En su visita a Tunja, el dirigente político Juan Daniel Oviedo cuestionó la transición energética, el estado de la central de abastos, las vías terciarias y la seguridad de la vía férrea en Duitama.
En su paso por la capital boyacense, Juan Daniel Oviedo lanzó una serie de críticas que denominó “periodicazos” sobre algunas de las principales problemáticas que enfrenta el departamento, relacionadas con el sector minero, la infraestructura rural, el abastecimiento y la movilidad.
El primer señalamiento estuvo dirigido a la política de transición energética y su impacto en la minería del carbón en Boyacá. Oviedo cuestionó que, a su juicio, el Gobierno nacional esté frenando la explotación carbonífera sin ofrecer alternativas económicas claras para las familias que dependen de esta actividad.
Según expresó, la situación es especialmente delicada en municipios como Samacá, donde aseguró que cerca de 40.000 familias han quedado en incertidumbre por las restricciones al sector.
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“Es un falso dilema entre el cuidado ambiental y el desarrollo minero”, afirmó, al insistir en que cualquier transición debe estar acompañada de programas de formación, emprendimiento y fortalecimiento de actividades agropecuarias.
El segundo “periodicazo” estuvo enfocado en la central de abastos de Tunja. Oviedo criticó el estado actual de este espacio y consideró que no corresponde a la importancia agrícola y alimentaria del departamento.
Señaló que no es digno que la capital de Boyacá, una de las regiones que más aporta a la despensa alimentaria del país, tenga una central en condiciones de abandono. Incluso comparó su estado con la plaza de mercado de Duitama, señalando que esta presenta una mejor imagen.
En un tercer punto, el dirigente se refirió al deterioro de las vías terciarias, las cuales calificó como fundamentales para la economía campesina. Aseguró que la falta de conectividad rural afecta directamente la comercialización de productos como la papa y la cebolla, sectores clave para Boyacá.
Oviedo advirtió que la volatilidad internacional, como los conflictos en Medio Oriente y el aumento del precio de fertilizantes, golpea aún más al campesinado cuando no existe una infraestructura vial adecuada.
“Boyacá tiene ganas, pero no tiene vías terciarias”, manifestó, al pedir una política pública ejemplar para respaldar la producción rural.
Su último cuestionamiento estuvo dirigido a la vía férrea en Duitama. Oviedo calificó este corredor como una “cicatriz” que divide a la ciudad y denunció que la falta de adecuación ha provocado accidentes fatales.
Aseguró que es urgente la intervención por parte de la Agencia Nacional de Infraestructura para evitar nuevas tragedias, especialmente en pasos donde los vehículos quedan atrapados por el desnivel de la placa.
Advirtió que el corredor férreo también se ha convertido en foco de problemáticas sociales, entre ellas puntos asociados al microtráfico.











