El alcalde Rafael Acevedo Pedroza dijo que su administración analiza jurídicamente el contrato que dejó adjudicado la alcaldesa encargada María Paula Jiménez para la realización del Aguinaldo Boyacense 2026, mientras todavía no se conoce públicamente la nómina de artistas ni la programación. También se refirió al convenio suscrito durante el gobierno de Mikhail Krasnov con la Empresa de Desarrollo Territorial Don Matías, que vence el próximo 30 de septiembre y registra un avance cercano al 34 %.
Dos millonarios contratos que vienen de las administraciones anteriores están ahora sobre el escritorio del alcalde de Tunja, Rafael Acevedo Pedroza, quien deberá tomar decisiones frente a su ejecución y, especialmente, frente a los compromisos que tendrá que asumir la ciudad.
El primero tiene que ver con la realización del Aguinaldo Boyacense 2026, cuyo proceso contractual fue adelantado y dejado adjudicado durante la administración encargada de María Paula Jiménez.
Acevedo señaló que su gobierno se encuentra haciendo una revisión jurídica para establecer con claridad cuáles son los pasos que deben seguirse, los términos de ejecución y las obligaciones que quedaron adquiridas por el municipio.
Una de las inquietudes es que, pese a que el proceso contractual ya fue adelantado, hasta ahora no se conoce públicamente cuál será la programación definitiva de la principal fiesta de los tunjanos ni quiénes serán los artistas que estarán en los conciertos.
La entonces alcaldesa encargada, María Paula Jiménez, defendió en julio el proceso y aseguró que se adelantaba conforme a la ley, mediante una convocatoria pública en SECOP II. También sostuvo en ese momento que sería precisamente la administración que resultara elegida en las elecciones atípicas la encargada de supervisar la ejecución y verificar el cumplimiento de las condiciones contractuales.
Pero este no es el único contrato de una administración anterior que preocupa al nuevo alcalde. Acevedo también se refirió al contrato interadministrativo 1767 de 2025, suscrito durante la administración del entonces alcalde Mikhail Krasnov con la Empresa de Desarrollo Territorial Don Matías S.A.S., para ejecutar obras de infraestructura vial, educativa, espacio público y salones comunales en diferentes sectores de Tunja.
El contrato tiene un valor superior a los $15.000 millones y su plazo vence el próximo 30 de septiembre. El problema es que, faltando apenas unos días para que se cumpla esa fecha, las obras están muy lejos de terminarse.
La Secretaría de Infraestructura de Tunja realizó mediciones directamente en los diferentes frentes y estableció un avance cercano al 34 %, mientras la Empresa de Desarrollo Territorial Don Matías ha presentado porcentajes superiores.
La situación resulta especialmente delicada porque en diciembre de 2025 el municipio transfirió anticipadamente cerca del 95 % de los recursos del contrato, más de $14.300 millones.
La actual administración tendrá ahora que determinar qué camino jurídico seguirá frente a un convenio cuyo plazo está próximo a agotarse y que presenta un considerable rezago en la ejecución de las obras.
La Alcaldía ya había solicitado formalmente adelantar el procedimiento para establecer un posible incumplimiento contractual. En la más reciente mesa de seguimiento, además, la Administración aseguró que Don Matías no presentó el cronograma actualizado ni acompañó las mediciones realizadas por los profesionales de la Secretaría de Infraestructura.
Así, apenas comenzando su administración, Acevedo tiene sobre la mesa dos decisiones contractuales de considerable impacto económico: sacar adelante el Aguinaldo Boyacense bajo un contrato que no estructuró su gobierno y resolver qué ocurrirá con más de $15.000 millones comprometidos en unas obras que deberían estar terminadas al finalizar septiembre, pero que apenas rondan una tercera parte de ejecución.











