El exsecretario General y excandidato a la Alcaldía cuestionó la decisión de Rocío Bernal de delegar en sus secretarios y jefes de oficina buena parte de la contratación del municipio. Advierte que algunas dependencias no tendrían capacidad jurídica suficiente para asumir esa responsabilidad y habla de una crisis interna. “Se están acomodando los secretarios como fichas de dominó”, aseguró.
¿Qué está pasando en la Alcaldía de Duitama? La pregunta la planteó públicamente el exsecretario General y excandidato a la Alcaldía, Sandoval, quien cuestionó la decisión de la alcaldesa Rocío Bernal de cambiar la forma como se maneja buena parte de la contratación del municipio.
La controversia tiene origen en el Decreto 476 del 7 de septiembre, mediante el cual Bernal delegó en los secretarios de despacho y jefes de oficina la ordenación del gasto y la facultad para celebrar contratos y convenios relacionados con cada una de sus dependencias.
Y la delegación es amplia. Comprende prácticamente todo el proceso: desde la etapa precontractual y la adjudicación hasta la firma, ejecución, modificación y liquidación de los contratos. Los funcionarios también podrán aprobar garantías, designar supervisores y tomar decisiones frente a incumplimientos, multas y caducidades, cuando haya lugar.
“Esto no es un ataque; es una preocupación como ciudadano”, aseguró Sandoval, quien advierte que ahora serían alrededor de 13 funcionarios tomando importantes decisiones sobre los recursos públicos de Duitama.
Su principal preocupación es si todas las secretarías están preparadas para asumir semejante responsabilidad. Según el exfuncionario, algunas no cuentan con suficiente personal jurídico para manejar directamente la contratación y tampoco tendrían pólizas de manejo que puedan amparar eventuales pérdidas de recursos.
Sandoval asegura, además, que hay una crisis interna en la Administración. “Se están acomodando los secretarios como fichas de dominó”, afirmó. También mencionó las renuncias del secretario de Gobierno y de la secretaria de Hacienda y sostuvo que esta última estaría relacionada con la situación que se está presentando.
Otro de sus interrogantes tiene que ver con el papel que cumplirá ahora la Secretaría General: “¿Se elimina entonces, en la práctica, la Secretaría General?”.
Sin embargo, el decreto establece que esa dependencia seguirá manejando la contratación correspondiente a las oficinas de Control Interno de Gestión y Control Interno Disciplinario, cuyos jefes fueron exceptuados de la delegación.
La Alcaldesa tampoco queda completamente por fuera de la contratación. El Decreto 476 señala que conserva las funciones de dirección, orientación, seguimiento, control y vigilancia, puede retomar en cualquier momento las competencias delegadas y deberá recibir mensualmente de los funcionarios un informe sobre las actuaciones realizadas.
Pero Sandoval insiste en que la Administración debe explicar por qué decidió cambiar de manera tan amplia el esquema de contratación.
“¿Cuál es el estudio serio que dio pie a que se modificara de manera radical la forma de contratar de la Alcaldía?”, preguntó, al tiempo que reclamó que el tema sea discutido por el Concejo de Duitama.
Y dejó una pregunta directa a Rocío Bernal: “¿La alcaldesa busca delegar o simplemente no quiere asumir las responsabilidades para las cuales fue elegida?”.
El decreto, por su parte, sostiene que la medida busca agilizar la gestión pública, optimizar la toma de decisiones y fortalecer la responsabilidad en el manejo de los recursos públicos.
“Alcaldesa, con el mayor respeto: organice la casa por dentro para que pueda entregar resultados por fuera”, concluyó Sandoval.











