Se acentúan las diferencias entre los dos representantes a la Cámara: el primero, del Centro Democrático, y el boyacense, del Pacto Histórico. A Bohórquez le tocó contar cuántas investigaciones y denuncias enfrenta ante los organismos de control y la Fiscalía luego de su paso por la Alcaldía de Duitama.
Hay dos congresistas que comienzan a mostrarse por su actividad en la Cámara de Representantes y por su protagonismo en los debates de control político, y todo indica que sus diferencias darán para más de un enfrentamiento durante los próximos cuatro años.
Se trata del representante a la Cámara por Bogotá Daniel Briceño, del Centro Democrático, quien obtuvo más de 260.000 votos y fue el candidato a la Cámara con mayor votación del país en las elecciones de 2026, según su perfil oficial; y del representante por Boyacá José Luis Bohórquez, del Pacto Histórico.
En la última sesión del Congreso, Bohórquez contó que Briceño ha estado indagando sobre su pasado y que envió a su oficina un derecho de petición con preguntas relacionadas con las investigaciones que se adelantan luego de su paso por la Alcaldía de Duitama, cargo que ocupó antes de llegar al Congreso.
Ese derecho de petición, según Bohórquez, contiene 123 preguntas sobre asuntos relacionados con su gestión como alcalde.
El enfrentamiento viene subiendo de tono. Briceño ha cuestionado públicamente a Bohórquez y su relación con la actual administración de Duitama, encabezada por Rocío Bernal. “Sigue siendo el dueño de la Alcaldía y siguen haciendo politiquería con la gente de Duitama”, señaló Briceño.
Bohórquez aprovechó entonces su intervención en la plenaria para responderle y hasta hizo públicamente las cuentas de los procesos que, según él, tiene pendientes.
“Tengo cinco denuncias en la Fiscalía, tengo cuatro en la Procuraduría y tengo una en la Contraloría. Ya se las entrego. También he tenido comparendos de tránsito. Entre a mi página de internet, ahí se los publiqué”, le dijo Bohórquez a Briceño.
Y lanzó una advertencia: “Pero sepa, señor Briceño, que no le como ni a usted ni a su séquito. Estoy preparado para lo que me quiera sacar”.
Bohórquez relató que esa misma mañana lo había llamado su abogado para informarle que un colega de la Cámara había presentado un derecho de petición con 123 preguntas relacionadas con su paso por la Alcaldía.
“El señor Briceño está en todo su derecho; está molesto porque he sacado dos videos en los que lo he mencionado. Entiendo que su forma de defenderse es buscando hasta la cama del perro; ni más faltaba. Le voy a facilitar el tema, señor Briceño”, señaló.
Anunció, además, que entregaría las respuestas y la información solicitada y que las publicaría en su propia página web.
Bohórquez también se refirió a cuestionamientos anteriores sobre el manejo de recursos durante su actividad profesional y aseguró que en ese mismo sitio están publicados los paz y salvos de sus clientes frente a señalamientos según los cuales supuestamente no les habría entregado recursos.
Y el enfrentamiento tuvo hasta una referencia humorística. “Señor Briceño, yo quiero dar aquí un debate de argumentos, pero si usted va a empezar a buscar para atacarme en mi vida personal y privada, ni más faltaba, yo también entro en modo Barbarita”, dijo Bohórquez, en referencia al conocido personaje chismoso de Sábados Felices.
La conclusión del representante boyacense fue igualmente desafiante: “Soy un hombre de izquierda, soy un hombre del Pacto Histórico y acuérdese de algo de su religión y de la mía: el que esté libre de pecado, que lance la primera piedra. Aquí lo espero, compañero”.
El episodio deja planteado un enfrentamiento político entre dos congresistas ubicados en orillas distintas y que han hecho del control político y la denuncia pública parte importante de su actividad.
Y, por lo visto, apenas comienza.
El asunto quedó como para alquilar balcón.











