La entidad, creada en 1926 para vigilar los recursos públicos del departamento, celebrará su centenario el próximo miércoles primero de julio. Durante la conmemoración, el contralor Carlos Andrés Aranda revelará una estrategia que busca llevar el control fiscal a la era de la inteligencia artificial, la analítica avanzada y la participación ciudadana.
“Mientras la atención pública suele concentrarse en las obras que se inauguran, pocas veces se repara en las instituciones encargadas de vigilar que los recursos lleguen realmente a su destino”.
Esa es la premisa con la que el Contralor general de Boyacá, Carlos Andrés ArandoCamacho, resalta la importancia de esa entidad que el miércoles primero de julio celebrará sus 100 años de existencia.
La Contraloría de Boyacá, creada mediante ordenanza departamental en 1926, llega a su centenario con una apuesta que busca marcar un punto de inflexión en la vigilancia de los recursos públicos y convertir a Boyacá en referente nacional en materia de control fiscal.
Según anunció el contralor Carlos Andrés Aranda Camacho, la conmemoración no será únicamente un ejercicio de memoria institucional. El objetivo es presentar una nueva visión de la entidad para las próximas décadas, basada en herramientas tecnológicas que permitan anticipar riesgos y fortalecer la transparencia.
“Por primera vez en nuestra historia vamos a abrir las puertas de la entidad para mostrar cómo será la vigilancia fiscal en la era de la inteligencia artificial”, señaló Aranda.
La apuesta incluye el uso de analítica avanzada, modelos predictivos y herramientas digitales orientadas a detectar riesgos antes de que se materialicen posibles pérdidas de recursos públicos.
La Contraloría sostiene que el reto ya no es únicamente auditar después de que ocurran los hechos, sino anticiparse a ellos mediante sistemas de información que permitan una vigilancia más eficiente y oportuna.
El evento central de celebración se realizará el miércoles primero de julio en el Club Boyacá de Tunja, donde la entidad también presentará parte de su memoria histórica y los lineamientos estratégicos que orientarán el trabajo institucional durante los próximos años.
Además, la entidad anunció una estrategia para fortalecer la participación ciudadana en los procesos de control fiscal, con el propósito de que la comunidad tenga un papel más activo en la vigilancia de los recursos públicos.
“Hace un siglo una ordenanza decidió que Boyacá tendría sus propios guardianes. Hoy esos guardianes están listos para mostrarle al país cómo protegerán el patrimonio público durante los próximos cien años”, afirmó el contralor.
La celebración del centenario reunirá a periodistas, directores de medios, líderes de opinión y representantes de distintos sectores, quienes conocerán de primera mano los proyectos con los que la entidad espera consolidar una nueva etapa en la historia del control fiscal colombiano.
Con cien años de existencia, la Contraloría de Boyacá busca demostrar que la experiencia acumulada durante un siglo puede convivir con las nuevas tecnologías para enfrentar los desafíos de la gestión pública del futuro.










