La joven paipana se quedó con la corona de uno de los certámenes tradicionales más antiguos de Boyacá, que nació en Santa Rosa de Viterbo en 1962 como un homenaje a la mujer campesina y a las tradiciones del departamento. Laura Juliana Coronado está vinculada desde los cinco años a las escuelas de formación artística de Paipa y actualmente hace parte del elenco principal del Ballet Folclórico de ese municipio.
Laura Juliana Coronado, representante de Paipa, fue elegida y coronada como Reina del Campo Boyacense 2026, durante la versión 65 del tradicional certamen que se realizó en Santa Rosa de Viterbo.
Buena parte de la vida de Laura Juliana ha estado ligada a la cultura y al folclor de Paipa. Desde los cinco años hace parte de las escuelas de formación artística del municipio y actualmente integra el elenco principal del Ballet Folclórico de Paipa, agrupación con la que ha participado en diferentes actividades culturales.
Además de su formación artística, Laura Juliana se prepara como técnica en elaboración de prendas de vestir. Su elección adquiere especial significado por la historia del certamen en el que acaba de obtener la corona.
Como virreina del Campo Boyacense fue elegida la sogamoseña Leidy Piragauta.
El Reinado del Campo Boyacense nació en Santa Rosa de Viterbo en 1962 y desde entonces se convirtió en una de las celebraciones más tradicionales de ese municipio y del departamento.
La idea surgió en medio de la organización de las tradicionales ferias y fiestas de septiembre, época en la que también tenían especial importancia las romerías al Señor de la Salud y la feria ganadera.
En aquel momento se discutieron diferentes posibilidades para darle identidad a las festividades. Incluso se propuso el nombre de “Reinado de la Cebada”, teniendo en cuenta la importancia que tenía ese producto y la presencia de Malterías en la región.
Sin embargo, terminó imponiéndose una propuesta del periodista santarroseño Rubén Alberto Useche Ramírez: llamarlo Reinado del Campo Boyacense.
Useche, quien sería reconocido como ideólogo y director ejecutivo de la primera edición, planteó un certamen que fuera más allá de la belleza y que sirviera para rendir homenaje a la mujer campesina y exaltar las costumbres, el folclor y las tradiciones de Boyacá.
La primera edición se realizó entre el 11 y el 15 de septiembre de 1962 y la corona fue para Rosaura Camacho, representante de Santa Rosa de Viterbo.
Inicialmente, el certamen se realizó con representantes de las veredas del propio municipio anfitrión, pero posteriormente adquirió carácter departamental y comenzaron a llegar candidatas de diferentes poblaciones de Boyacá.
Así, durante más de seis décadas, por Santa Rosa de Viterbo han pasado generaciones de jóvenes que han representado a sus municipios y, especialmente, las costumbres y expresiones culturales de las comunidades campesinas.
En 2011, cuando llegó a sus Bodas de Oro, el Reinado del Campo Boyacense fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de Boyacá, como reconocimiento a una tradición que ha logrado mantenerse a través de varias generaciones.











