El candidato aseguró que la prioridad de un eventual gobierno suyo será aprobar el Plan de Ordenamiento Territorial, recuperar el centro histórico y ejecutar obras estratégicas como la Avenida del Río. También cuestionó la gestión de la administración saliente y llamó a los tunjanos a no dejar que las maquinarias definan la elección.
El reto de los 17 meses
A poco más de un mes de las elecciones atípicas para la Alcaldía de Tunja, el arquitecto Rafael Acevedo Pedroza defendió su aspiración con una promesa ambiciosa: lograr en apenas 17 meses “lo que no se ha hecho en 20 años” en materia de planeación y proyección de ciudad.
Durante una entrevista con EL DIARIO, el candidato sostuvo que el principal problema de la capital boyacense ha sido la falta de visión de largo plazo y aseguró que su prioridad sería sacar adelante el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), un instrumento que, según dijo, lleva dos décadas pendiente.

“Hace 20 años no hay un plan de ordenamiento ni una visión de futuro de la ciudad. Si en este año y medio logramos hacer este Plan de Ordenamiento Territorial amarrado a un plan estratégico urbano a 10, 20 y 30 años, podremos avanzar muchísimo”, afirmó.
Para Acevedo, la elección extraordinaria no debe verse como un simple gobierno de transición. Por el contrario, considera que puede convertirse en un punto de inflexión para definir el rumbo de Tunja durante las próximas décadas.
El arquitecto aseguró que gran parte de los estudios técnicos necesarios para adoptar el POT ya están realizados y que lo que ha faltado es voluntad política para tomar decisiones.
“No hay que desbaratar nada. Hay que continuar lo que ya está avanzado y estructurar una visión de ciudad para los próximos 20 años”, señaló.
Incluso puso como ejemplo el proceso de transformación urbana de Barranquilla, ciudad que visitó recientemente para conocer experiencias exitosas de planeación.
“Lo que Barranquilla pensó hace 30 años hoy lo está terminando. Eso fue posible gracias a una visión de ciudad. Eso es lo que quiero para Tunja”, indicó.

Uno de los proyectos que más destacó durante la entrevista fue la construcción de la denominada Avenida del Río, una vía proyectada desde hace más de dos décadas para conectar el sur de la ciudad con el centro.
Según Acevedo, la iniciativa ya cuenta con diseños y podría avanzar si la administración municipal ejerce autoridad sobre las zonas de cesión requeridas para la obra.
“Hace más de 20 años se habla de este proyecto, pero no se han tomado las decisiones necesarias. La ciudad necesita esa conexión y puede hacerse respetando las condiciones ambientales”, afirmó.
El candidato también propuso impulsar programas de pavimentación en barrios de interés social mediante esquemas de trabajo conjunto con las comunidades.
Otro de los temas que generó preocupación en sus declaraciones fue el estado de conservación del patrimonio arquitectónico de Tunja.
Acevedo cuestionó la falta de acciones para actualizar el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del centro histórico y advirtió que varios inmuebles patrimoniales se encuentran en riesgo.
“Estamos dejando caer un patrimonio de más de 500 años. Hay iglesias, pinturas y edificaciones históricas que requieren atención inmediata”, manifestó.
Para el candidato, la recuperación del centro histórico debe convertirse en una prioridad de ciudad y no únicamente en una responsabilidad de los propietarios de los inmuebles.
En materia de seguridad, Acevedo sostuvo que la capital boyacense conserva una percepción favorable frente a otras ciudades del país, aunque insistió en que no se puede bajar la guardia.
“Tunja tiene sensación de seguridad. Está absolutamente segura, pero hay que defenderla”, afirmó.
Su propuesta incluye fortalecer la reacción institucional frente a casos de violencia intrafamiliar, riñas y comportamientos que afecten la convivencia.
Uno de los apartes más fuertes de la entrevista llegó cuando se le preguntó por la administración del suspendido alcalde Mikhail Krasnov.
Aunque evitó calificarla como corrupta, sí cuestionó la falta de compromiso con la ciudad.
“Yo no soy ningún ente de control. Lo único que puedo decir es que no se comprometió con la ciudad y no se trabajó para la ciudad”, señaló.
También criticó que se hubiera acudido a funcionarios externos para ocupar cargos de responsabilidad dentro de la administración municipal.
En el plano político, Acevedo insistió en que su principal respaldo proviene de los ciudadanos y no de estructuras partidistas tradicionales. “Mis aliados son las personas. No necesito credenciales ni partidos para trabajar por la ciudad”, aseguró.
Asimismo, lanzó una advertencia sobre la baja participación que suelen registrar las elecciones atípicas y señaló que existe el riesgo de que el próximo alcalde sea elegido con una votación reducida.
“Lo que me preocupa es que de 140.000 ciudadanos habilitados para votar terminen participando apenas 30.000 o 35.000. La gente no puede quedarse en la casa mientras otros deciden el futuro de la ciudad”, dijo.
Al cierre de la entrevista, el arquitecto resumió las razones por las cuales considera que debe llegar al Palacio Municipal.
“Hay que votar por Rafael Acevedo porque conozco la ciudad, tengo la autoridad, el criterio y el amor por esta ciudad. Y créanme que en año y medio podemos hacer lo que no se ha hecho en 20 años en ordenamiento y proyección de ciudad”, concluyó.
Con esa bandera de la planeación urbana y la recuperación del rumbo de Tunja, Acevedo busca abrirse paso en una contienda atípica que definirá quién gobernará la capital boyacense durante los próximos 17 meses.










