El presidente Abelardo lanzó una dura acusación contra el gobierno de Gustavo Petro y atribuyó a su administración la responsabilidad por la situación fiscal que, según afirmó, enfrenta actualmente Colombia. Durante su intervención, aseguró que recibió unas finanzas públicas “en un estado lamentable” y cuestionó el nivel de endeudamiento, el gasto público y las proyecciones de recaudo de los últimos años.
Abelardo presentó lo que denominó el “presupuesto de la verdad” para 2027, por $635 billones, de los cuales, según sus cifras, $281 billones —el 44 %— provendrían de deuda, mientras cerca de $300 billones corresponderían a ingresos corrientes.
Uno de los puntos centrales de su discurso fue el costo de la deuda. El mandatario aseguró que el servicio de la deuda llegaría a $155 billones en 2027, unos $55 billones más que en 2026, y afirmó que por cada $100 del presupuesto, $24 tendrían que destinarse al pago de obligaciones financieras, mientras solo $14 quedarían para inversión.
El presidente también sostuvo que el cupo de endeudamiento previsto para financiar 2026 estaba utilizado en aproximadamente 97 % al mes de agosto, y cuestionó que los recursos obtenidos mediante crédito no se hubieran traducido, según su versión, en mayores niveles de inversión, infraestructura o fortalecimiento de la economía.
En materia de ingresos, afirmó que durante 2024 la recaudación tributaria fue $71 billones inferior a la estimada, y acusó al gobierno anterior de haber construido presupuestos sobre proyecciones de ingresos que finalmente no se materializaron.
Austeridad y búsqueda de inversión privada
Como respuesta, Abelardo anunció un esfuerzo de austeridad cercano a $17,4 billones, que incluye, según explicó, una reducción de casi $13 billones en transferencias, cerca de $3 billones en compras de bienes y servicios y $2,5 billones en proyectos de inversión considerados no prioritarios.
Sin embargo, insistió en que el ajuste fiscal no puede limitarse a recortar el gasto. Su gobierno, dijo, buscará estimular la inversión privada, el empleo, la construcción y la infraestructura, además de agilizar trámites, movilizar la banca de fomento y promover alianzas entre los sectores público y privado.
El mandatario también aseguró que su administración incorporó recursos para obligaciones que, según afirmó, habían quedado sin financiación, entre ellas $6,5 billones adicionales para pensiones, $2 billones para salud y $700.000 millones para universidades públicas.
“Voy por todos ustedes”
El tramo más fuerte de la intervención llegó cuando Abelardo anunció acciones contra quienes, según su acusación, serían responsables de las irregularidades fiscales.
“No los voy a dejar tranquilos, voy por todos ustedes”, afirmó, al referirse a quienes señaló de haber comprometido el futuro financiero del país.
El presidente sostuvo que su gobierno buscará determinar responsabilidades por las decisiones fiscales de la administración anterior y anunció una ofensiva contra quienes, según él, habrían convertido el erario en “botín”.
Abelardo cerró defendiendo su llamado “presupuesto de la verdad” como el primer paso para transparentar las cuentas públicas, reducir el despilfarro y la corrupción y recuperar la capacidad de inversión del Estado.











