Desde la capital boyacense, el senador y aspirante presidencial llamó a vencer a la “extrema derecha” en las urnas, defendió las reformas del Gobierno y propuso cambios estructurales en el sistema de salud, con énfasis en un modelo preventivo y sin intermediación.

En una plaza de Las Nieves colmada en Tunja, el senador y precandidato presidencial Iván Cepeda Castro envió un mensaje de fuerza política y continuidad del proyecto progresista, al asegurar que “nada ni nadie” impedirá que ese sector alcance un segundo periodo en el poder.

Durante su intervención, Cepeda hizo un llamado a la unidad de distintos sectores políticos y sociales, incluyendo a la Alianza Verde, liberales y movimientos ciudadanos, al tiempo que insistió en que su campaña se basa en la defensa de “la vida y la salud” como ejes centrales.

El dirigente también respaldó la gestión del actual presidente Gustavo Petro Urrego, asegurando que el país atraviesa un proceso de transformación que calificó como una “segunda independencia”, orientada a superar problemas estructurales como la desigualdad, la corrupción y la exclusión social.

Cepeda destacó el papel histórico de Boyacá en la construcción del país, recordando tanto la gesta independentista como las luchas campesinas recientes, entre ellas el paro agrario de 2013. En ese contexto, afirmó que el campesinado será protagonista de su propuesta de gobierno.

Entre sus promesas, mencionó acceso a la tierra, créditos baratos, tecnificación del campo y medidas de protección para productos como la papa y la cebolla, pilares de la economía regional.
Uno de los puntos más fuertes del discurso fue su crítica al modelo de salud vigente. Cepeda señaló que el sistema, basado en la intermediación y la lógica de mercado, ha derivado en corrupción, ineficiencia y barreras de acceso para los ciudadanos.
Aseguró que la crisis actual no es responsabilidad del Gobierno, sino resultado de décadas de políticas neoliberales. Según dijo, la privatización convirtió la salud en un negocio, generando prácticas como los llamados “paseos de la muerte” y el colapso hospitalario.

Frente a este panorama, el precandidato planteó una transformación estructural del sistema de salud que incluye:
Un modelo preventivo con atención primaria en los territorios
Eliminación de la intermediación financiera
Giro directo de recursos a hospitales y prestadores
Fortalecimiento de la red pública hospitalaria
Implementación de telemedicina en zonas rurales
Impulso a la industria farmacéutica nacional
Formación de más profesionales de la salud con enfoque humano
Además, anunció un “plan de choque” para enfrentar la crisis actual del sector.
Cepeda cerró su intervención con un llamado a la movilización política y electoral, invitando a sus seguidores a recorrer el territorio, convencer a los indecisos y vigilar el proceso de votación.

El aspirante aseguró que existen condiciones para ganar en primera vuelta y reiteró su objetivo: “me llamo Iván Cepeda y quiero ser su presidente el 31 de mayo”.











