Más espacios para jugar y acceder a actividades culturales, acompañamiento a las madres desde el embarazo, orientación en alimentación y crianza, prevención de la violencia intrafamiliar y pautas para el uso de celulares y pantallas hacen parte de la Política Pública de Primera Infancia, proyectada para los próximos diez años.
Los niños de Tunja entre los 0 y los 5 años tendrán durante la próxima década una hoja de ruta que busca mejorar las condiciones en las que nacen, crecen y se desarrollan, con acciones que van desde la atención a las madres durante el embarazo hasta la prevención de la violencia, el acceso a la cultura, el juego y la orientación a las familias sobre crianza y uso de pantallas.
Se trata de la Política Pública de Primera Infancia de Tunja, que fue aprobada por el Consejo de Política Social y ahora deberá continuar su trámite ante el Concejo Municipal.
La política parte de un diagnóstico sobre las condiciones en las que viven los niños menores de seis años en la ciudad y establece las principales necesidades que deberán ser atendidas durante los próximos diez años.
Entre las acciones previstas están la creación y adecuación de espacios para niñas y niños, mayor acceso a programas de música, danza y artes plásticas y actividades dirigidas a estimular el juego, el aprendizaje y el desarrollo de sus capacidades.
También se contempla acompañar a las familias desde el embarazo, ofrecer orientación sobre alimentación para madres y bebés y brindar herramientas a padres y cuidadores para mejorar las prácticas de crianza y fortalecer los vínculos familiares.
Uno de los asuntos que llama la atención es el uso de celulares, tabletas, televisores y otras pantallas durante los primeros años de vida. La política plantea orientar a las familias sobre su utilización responsable y promover otras actividades necesarias para el desarrollo de los niños.
Prevenir la violencia, uno de los retos
El diagnóstico muestra igualmente situaciones que requieren especial atención. La tasa de violencia intrafamiliar pasó de 98 casos por cada 100.000 habitantes en 2020 a 105 en 2024.
Entre los factores asociados aparecen el consumo problemático de alcohol, la falta de autonomía económica de algunas madres y las tensiones al interior de los hogares.
Frente a esta situación se plantea un trabajo coordinado entre el ICBF, las comisarías de Familia y la Secretaría de Salud para fortalecer tanto la prevención como la atención de los casos que involucren a niñas y niños.
El diagnóstico también registra aspectos positivos, como coberturas de vacunación cercanas al 95 % y avances en acceso a agua potable y saneamiento básico.
“Hoy esa visión da un paso concreto con la aprobación de esta política pública, que recoge las necesidades de la ciudad y define acciones para proteger sus derechos”, señaló Ana Isabel Hernández Arias, secretaria de la Mujer, Equidad de Género e Inclusión Social.
La política fue aprobada durante la Tercera Sesión Ordinaria del Consejo de Política Social, con participación del alcalde Rafael Acevedo, la gestora social y diferentes dependencias de la Administración Municipal.
El siguiente paso será su trámite ante el Concejo de Tunja. De ser adoptada, deberá convertirse en la hoja de ruta de las administraciones municipales durante los próximos diez años para la atención de la primera infancia.











