
A nivel internacional, la figura oficial diseñada en 1978 representa de forma universal el patrimonio de la humanidad:
• El cuadrado central: Simboliza las creaciones, habilidades e inspiración del ser humano (Patrimonio Cultural).
• El círculo exterior: Celebra los dones de la naturaleza y el medio ambiente (Patrimonio Natural). •
La interconexión: Ambas formas se unen en un trazo continuo que simboliza la protección global y la interdependencia entre el hombre y la naturaleza. Explorando los umbrales de la tecnología actual pretendía encontrar un elemento que mostrara de manera simbólica nuestro Patrimonio Histórico de Boyacá. Búsqueda infructuosa y decepcionante; nada que pudiera tomar como imagen de portada de mi reflexión. La razón de mi búsqueda fallida aumento mi molestia, mi disgusto y por qué no, la “Vergüenza Ajena”, que me produjo escuchar a uno de los asistentes a la Ceremonia de conmemoración del Natalicio del Niño Héroe Libertador Pedro Pascasio Martínez Rojas, el pasado martes 20 de octubre en su natal Belén; cuando terminados todos los actos protocolarios esa persona me dijo: Maestro sabía Ud. que el antiguo cementerio del pueblo, donde sepultaron a Pedro Pascasio, está convertido en un potrero donde pastan las vascas de su propietario…
Esta información, que más parece una denuncia, borró de un tajo mi alegría, complacencia y satisfacción de haber participado en los actos presididos por el alcalde del municipio, el presidente y miembros del Concejo, el personero comandante de ejercito y policía del sector, todos los colegios y escuelas, miembros de la Reserva Activa; con un espléndido desfile, una bella ofrenda floral y emotivos discursos. Incluido el mío que, realmente dieron lustre a tan magna efeméride. La razón que me asiste para no dejar pasar esta lamentable situación prefiero convertirla en una reflexión, asistida con el mayor respeto y consideración con la comunidad belemita, sus autoridades y quienes asistimos henchidos de patriotismo a esta Cita con La Historia. Han pasado 219 años del Natalicio del Niño Héroe Libertador, nacido en Belén, determinador del triunfo de la Campaña Libertadora de 1819, el acontecimiento más importante de nuestra civilización, realizada en gran parte en tierras del actual Departamento de Boyacá.
Ese humilde niño es la personificación de todos los Valores y Virtudes que puede tener la condición humana: Honestidad, Lealtad, disciplina, coraje, amor por la Patria, generosidad y sacrificio. De humilde cuna, pero de una conciencia excepcional, que no tiene igual en toda la historia de Boyacá, Colombia y América.
Es el ejemplo más apropiado y oportuno para todas las generaciones, para algunos de los servidores públicos, que pasan por las instituciones para resolver sus necesidades básicas de supervivencia o para aprovecharse de los recursos para enriquecerse impunemente.
Este niño, este soldado de la Patria, nació, sobrevivió, en la pobreza y murió dignamente sin recibir nada a cambio, ni las recompensas ofrecidas por los gobiernos, y hoy dos siglos y más, no tiene una tumba que muestre el reconocimiento con los honores que le corresponden como Héroe Libertador.
De qué sirven los honores las, estatuas las ofrendas florales, los desfiles; que solo cumplen el mandato de un calendario de fechas clásicas conmemorativas, nada más.
Que esta reflexión sea recibida de la mejor forma, que tenga la mejor lectura, por quienes tienen el compromiso o la obligación institucional de hacer justicia en la historia con quien dedicó si niñez, su juventud y toda su vida al servicio de la Patria. Nunca es tarde para enmendar, para corregir los descuidos del pasado.
Quiera Dios que el Comité para conmemorar en próximo 2027, los 220 años del Natalicio del personaje insigne de Belén, presidido por el señor alcalde Cabeto Pérez, tenga la capacidad de convocar una cruzada que sirva para lograr la recompensa que nunca se pagó al Pedro Pascasio Martínez Rojas, para que algunos de sus descendientes logren una casa digna, como lo prometió en señor alcalde el pasado 20 de octubre en su brillante intervención como mandatario de los belemitas.
Honor y Gloria a Belén, Bastión de La Libertad. Honor y Gloria a Pedro Pascasio Martínez Rojas Y a su honorable descendencia.











