El incendio forestal de Villa de Leyva está controlado en cerca del 80 por ciento y, por ahora, ya no existe riesgo para viviendas y otras edificaciones.
Sin embargo, la emergencia se concentra ahora en otro punto mucho más sensible: Morro Negro, en inmediaciones del Santuario de Fauna y Flora de Iguaque, donde las llamas amenazan con alcanzar una de las áreas protegidas más importantes de Boyacá. El gobernador Carlos Amaya informó que los dos helicópteros contratados por la Gobernación trabajan en la zona para contener el avance del fuego y pidió al Gobierno Nacional mantener los otros dos helicópteros que participan en la operación.
La prioridad ahora es impedir que el incendio llegue a Iguaque y provoque un daño ambiental de enormes proporciones.











