
El gremio de Naturgas, Caracol Noticias y Blu Radio organizaron el debate presidencial sobre la actual crisis del sector de energía, petróleo, gas, carbón y minería que deja el gobierno Petro a los colombianos.
Se desarrollaron temas trascendentales como el gran aumento de la demanda de energía y la poca oferta que se tiene por los grandes obstáculos y barreras ambientales y de consultas previas que el gobierno del cambio ha venido poniendo, igualmente la falta de energía firme podría llevar al país a un apagón en los próximos meses y más si tenemos un fenómeno del niño a finales de año como lo están pronosticando.
En cuanto al Petróleo y el gas se dijo del gran marchitamiento que han sufrido los hidrocarburos con el actual gobierno al impedir la explotación y el desarrollo nuevos proyectos, alejando al máximo la inversión y llevando al país a tener que importar gas para el sector residencial e industrial, incrementando las tarifas hasta en un 30% y logrando así mayor contaminación ambiental; igualmente, se expuso lo importante de iniciar la técnica del fracking en la explotación de petróleo y gas lo cual nos llevaría a duplicar las reservas, bajar los precios y dejar unas buenas regalías a los departamentos; para lo cual, se trazó una obligación para el próximo gobierno de iniciar los proyectos pilotos en Santander aprobados ambientalmente en el gobierno de Duque y, que el actual gobierno Petrista impidió su construcción.
La candidata Paloma Valencia expresó “que la actual transición energética es una ridiculez; ¿quién dejó de cocinar con gas en Colombia? ¿quién dejó de usar vehículos de diésel y de gasolina? todo lo contrario; terminamos usando lo mismo, solo que importado, y cuál es la consecuencia? Menos empleo para los colombianos y ausencia de regalías para el país.
Lo que tenemos que entender es que la gran batalla por la transición energética en Colombia no es la salida de los combustibles fósiles; es detener la deforestación en el Amazonas, “….”tenemos que sacar nuestro gas, tenemos que hacer fracking porque esas explotaciones necesitan el fracking y necesitamos una modificación de las licencias ambientales y consultas previas..”
Igualmente se debatió el tema de los subsidios de energía que deben continuar para los estratos 1,2 y 3 ya que es una gran ayuda del estado para las clases con menos recursos; situación, que el actual gobierno quiere cambiar con un populismo sin ningún estudio en su programa de Colombia Solar, donde pretenden remplazar los subsidios con paneles solares, lo cual es imposible.
La idea parece atractiva o llamativa a primera vista, pero está lejos de poderse ejecutar. El subsidio pagado en paneles solares escasamente podría cobijar el 2% de los hogares potencialmente beneficiarios (estratos 1, 2 y 3) y ¿el 98% restante qué…?
Está bien que se fomente la instalación de techos solares en los hogares pobres del país (crédito barato, por ejemplo) para moderar sus cuentas de energía; pero, pretender que esto se va a hacer sustituyendo todo el subsidio establecido por la ley es un engaño burdo que el gobierno le está haciendo a los hogares pobres de Colombia.
Desde el punto de vista fiscal, el costo promedio de un sistema solar para un hogar tipo (4-5 personas) ronda los 30 millones de pesos, si se destinaran los, aproximadamente, 6 billones de pesos que actualmente se invierten en subsidios anuales a la compra de paneles, solo podrían beneficiarse cerca de 200.000 hogares; esto representa menos del 2% de los aproximadamente 13 millones de hogares que actualmente reciben subsidios en energía, dejando al 98% restante desprotegido frente a las tarifas del mercado que son, en promedio, el doble del valor facturado (60% de subsidio en estrato 1 y 50% de subsidio en estrato 2).
Igualmente se plantearon soluciones para mejorar las tarifas en los departamentos de la costa; como es pagar la opción tarifaria, que el gobierno de Petro incumplió. Igualmente, se planteó que el nuevo Gobierno asumiera las pérdidas y los ciudadanos, con el apoyo financiero del gobierno, fueran cambiando los electrodomésticos a fin de lograr un mayor ahorro y más eficiencia.
También se expresó sobre la recuperación que debe tener Ecopetrol luego de la nefasta gerencia del director de la campaña de Petro, Ricardo Roa, quien entrega la empresa en ruinas con las peores utilidades de la historia.
Se enunció también la importancia del carbón para el país, por las grandes regalías que deja a las regiones y la firmeza que presta al sistema eléctrico que nos ha evitado un apagón en los últimos treinta años.
La gran conclusión del debate minero energético, es que todos los candidatos coincidieron en que se debe explotar, al máximo, nuestros propios recursos como son: petróleo, carbón y gas.
En cuanto al fracking, se debe hacer con los mayores estándares ambientales. El país debe llegar a tener una gran matriz de generación diversa con todas las energías, igualmente se va a recuperar la inversión privada, mantener los subsidios, tener las mejores relaciones con el sector minero energético y así rescatar, en el corto tiempo, la seguridad energética que se perdió con el actual gobierno.
Los colombianos deben tener claro que el único candidato que brilló por su ausencia en el debate minero energético, fue el candidato Iván Cepeda castro, el candidato del actual gobierno, el cual llevaría al país a un apagón y a la pérdida total de la seguridad energética al proporcionarle los santos oleos a los hidrocarburos y al carbón que podemos tener por años para explotar, importar y transformar como plantearon los demás candidatos.
Si esta política energética no se llevara a cabo, se llevaría al país a la pobreza energética en el corto tiempo por continuar con una política de lerdo ambientalismo ideológico que, sin ninguna prueba científica, proclaman los comunistas (progresistas colombianos) contradiciendo a países como México y Brasil que con la gran técnica del fracking, no han dejado de explorar petróleo y gas en ningún momento.
En el caso del Departamento de Boyacá, el sector carbonero y minero serían los más afectados si resulta elegido el candidato del continuismo del gobierno actual, que ofreció un fraude de ruta de transición energética, que lo único que logró; fue el marchitamiento del sector minero energético del país.











