La capital boyacense tiene por ahora condiciones favorables para afrontar la temporada seca y el fenómeno de El Niño. No se contempla ningún racionamiento y, además de Teatinos, la ciudad cuenta con los pozos profundos como fuente complementaria. Veolia pide, sin embargo, mantener un consumo responsable ante los meses de altas temperaturas que vienen
Tunja tiene agua suficiente para enfrentar, por ahora, la temporada seca y el fenómeno de El Niño.
Ese fue el parte de tranquilidad entregado por Veolia Aguas de Tunja durante la más reciente sesión del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, encabezada por el alcalde Rafael Acevedo Pedroza y en la que participaron organismos de socorro y autoridades de la ciudad.
El dato más importante es que el embalse de Teatinos se encuentra actualmente al 100 % de su capacidad, lo que permite descartar, por el momento, cualquier medida de racionamiento de agua en Tunja.
Es una buena noticia, especialmente por lo que está ocurriendo en el resto del departamento. A mediados de septiembre, 36 de los 123 municipios de Boyacá ya presentaban dificultades de abastecimiento y la Gobernación había tenido que movilizar más de un millón de litros de agua potable en apenas seis días para atender a 18 municipios.
Tunja cuenta, además, con una ventaja adicional. Teatinos no es su única alternativa de abastecimiento: el sistema dispone de pozos profundos ubicados en el valle del río Jordán, que funcionan como fuente complementaria y pueden entrar a respaldar el suministro cuando disminuye la disponibilidad de la fuente superficial. Veolia confirma que el acueducto de la ciudad funciona precisamente con esas dos fuentes.
Pero que hoy haya agua no significa que vaya a sobrar durante toda la temporada seca.
Veolia advirtió que las altas temperaturas previstas para los próximos meses pueden generar presión sobre las fuentes y, por esa razón, pidió a los tunjanos mantener un consumo responsable y evitar cualquier desperdicio.
La empresa también adelanta patrullajes preventivos con la Policía y el Ejército para proteger las redes y la infraestructura del acueducto frente a actos de vandalismo y captaciones no autorizadas, mientras continuará monitoreando permanentemente el comportamiento del embalse y del sistema de distribución.
Por ahora, entonces, Tunja puede respirar tranquila frente al agua, algo que no pueden decir decenas de municipios de Boyacá.
Teatinos está lleno, existen fuentes subterráneas de respaldo y no hay racionamiento a la vista. La tarea es procurar que siga siendo así.











