La emergencia registrada en la vereda La Trinidad puso a prueba la capacidad de respuesta del municipio. Cuatro máquinas y cerca de 10 bomberos forestales, con apoyo de la Defensa Civil, Planeación y la comunidad, permitieron controlar rápidamente una quema cerca del sendero La Zarza. Las autoridades advierten que la prevención y el reporte oportuno serán claves ante el riesgo de nuevas emergencias.
Duitama se prepara para un escenario que podría convertirse en uno de los principales desafíos durante las próximas semanas: el aumento del riesgo de incendios forestales.
El jueves 27 de agosto, una quema forestal registrada en cercanías del sendero La Zarza, en la vereda La Trinidad, obligó a activar la estrategia municipal de respuesta a emergencias.
La situación fue controlada rápidamente, pero más allá de la emergencia puntual, el episodio permitió demostrar cómo está preparado el municipio para responder ante este tipo de situaciones y, al mismo tiempo, dejó un mensaje claro: la prevención y la reacción en los primeros minutos serán determinantes para evitar que una pequeña quema se convierta en un incendio de grandes proporciones.
Según César Augusto Tibaduiza Colmenares, técnico de apoyo para la Gestión del Riesgo de Desastres de Duitama, la respuesta comenzó con el reporte oportuno de los habitantes de la vereda La Trinidad a través de las líneas de emergencia.
La alerta permitió activar rápidamente la estrategia municipal y movilizar al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Duitama, que llegó al lugar con cuatro máquinas y cerca de 10 bomberos forestales.
La operación contó además con el apoyo de una brigada forestal de la Defensa Civil y de la Junta de Defensa Civil de Duitama, mientras que la Oficina de Planeación participó en la coordinación y realizó labores de vigilancia mediante equipos tecnológicos, entre ellos drones.
La comunidad también desempeñó un papel fundamental. Los habitantes facilitaron el ingreso de las máquinas de emergencia a predios privados, permitiendo que los organismos de socorro pudieran llegar hasta el punto donde se encontraba la quema.
El resultado fue que las llamas pudieron ser controladas rápidamente y la emergencia no pasó de una quema forestal a un incendio forestal.
Para las autoridades, la emergencia de La Trinidad representa también una oportunidad para revisar y fortalecer la capacidad de respuesta de Duitama frente a lo que pueda ocurrir durante la temporada de mayor riesgo.
“Gracias al llamado oportuno de la comunidad de la vereda La Trinidad, al reporte inmediato mediante las líneas de emergencia del municipio, se logró activar de manera muy rápida la estrategia municipal de respuesta a emergencias”, explicó Tibaduiza.
El funcionario destacó que la capacidad de respuesta no depende únicamente de los organismos de socorro. La comunidad juega un papel fundamental porque es, en muchos casos, la primera en detectar una columna de humo.
Por eso, el llamado es a no esperar a que el fuego sea de grandes proporciones para dar aviso.
Una pequeña columna de humo puede ser la primera señal de una emergencia mayor. “Por más pequeña que sea la columna de humo, si no se hace el reporte se nos puede salir de control y va a ser mucho más difícil atender las emergencias”, advirtió.
La preocupación de las autoridades está relacionada con las condiciones de sequedad y el riesgo de que aumenten los incendios forestales, especialmente ante la posibilidad de la ocurrencia del fenómeno de El Niño.
En este escenario, la estrategia no puede limitarse a atender los incendios cuando ya se han producido. La apuesta es fortalecer la prevención, la vigilancia, la capacidad de respuesta y la coordinación entre las instituciones y la comunidad.
Duitama cuenta con equipos de bomberos forestales, vehículos y maquinaria para atender las emergencias, además del apoyo de organismos como la Defensa Civil y herramientas de vigilancia que permiten hacer seguimiento a las zonas donde pueda presentarse fuego.
Pero la tecnología y los equipos de emergencia necesitan algo fundamental: que la comunidad informe a tiempo.
Por eso, las autoridades insistieron en que cualquier columna de humo debe ser reportada inmediatamente a las líneas 123 o 119.
La experiencia de La Trinidad demuestra que una emergencia puede controlarse cuando se combinan tres factores: una comunidad alerta, un reporte inmediato y una respuesta rápida y coordinada.
El reto ahora es mantener esa capacidad de reacción ante un eventual aumento de los incendios forestales.
Las autoridades también recordaron a los ciudadanos que deben evitar las quemas de basura, residuos o vegetación; no encender fogatas en zonas naturales; no arrojar colillas de cigarrillo y evitar actividades que puedan generar chispas cerca de vegetación seca. La preparación, sin embargo, no depende únicamente de las instituciones.
Los habitantes de Duitama tienen un papel fundamental en la protección de las zonas rurales y verdes del municipio. Detectar una columna de humo y reportarla puede significar la diferencia entre una emergencia controlada y un incendio que termine afectando grandes extensiones de vegetación, viviendas, animales e incluso vidas humanas.
La emergencia de La Trinidad dejó así una señal para Duitama: el municipio tiene equipos, organismos y capacidad de respuesta, pero la mejor herramienta sigue siendo prevenir y actuar a tiempo.











