La tierra se abrió en Moniquirá: deslizamiento de 12 hectáreas destruyó una casa y amenaza otras dos

La emergencia ocurrió en la vereda Pajales, a unos 40 minutos del casco urbano de Moniquirá, por la vía hacia San José de Pare. El terreno se hundió entre 20 y 25 metros. Las autoridades ordenaron evacuaciones y restringieron el ingreso a la zona porque la tierra continúa moviéndose. No hay víctimas.

Un movimiento en masa ocurrido durante la madrugada del jueves 22 de octubre en la vereda Pajales, en Moniquirá, destruyó una vivienda y amenaza otras dos. El sector está ubicado a unos 40 minutos del casco urbano, por una carretera destapada en dirección a San José de Pare.

Según las primeras evaluaciones, el fenómeno afecta aproximadamente 12 hectáreas y provocó un hundimiento de entre 20 y 25 metros en uno de los sectores. Las autoridades municipales señalaron que no tienen antecedentes de un movimiento de estas dimensiones en Moniquirá.

Hacia las 4:30 de la madrugada, una llamada de la comunidad alertó a la Policía, que informó a la Alcaldía. Al lugar acudieron funcionarios de Infraestructura, Bomberos y Defensa Civil. Posteriormente llegaron un geólogo y un ingeniero estructural de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo.

No hubo víctimas humanas ni animales. La ocupante de la vivienda destruida no se encontraba allí cuando ocurrió el colapso. Sin embargo, las otras dos casas están en riesgo y sus habitantes recibieron orden de evacuación.

El alcalde informó que también se registran afectaciones en las veredas San Vicente y Maciegal. Según cifras del Ideam citadas por el mandatario, el jueves cayeron 80,2 milímetros de lluvia, frente a registros de entre 40 y 50 milímetros durante aproximadamente 28 días en algunos meses anteriores.

Los especialistas departamentales señalaron que las precipitaciones pudieron desencadenar el movimiento, pero todavía no existen estudios que permitan establecer sus causas. También se considera la posible existencia de una cavidad subterránea, hipótesis que no ha sido confirmada.

La comandante de Bomberos explicó que se restringió el ingreso de particulares y socorristas a determinados sectores porque el terreno continuaba moviéndose. “Estamos en un riesgo latente”, advirtió uno de los especialistas de Gestión del Riesgo Departamental.

La Gobernación de Boyacá anunció el envío de maquinaria para realizar trabajos de drenaje, limpieza y manejo de aguas. Los técnicos aclararon que estas intervenciones permitirán reducir el riesgo, pero no resolverán definitivamente el problema.

Para este viernes 23 de octubre, a las 8:00 de la mañana, fue convocado un Consejo Municipal Extraordinario de Gestión del Riesgo, en el que se estudiarán subsidios de arrendamiento, ayudas humanitarias y acompañamiento a las familias evacuadas.

Las autoridades pidieron a la comunidad mantenerse alejada de la zona y reportar cualquier grieta, hundimiento o movimiento del terreno. Bomberos puso a disposición las líneas 314 520 0436 y 311 215 0324, disponibles las 24 horas.

Aunque no se registraron víctimas, el riesgo persiste debido a la inestabilidad del terreno y a la continuidad de las lluvias. Las autoridades mantienen el monitoreo mientras se determina el alcance de la afectación y las medidas necesarias para proteger a las familias.

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