban entre la comunidad según las cuales el municipio podía eliminar las restricciones o que ya tenía permiso para instalar los radares.
Una vez concluyan los estudios técnicos, los resultados serán presentados ante el Tribunal Administrativo de Boyacá como soporte para solicitar la revisión de las medidas adoptadas en este tramo de la vía.
La Administración Municipal destacó la voluntad de diálogo de la comunidad y de las entidades participantes, y aseguró que hará seguimiento permanente al cumplimiento de los compromisos adquiridos, con el objetivo de garantizar soluciones concertadas que protejan tanto la seguridad vial como el bienestar de los habitantes del sector de Punta Larga.












