Es el primer Plan de Manejo Ambiental de páramos adoptado en Boyacá y Cundinamarca, y el tercero del todo el país.
Este acto administrativo adopta oficialmente el Plan de Manejo Ambiental que orientará durante los próximos 10 años la conservación, restauración y uso sostenible de este territorio. Cerca del 80 % del páramo queda destinado prioritariamente a la preservación.
En el marco del Día Nacional y Mundial de los Páramos, las tres autoridades ambientales del centro del país: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, Corpochivor y Corpoboyacá firmaron el primer Plan de Manejo Ambiental del páramo de Rabanal – río Bogotá, lo que representa un paso histórico para la protección de uno de los ecosistemas más estratégicos de la región.
Al amparo del acto administrativo, el Plan de Manejo Ambiental establece los lineamientos técnicos, ambientales, territoriales y programáticos para la gestión integral del ecosistema estratégico de páramo, conforme a los principios de sostenibilidad ambiental, precaución, participación, coordinación institucional, función ecológica de la propiedad y prevalencia del interés general ambiental, de acuerdo con la normatividad vigente.
El páramo Rabanal tiene una extensión de 24.611 hectáreas, para dimensionarlo es un territorio casi tan grande como toda el área urbana de Tunja (Boyacá), o un poco más de 34.000 canchas de fútbol profesional. Dentro del Plan de Manejo Ambiental se definió un área de preservación de 19.533 hectáreas, es decir, cerca de 27.000 canchas de fútbol o equivalente a más de tres veces el municipio de Garagoa, también en el departamento de Boyacá.
“Cerca del 80 % del páramo queda destinado prioritariamente a la preservación, porque allí se encuentran los sectores más sensibles para la biodiversidad, la regulación hídrica y la adaptación al cambio climático”, aseguró Julio Cesar Franco director general (e) de la CAR.
Lo que está permitido:
• El plan permite actividades compatibles con la conservación, como la educación ambiental, la investigación científica, el monitoreo ecológico y el ecoturismo responsable.
• También contempla procesos de restauración ecológica para recuperar áreas degradadas y fortalecer la conectividad de los ecosistemas.
• Reconoce la presencia de comunidades campesinas y establece mecanismos de reconversión gradual y progresivo hacia sistemas productivos de bajo impacto ambiental, así mismo promueve alternativas sostenibles para que la conservación y el bienestar de las comunidades avancen de manera conjunta.
Actividades prohibidas según el nuevo Plan:
• La minería, la exploración y explotación de hidrocarburos, la expansión urbana, la construcción de vivienda campestre y nuevas vías dentro de las zonas protegidas.
• También se prohíben las quemas, los incendios forestales, la introducción de especies invasoras, la cacería de fauna silvestre y la disposición de residuos que afecten el ecosistema.
“Este plan es el resultado de un esfuerzo conjunto entre la CAR, CORPOBOYACÁ y CORPOCHIVOR, demostrando que la protección ambiental no reconoce fronteras administrativas”, aseguró Fabián Bulla Sánchez, director general de Corpochivor.
Por su parte, Yeimy Liseth Echeverría Reyes, directora general de Corpoboyacá recalcó que, “a partir de hoy, las decisiones de ordenamiento territorial, los POT y los instrumentos de planificación deberán armonizarse con las determinantes ambientales definidas para el páramo”.
Este Plan de Manejo orientará durante los próximos 10 años la conservación, restauración y uso sostenible de este territorio, basada en una hoja de ruta construida con participación de comunidades, autoridades ambientales y entidades territoriales para garantizar que el páramo siga produciendo vida y agua para las futuras generaciones.











