“No le debo nada a nadie y nadie me debe nada a mí”: William Rosso, candidato a rector de la UPTC

El exdirectivo y profesor universitario, con experiencia académica en Colombia, Estados Unidos y Alemania, propone transformar la UPTC para proyectarla nacional e internacionalmente. Advierte sobre sus dificultades financieras, plantea nuevas fuentes de ingresos, doble titulación y convenios con los 123 municipios de Boyacá. Niega compromisos partidistas, aunque reconoce que tiene amigos en la política. Con esta entrevista, EL DIARIO inicia un ciclo de conversaciones con los aspirantes a la Rectoría para el período 2027-2030.

A menos de un mes de la elección del nuevo rector de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), prevista para el 24 de noviembre, EL DIARIO inicia un ciclo de entrevistas con los aspirantes a dirigir la institución durante el período 2027-2030. El primer invitado es John William Rosso Murillo, exdirectivo y profesor universitario, quien habla de sus propuestas, los problemas de la universidad y la influencia política en la elección.

Rosso conoce la UPTC desde diferentes responsabilidades. Fue director administrativo, cargo equivalente a la actual Vicerrectoría Administrativa; decano, director de un centro de investigaciones y asesor financiero de la Rectoría. En 2006 participó, junto con el fallecido profesor Ernesto Pino, en la elaboración de un plan prospectivo a 30 años, aprobado por el Consejo Superior Universitario.

Posteriormente estuvo vinculado a universidades privadas, donde adquirió experiencia en procesos de calidad académica y acreditación internacional. Según explicó, también ejerció la docencia en California State University, en Estados Unidos, y participó en actividades académicas de la Universidad Johannes Gutenberg, en Alemania.

Su aspiración, sostiene, no surgió de una ocurrencia ni de una recomendación familiar o política, sino de varios años de reflexión sobre el futuro de la institución.

«merece aparecer en la recordación de todos los colombianos, no solamente los boyacenses»

“Yo creo que la UPTC es una universidad muy grande y muy importante y merece aparecer en la recordación de todos los colombianos, no solamente los boyacenses. Tiene que ser una universidad de Boyacá para Colombia y para el mundo”, afirmó.

El candidato considera que, aunque la institución ha conseguido avances importantes, todavía mantiene estructuras académicas que no responden suficientemente a las nuevas exigencias de la educación superior y del mercado laboral.

A su juicio, las reformas curriculares se han concentrado demasiado en modificar asignaturas, cuando lo que se necesita es transformar el modelo de formación, flexibilizar los programas y ampliar las oportunidades de intercambio académico.

Uno de los ejemplos que menciona es la doble titulación. Señala que mientras algunas universidades privadas cuentan con numerosos convenios que permiten a sus estudiantes obtener títulos de instituciones extranjeras, en la UPTC estas posibilidades siguen siendo limitadas. Su propuesta es extender esos programas a todas las facultades.

También plantea introducir las llamadas microcredenciales, certificaciones de conocimientos y habilidades específicas que los estudiantes adquieren durante su formación y que pueden resultar útiles para acceder al mercado laboral, incluso antes de obtener el título profesional.

Rosso considera, además, que la universidad debe articular mejor sus programas técnicos y tecnológicos con las carreras profesionales y ofrecer oportunidades de actualización permanente a sus egresados.

“Los egresados deben ver a la universidad como un socio estratégico, un socio que les ayuda a resolver sus problemas y que los prepara para una formación no solamente de su título, sino para toda la vida”, explicó.

Otro de los asuntos que le preocupan es el futuro financiero de la institución. Según el candidato, aunque los recursos provenientes de la Nación están garantizados para el próximo año, el presupuesto presenta un desbalance superior al 20 % que deberá cubrirse mediante ingresos propios.

Advierte que la universidad no puede continuar dependiendo de los posgrados para obtener buena parte de esos recursos y que necesita desarrollar otras actividades, especialmente la prestación de servicios de consultoría, investigación y asesoría a empresas privadas.

Para ello propone crear una oficina de relaciones con organizaciones públicas y privadas, encargada de centralizar los convenios, identificar necesidades del sector productivo y facilitar la participación de docentes y estudiantes en proyectos externos.

Rosso considera que la UPTC debería tener convenios con los 123 municipios de Boyacá, tanto para contribuir a resolver sus problemas como para facilitar las prácticas profesionales y los trabajos de grado.

Relató que ha conocido casos de estudiantes que desarrollan investigaciones o asesorías en municipios y, cuando llegan a sustentarlas, encuentran dificultades porque la universidad no tiene un convenio vigente con la respectiva administración.

“Eso no es culpa del estudiante”, señaló, al insistir en que corresponde a la institución resolver esos trámites. En esa dirección propone desarrollar una iniciativa denominada Opción Boyacá, que articule las oportunidades de prácticas y vinculación de estudiantes con organizaciones públicas y privadas.

Otro de sus planteamientos es modificar la manera como se evalúan los resultados de la universidad. Considera que los indicadores de deserción son importantes, pero insuficientes para establecer si la institución está cumpliendo su misión.

“Tenemos que pasar de los indicadores de deserción a los indicadores de éxito estudiantil”

“Tenemos que pasar de los indicadores de deserción a los indicadores de éxito estudiantil”, afirmó.

Según Rosso, la responsabilidad de la UPTC no termina cuando un estudiante recibe su diploma. La universidad debería procurar que los jóvenes ingresen a los programas que desean, reciban una formación adecuada, se gradúen oportunamente y encuentren oportunidades laborales.

El candidato también advierte sobre las consecuencias que tendrá la disminución de la población joven en Colombia. A su juicio, los cambios demográficos reducirán progresivamente la demanda de programas de pregrado y obligarán a las universidades públicas a buscar nuevas alternativas de formación y financiación.

Frente a la política de gratuidad, considera indispensable defenderla, particularmente porque buena parte de los estudiantes de la UPTC provienen de familias campesinas y sectores rurales que difícilmente podrían asumir el costo de una carrera universitaria.

Sin embargo, advierte que la gratuidad de la matrícula no resuelve todas las dificultades económicas de los estudiantes. Por eso propone conseguir recursos adicionales que permitan ofrecer condiciones dignas de permanencia, seguridad y bienestar.

La entrevista abordó también uno de los asuntos más sensibles de la elección: la participación de sectores políticos en las decisiones del Consejo Superior Universitario y la eventual influencia del gobernador Carlos Amaya y del Gobierno nacional.

Rosso aseguró que no milita ni ha militado en partidos políticos y que su candidatura se fundamenta en su trayectoria profesional y académica.

«Yo, William Rosso, no le debo nada a nadie».

“Yo, William Rosso, no le debo nada a nadie. Y más importante aún, nadie me debe nada a mí”, afirmó.

Insistió en que durante su carrera no ha conseguido cargos mediante favores personales o políticos y que considera la meritocracia un principio fundamental para dirigir una institución pública.

Sin embargo, reconoció que tiene amigos vinculados a la política y que algunos podrían estar interesados en su llegada a la Rectoría.

“Seguramente habrán conversado, habrán hecho sus gestiones, etcétera, pero más allá de eso yo creo que hay que mirar es la conveniencia para la universidad”, manifestó.

Frente a las versiones que presentan la elección como una confrontación entre dos grandes fuerzas políticas, sostuvo que no comparte esa interpretación.

“Aquí no se trata de quién tiene más poder o quién tiene menos poder”, dijo, antes de señalar que su interés está centrado en la institución y en su comunidad académica.

También considera que, por tratarse de una universidad de carácter nacional, la UPTC debe mantener una relación prioritaria con el Gobierno central, mientras que la Gobernación de Boyacá y las administraciones municipales deben convertirse en aliados estratégicos para desarrollar proyectos conjuntos.

Rosso reveló, además, que comenzó tardíamente su campaña debido a un grave accidente que sufrió y que, según relató, estuvo a punto de costarle la vida. Esa circunstancia le impidió participar desde el comienzo en las actividades de la contienda y solamente pudo incorporarse de manera activa unas dos semanas antes de la entrevista.

Pese a ello, asegura que ha buscado acercarse a la comunidad universitaria para presentar sus propuestas y explicar por qué considera que su trayectoria lo habilita para asumir la Rectoría.

A pocas semanas de la decisión final, el candidato insiste en que la elección debe fundamentarse en la comparación de los programas de gobierno, la experiencia administrativa, la preparación académica y los méritos de los aspirantes.

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