El empresario oriundo de Samacá fue distinguido por Fenalcarbón por sus casi 70 años de trayectoria y liderazgo en el sector carbonífero. La Fundación Milpa también recibió un reconocimiento por sus programas sociales y productivos, que benefician a más de 250 familias campesinas de Socha.
El empresario boyacense Don Miguel Parra, oriundo de Samacá y fundador de C.I. Milpa S.A., recibió uno de los reconocimientos entregados durante la Cumbre Colombiana del Carbón y el Coque, en la que también fue distinguida la Fundación Milpa por su trabajo con las comunidades rurales del departamento.

Los galardones, denominados Hechos al Carbón y otorgados por Fenalcarbón, fueron entregados durante la clausura del encuentro, que reunió a empresarios, expertos y representantes gubernamentales vinculados a la industria del carbón y el coque.
Don Miguel Parra fue reconocido en la categoría Experto en Gobernanza Territorial, por una trayectoria empresarial de casi 70 años, durante la cual ha consolidado una compañía que genera más de 2.000 empleos directos y mantiene relaciones comerciales con diferentes países.
Carlos Andrés López, director de Milpa, destacó que el reconocimiento exalta el liderazgo, la perseverancia y la visión empresarial de Parra, quien ha contribuido al desarrollo de una de las actividades económicas más importantes de Boyacá.
Por su parte, la Fundación Milpa recibió el galardón en la categoría Experto en Desarrollo Social, por sus iniciativas para mejorar las condiciones de vida de las comunidades en las zonas de influencia de la actividad minera.
Entre sus proyectos se destaca el Modelo Integral para el Fortalecimiento Productivo y la Seguridad Alimentaria de Familias Campesinas en Socha, desarrollado conjuntamente con comunidades de la provincia de Valderrama, la Alcaldía de Socha y la Secretaría de Minas de Boyacá.

La iniciativa ha beneficiado a más de 250 familias mediante el fortalecimiento de actividades agropecuarias, especialmente el cultivo de frutales y la cría de ovinos y caprinos, con el propósito de diversificar sus fuentes de ingresos y mejorar su seguridad alimentaria.
Durante la Cumbre fue presentado un video sobre los resultados del programa en Socha, como ejemplo de las posibilidades de articulación entre la minería y las actividades agropecuarias.

Los dos reconocimientos destacan tanto la trayectoria de una empresa boyacense con presencia en mercados internacionales como las iniciativas sociales que buscan generar oportunidades económicas para las familias campesinas en territorios donde la minería constituye una de las principales fuentes de empleo e ingresos.











