Vigilan sistema hídrico que abastece a Boyacá, ante riesgo del Fenómeno de El Niño

Foto | Vía Procuraduría

La Procuraduría realizó una visita preventiva al Embalse del Neusa, el Páramo de Guerrero y otros ecosistemas estratégicos para verificar su capacidad de respuesta frente a un eventual periodo de sequía. La vigilancia tiene impacto para Boyacá, debido a la conexión ecológica e hídrica de estos sistemas con la región.

La Procuraduría General de la Nación adelantó una visita preventiva al Embalse del Neusa, el Páramo de Guerrero, la Reserva Forestal Protectora Guargua y Laguna Verde y a los proyectos de restauración ecológica que ejecuta la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), con el propósito de evaluar la preparación del sistema ambiental frente a un eventual Fenómeno de El Niño.

La inspección buscó verificar en terreno el estado de uno de los complejos ambientales más importantes para la seguridad hídrica del centro del país, cuya conservación también resulta relevante para Boyacá por la conectividad ecológica que mantiene con otros ecosistemas estratégicos de la región.

Durante la jornada, funcionarios del Ministerio Público revisaron los niveles de almacenamiento del Embalse del Neusa, las condiciones de regulación hídrica y las acciones implementadas para fortalecer su capacidad de respuesta ante periodos de sequía y variabilidad climática.

Asimismo, conocieron los avances del proyecto de Reconformación Ecohidrogeológica del embalse y las estrategias de restauración ecológica que se desarrollan en el predio Guanquica, enfocadas en recuperar ecosistemas altoandinos y proteger las zonas de recarga de agua.

Ecosistemas conectados

La Procuraduría también recorrió el Páramo de Guerrero y la Reserva Forestal Protectora Guargua y Laguna Verde, donde destacó la importancia de mantener la conectividad entre estos territorios, el Embalse del Neusa y otros ecosistemas estratégicos como la Laguna de Fúquene.

Aunque la visita se desarrolló en Cundinamarca, la entidad resaltó que estos sistemas naturales hacen parte de una red ambiental cuya conservación beneficia la regulación del recurso hídrico, la biodiversidad y la capacidad de adaptación frente al cambio climático en una amplia zona del centro del país, incluido Boyacá.

El departamento comparte con Cundinamarca varios ecosistemas de alta montaña y enfrenta retos similares relacionados con la disponibilidad de agua, especialmente en temporadas de bajas precipitaciones.

Vigilancia preventiva

Como resultado de la visita, la Procuraduría advirtió que garantizar la seguridad hídrica requiere una gestión integral del territorio basada en la restauración ecológica, la conservación de páramos y bosques altoandinos, así como el monitoreo permanente de embalses y demás fuentes abastecedoras.

La entidad anunció que continuará ejerciendo vigilancia preventiva sobre estas acciones para promover decisiones oportunas que fortalezcan la adaptación al cambio climático, protejan el patrimonio ambiental y contribuyan a garantizar el derecho de las actuales y futuras generaciones a un ambiente sano.

    Publicidad

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí

    Confirma que no eres un bot:


    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.