El presidente de la Cámara Colombiana de la Energía, Jorge Hernando Pedraza, aseguró que el país enfrenta una alta probabilidad de racionamientos durante el próximo fenómeno de El Niño si no se destraban con urgencia proyectos de generación y transmisión. La advertencia fue hecha durante el IV Congreso Internacional de Transición y Eficiencia Energética Asia Pacífico 2026, que reunió en Paipa a expertos nacionales e internacionales.
El Hotel Sochagota de Paipa fue epicentro esta semana del Cuarto Congreso Internacional de Transición y Eficiencia Energética Asia Pacífico y desde allí se lanzó la advertencia de que Colombia podría enfrentar un nuevo periodo de racionamiento de energía si el país no acelera la ejecución de proyectos estratégicos y elimina los obstáculos que hoy frenan la expansión del sistema eléctrico.
En entrevista con EL DIARIO, el presidente de la Cámara Colombiana de la Energía, Jorge Hernando Pedraza, aseguró que el sistema energético nacional atraviesa una situación crítica que combina problemas estructurales con los efectos que traerá el próximo fenómeno de El Niño.
«Hoy tenemos una altísima probabilidad de entrar en etapa de racionamiento», advirtió el dirigente gremial, al señalar que Colombia no ha logrado incorporar al sistema la cantidad de nuevos proyectos de generación que necesita para responder al crecimiento de la demanda.
Según explicó, cerca del 30 % de la matriz energética del país debería provenir de fuentes renovables, como la solar y la eólica. Sin embargo, apenas llega a entre el 12 y el 13 %, una cifra que considera insuficiente para garantizar la seguridad energética.

Pedraza sostuvo que el retraso no obedece a la falta de inversionistas, sino a los extensos trámites administrativos, ambientales y regulatorios que mantienen represados numerosos proyectos.
«Tenemos inversionistas esperando desde hace más de ocho años. Hay cerca de 167 proyectos detenidos y eso pone en riesgo la seguridad energética del país», aseguró.
El dirigente explicó que la preocupación aumenta porque Colombia sigue dependiendo principalmente de la generación hidroeléctrica, que representa cerca del 68 % de la producción nacional. Si el fenómeno de El Niño reduce significativamente los niveles de los embalses, la capacidad de generación disminuirá precisamente cuando el sistema más la necesita.
A ello se suma, dijo, que varias plantas térmicas también han enfrentado retrasos y dificultades regulatorias, lo que reduce el margen de respuesta frente a una eventual emergencia.
Durante la entrevista, Pedraza sostuvo que el próximo Gobierno deberá adoptar decisiones rápidas para evitar que el país llegue a un escenario de desabastecimiento.
Entre las medidas que propuso están la reducción de los tiempos para otorgar licencias, una mayor seguridad jurídica para los inversionistas, estabilidad regulatoria y un plan agresivo de inversión tanto en generación como en redes de transmisión.
Calculó que Colombia requiere inversiones entre 40.000 y 50.000 millones de dólares para modernizar y ampliar su infraestructura energética.
También hizo un balance de la política de transición energética desarrollada durante el Gobierno de Gustavo Petro. Reconoció avances en el impulso a las energías limpias, pero afirmó que los resultados estuvieron lejos de las metas planteadas.
«Se avanzó, pero no lo que debimos hacerlo. Hoy deberíamos estar hablando de un 30 % de generación con energía solar y eólica y apenas estamos alrededor del 13 %», manifestó.
Las declaraciones de Pedraza fueron entregadas durante el IV Congreso Internacional de Transición y Eficiencia Energética Asia Pacífico 2026, que reunió en Paipa a representantes del Gobierno nacional, empresarios, investigadores, universidades y organismos internacionales para discutir el futuro energético del país.
El encuentro abordó temas como transición energética, hidrógeno, energía solar, eficiencia energética, inteligencia artificial aplicada al sector, minerales críticos, nuevas tecnologías y el papel que deberán desempeñar recursos como el carbón dentro de una transición sostenible.
Uno de los principales resultados del evento fue la presentación de la Declaración Boyacá Energía 2050, una hoja de ruta que plantea fortalecer la seguridad energética del país, impulsar proyectos estratégicos, desarrollar talento humano especializado e incorporar nuevas tecnologías para garantizar el abastecimiento futuro.
Para Pedraza, precisamente esa será uno de los mayores desafíos que enfrentará Colombia en los próximos años.
«Necesitamos producir energía firme. Esa energía firme es la que finalmente se traduce en seguridad energética para todos los colombianos», concluyó.











