Boyacá será uno de los cuatro primeros departamentos que visitará el presidente electo dentro de la estrategia denominada empalme territorial. El encuentro con el gobernador Carlos Amaya genera expectativa, luego de los fuertes señalamientos que ambos protagonizaron durante la campaña presidencial.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció que esta misma semana iniciará una gira por las regiones del país como parte de un proceso que denominó empalme territorial, una estrategia con la que busca preparar la transición de gobierno directamente con gobernadores y alcaldes.
Los primeros departamentos que visitará serán Boyacá, Antioquia, Norte de Santander y Santander, donde sostendrá reuniones con las autoridades regionales para conocer de primera mano el estado de los principales proyectos y definir las prioridades de su administración antes de la posesión del próximo 7 de agosto.
«Esta misma semana vamos a iniciar algo nunca antes visto en la historia de nuestro país», afirmó De la Espriella. «Me voy a trasladar a los departamentos para reunirme con gobernadores y alcaldes. El objetivo es claro: recuperar los dos años y medio que se perdieron en la relación entre el Gobierno nacional y el resto del país».
El mandatario electo aseguró que pretende destrabar las iniciativas que, según él, permanecen paralizadas y comenzar a coordinar desde ahora su ejecución con las administraciones territoriales.
«Queremos que el próximo 7 de agosto el nuevo Gobierno pueda ejecutar lo que hoy está paralizado, congelado y detenido. Voy a gobernar con las regiones y para las regiones», manifestó.
La visita a Boyacá tiene un ingrediente político adicional. Aquí, De la Espriella sostendrá un encuentro con el gobernador Carlos Amaya, con quien protagonizó varios cruces de declaraciones durante la reciente campaña presidencial.
Uno de los episodios de mayor tensión ocurrió cuando el entonces candidato Abelardo de la Espriella aseguró públicamente que en Boyacá se estarían ejerciendo presiones sobre alcaldes y contratistas para favorecer determinadas candidaturas durante la campaña presidencial. Las declaraciones generaron una fuerte controversia en el departamento. El gobernador Carlos Amaya rechazó esos señalamientos, los calificó de falsos y sostuvo que su actuación y la de su administración siempre se desarrollaron dentro del marco legal e institucional.
En diferentes intervenciones, el entonces candidato cuestionó con dureza al mandatario boyacense, a quien señaló de representar un modelo político que, según él, debía ser reemplazado. Amaya, por su parte, respondió a esos cuestionamientos y defendió tanto su gestión como el papel que ha desempeñado el departamento en los últimos años.
Pese a esos antecedentes, el gobernador de Boyacá manifestó tras las elecciones su disposición de trabajar de manera institucional con el nuevo Gobierno en favor del departamento, mientras que De la Espriella ha insistido en que su administración mantendrá un diálogo directo con todos los mandatarios regionales, sin distinción política.
Por ello, el encuentro entre ambos será uno de los más observados del inicio del proceso de empalme territorial, pues marcará el tono de la relación entre la nueva administración nacional y uno de los gobernadores con mayor protagonismo político del país.












