Según Fenalcarbón, el sector atraviesa su peor crisis de competitividad en años, marcada por la caída de la demanda, el aumento de costos y una fuerte presión fiscal.
La minería del carbón en Boyacá, una de las principales actividades económicas del departamento, enfrenta un momento crítico que pone en riesgo su sostenibilidad y el sustento de miles de familias.
El más reciente informe de la Federación Nacional de Productores de Carbón (Fenalcarbón) advierte que el sector atraviesa su peor crisis de competitividad en años, marcada por la caída de la demanda, el aumento de costos y una fuerte presión fiscal.
Aunque el documento analiza el panorama nacional, sus conclusiones impactan directamente a Boyacá, donde predomina la pequeña minería y una alta dependencia del mercado interno.
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Uno de los puntos más preocupantes es que, durante 2025, el precio del carbón térmico llegó a niveles en los que ni siquiera cubre los costos de producción para los mineros del interior del país.
En Boyacá, donde gran parte de la producción se destina al consumo nacional, la situación se agravó por la menor utilización de plantas térmicas. El alto nivel de los embalses hizo que la generación hidroeléctrica cubriera la mayor parte de la demanda energética, reduciendo el uso del carbón.
Esto dejó a muchos productores sin mercado y con ingresos insuficientes para sostener la operación. A la caída de los precios se suma otro problema: producir carbón en Boyacá es cada vez más costoso.
El informe señala que el aumento de los fletes terrestres desde el interior hacia los puertos ha encarecido significativamente la actividad minera.
En un departamento sin salida directa a puertos, este factor reduce la competitividad frente a otros países exportadores.
Además, los productores enfrentan una mayor carga tributaria, con nuevos impuestos y sobretasas que han generado incertidumbre y frenado la inversión en el sector.
Las cifras nacionales reflejan la gravedad del momento. En 2025, la producción de carbón en Colombia cayó a 53,9 millones de toneladas, el nivel más bajo en más de dos décadas.
También se registró una reducción del 21,2% en las exportaciones y del 31,8% en los ingresos del sector.
En Boyacá, donde la minería genera cerca de 50.000 empleos entre directos e indirectos, el impacto puede ser significativo. La actividad sostiene economías locales completas, por lo que cualquier contracción afecta directamente a municipios mineros.
El gremio advierte que 2026 será un año clave para la supervivencia del sector.
Si bien se espera un posible repunte en la demanda por factores como la escasez de gas y la llegada del fenómeno de El Niño, el panorama sigue siendo incierto.
Para Boyacá, el desafío es mantener viva una actividad tradicional en medio de un entorno económico adverso.
El informe concluye que la competitividad del carbón colombiano depende en gran medida de las condiciones internas del país.
En Boyacá, esa advertencia se traduce en que sin ajustes en costos, regulación y condiciones del mercado, la minería del carbón podría enfrentar una transformación profunda en los próximos años.











