
El foro internacional moderado por el embajador de Panamá Mario Boyd Galindo e integrado por Alfonso López Caballero de Colombia, Dorita Ávila y Abel Almengor de Panamá y el maestro Eduardo Malagón Bravo por Boyacá, cumplió con una magistral presentación ante un auditorio colmado por una selecta asistencia.
Participaron en el acto central presidido por el maestro Eduardo Malagón Bravo, autoridad bolivariana mundial, Máximo Caballero del Fuego Sagrado, presidente de la Confraternidad Bolivariana de América y custodio del sitio histórico de la batalla de Puente de Boyacá, los Caballeros del Fuego Sagrado el padre Diego Jaramillo Cuartas presidente de la Academia Santanderista de Colombia y miembro de la Sociedad Bolivariana de Colombia, director del Minuto de Dios, el almirante Jaime Jaramillo miembro de la sociedad geográfica de Colombia y en representación del gobierno de Boyacá Jaime Andrés Flórez Murcia director de la unidad de relaciones nacionales e internacionales Casa de Boyacá “Simona Amaya”.
Fueron dos momentos exultantes: Primero la declaratoria por parte del maestro Malagón Bravo designando a la ciudad de Panamá como Capital Bolivariana de América 2026 y la presentación del Ánfora con la Tierra Sagrada de la sede del Congreso Anfictiónico de Panamá, que recibió la bendición del padre diego Jaramillo. Tanto el pergamino de exaltación como el ánfora, le fueron entregados al embajador Mario Boyd Galindo, como portador de tan emblemáticas muestras de reconocimiento al gobierno ya el pueblo panameño en ocasión de la conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá. Esta ceremonia es el primer capítulo de programa que proyecta la Casa de Boyacá y el Puente de Boyacá para conmemorar el bicentenario del acontecimiento realizado en 1826, cuando el Libertador convirtió a Panamá en el escenario primigenio de la integración, la inclusión en la multilateralidad.

Estos actos refrendan la jerarquía que posee Boyacá en la historia de Colombia y América, hoy liderada por nuestro gobernador el ingeniero Carlos Amaya Rodríguez.
Una comunidad que se desarrolla integralmente, teniendo a la historia y la cultura como ejes fundamentales, asegura de manera responsable un mejor futuro.
Boyacá es grande, grande en su pasado glorioso, en su presente promisorio,
“Señor, espero me autoricéis para unir con el vínculo de la beneficencia a los pueblos que la naturaleza y el cielo nos han dado por hermanos”.
SIMÓN BOLÍVAR 1821











