La malla rota de La Independencia que avergüenza a Tunja ante el fútbol colombiano

Screenshot gol

El golazo con el que Patriotas derrotó 1-0 a Tigres terminó dejando una imagen bochornosa del estadio La Independencia de Tunja ante todo el país. El balón entró y salió por uno de los enormes huecos de la red del arco, generó inicialmente confusión en la transmisión de Win Sports y dejó al descubierto la falta de mantenimiento de un escenario que alberga fútbol profesional. En redes sociales, aficionados de diferentes lugares del país no tardaron en cuestionar el estado de las mallas y de la cancha.

El gol fue un golazo. La imagen que quedó del estadio La Independencia de Tunja, no.

Apenas comenzaba el partido entre Patriotas Boyacá y Tigres por la octava fecha del Torneo BetPlay cuando Freyn Figueroa sacó un potente remate de pierna izquierda y marcó el tanto con el que finalmente el equipo boyacense ganó 1-0.

El narrador de Win Sports explotó con la anotación. “¡Qué golazo!”, alcanzó a gritar mientras el balón parecía haber seguido derecho después de entrar al arco. Por algunos instantes hubo confusión.

No era para menos: la pelota había terminado saliendo por uno de los enormes huecos que presenta la malla del arco del estadio La Independencia.

La situación fue tan evidente que los propios comentaristas de la transmisión nacional tuvieron que detenerse en ella.
“La malla está rota, muy rota”, advirtieron durante la emisión, al tiempo que señalaron que presentaba huecos de tal tamaño que la pelota podía salir por ellos.

Win Sports terminó destacando el insólito episodio en su propia publicación sobre el gol. El canal señaló que el estado de la red no pasó inadvertido y que sus huecos generaron confusión al momento de establecer inicialmente qué había ocurrido con el balón.

El problema dejó de ser un detalle menor del partido. La transmisión de Win Sports llevó las imágenes a los aficionados del fútbol colombiano y las redes sociales hicieron el resto.

Entre los comentarios aparecieron preguntas sobre quién responde por el estado de las redes de los arcos, cuestionamientos sobre el mantenimiento del escenario y expresiones de vergüenza por las condiciones en las que se disputa fútbol profesional. “¿Esa malla qué?”, preguntó un usuario.

“¿Quién es el responsable del estado de las redes de los arcos?”, escribió otro. Otros fueron todavía más duros y calificaron como vergonzoso el estado del escenario.

Una cosa es que una malla pueda sufrir un daño durante un entrenamiento o un partido y otra muy distinta que un encuentro de fútbol profesional comience con una red que presenta huecos suficientemente grandes para permitir que un balón entre al arco y continúe su recorrido hacia afuera. Eso no solamente produce una pésima imagen.

También puede generar una situación deportiva mucho más delicada. ¿Qué habría ocurrido si el remate hubiera sido menos claro, el árbitro no hubiera observado con precisión la trayectoria del balón y la pelota hubiera atravesado la red rota?

La escena obliga a una explicación de quienes tienen bajo su responsabilidad el mantenimiento y la preparación del estadio La Independencia. No se trata de un escenario improvisado para un campeonato aficionado.

Es el principal estadio de fútbol de Tunja, sede de los equipos profesionales de la ciudad y escenario habitual de competencias organizadas por la Dimayor.

Precisamente por eso resulta inexplicable que antes de un partido profesional nadie haya advertido —o solucionado— el deterioro evidente de las redes.

Cambiar o reparar una malla es una intervención elemental frente a los costos que demanda el funcionamiento de un estadio profesional.

Y, sin embargo, tuvo que ser un gol transmitido para todo el país el que mostrara el problema. La discusión tampoco debería limitarse a tapar los huecos antes del próximo partido. El episodio amerita una revisión general del estado de la gramilla, los arcos, redes, camerinos, graderías y demás componentes del escenario para establecer cuáles son sus verdaderas condiciones de mantenimiento.

Paradójicamente, Patriotas hizo lo que tenía que hacer. Figueroa marcó a los tres minutos y ese tanto terminó siendo suficiente para que el equipo lancero derrotara 1-0 a Tigres y sumara tres puntos.

Pero la espectacularidad del remate terminó compartiendo protagonismo con algo que nada tiene que ver con fútbol. El balón entró. El balón salió.

Y por el enorme hueco que dejó escapar la pelota también terminó escapándose una imagen lamentable de Tunja ante el fútbol colombiano.

Ahora la pregunta es sencilla: ¿quién responde por el mantenimiento del estadio La Independencia y cómo fue posible que un partido profesional comenzara con las redes de un arco en semejantes condiciones?

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