
La emergencia cambió por completo este domingo la vida de uno de los principales destinos turísticos del país. El Hotel Duruelo fue evacuado, la Carrera del Amor tuvo que ser cancelada y numerosos visitantes salieron del municipio durante la mañana. El fuego ya ha consumido decenas de hectáreas y la prioridad sigue siendo evitar que avance hacia zonas pobladas.
Lo que debía ser un domingo de turismo, deporte descanso terminó convertido en una de las jornadas más difíciles que haya vivido Villa de Leyva en los últimos años.
El humo sobre las montañas, el ruido permanente de los helicópteros, las sirenas y cientos de bomberos, soldados, socorristas y voluntarios desplazándose hacia los cerros cambiaron desde muy temprano el paisaje habitual del municipio.
Y la emergencia terminó golpeando directamente al turismo. Durante la mañana fueron evacuados preventivamente los huéspedes del Hotel Duruelo, uno de los establecimientos más reconocidos de Villa de Leyva, mientras numerosos visitantes decidieron salir del municipio ante la incertidumbre por la evolución del incendio.
Video de Óscar Ricardo Sierra muestra la complicada labor de bomberos y voluntarios contra el fuego que se registra en los cerros de Villa de Leyva. Esta mañana había 220 personas en esa tarea; ahora son más de 350. Arriesgan sus vidas en cada minuto. pic.twitter.com/YimhSbI8h2
— EL DIARIO BOYACÁ (@ELDIARIOBOYACA) September 20, 2026
También tuvo que ser cancelada la Carrera del Amor, programada para este domingo. Varios de los atletas que habían llegado para participar lamentaron la suspensión de la competencia, pero a esa hora toda la atención estaba concentrada en una prioridad mucho más urgente: detener el fuego.
La dimensión del operativo da una idea de la gravedad de la emergencia. A esta hora son cuatro los helicópteros que participan en las labores de extinción, dos contratados por la Gobernación de Boyacá y otros dos dispuestos por el Gobierno Nacional.
En tierra trabajan ya más de 350 personas. En la mañana eran unas 220, pero durante el día fueron llegando nuevos grupos de Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Ejército, Policía, organismos especializados y voluntarios.
El trabajo es especialmente difícil por las condiciones del terreno. Mientras los helicópteros hacen descargas sobre los puntos de mayor intensidad, los equipos terrestres avanzan para apagar focos, abrir líneas de defensa y tratar de impedir que las llamas vuelvan a tomar fuerza.
A las 10:30 de la mañana, la Gobernación reportaba que sus dos helicópteros habían realizado 24 descargas, equivalentes a 27.000 litros de agua, y hablaba ya de unas 70 hectáreas afectadas.
El incendio comenzó el sábado en el cerro San Marcos y creció rápidamente por los fuertes vientos, las condiciones de la vegetación y las dificultades para llegar a algunos sectores. La Dirección Nacional de Bomberos lo describió como un incendio elíptico, de alta velocidad y llamas altas, y llegó a señalarlo como el de mayor magnitud que estaba activo ese día en Colombia.
La noche fue especialmente difícil. Las llamas podían observarse desde distintos puntos del casco urbano y los helicópteros no podían operar en la oscuridad, mientras los organismos de socorro continuaban trabajando en tierra. Incluso fueron ubicadas máquinas extintoras en uno de los sectores considerados de mayor riesgo para reaccionar en caso de que el fuego avanzara hacia el pueblo.
Con la llegada del día comenzó la ofensiva aérea y progresivamente se fueron sumando las cuatro aeronaves que ahora participan en la operación. Sin embargo, las autoridades insisten en que el incendio sigue activo y han pedido a habitantes y turistas mantenerse alejados de las zonas afectadas para no poner en riesgo sus vidas ni interferir con los organismos de emergencia.
Hasta ahora no se ha informado oficialmente de viviendas destruidas ni de personas lesionadas por las llamas. La gran preocupación sigue siendo evitar que el incendio avance hacia sectores poblados y turísticos.
Villa de Leyva vive así un domingo completamente distinto. Muchos turistas salieron del municipio, uno de sus hoteles emblemáticos tuvo que ser evacuado y una de las actividades deportivas previstas fue cancelada.
Mientras tanto, arriba, en el cerro San Marcos, cuatro helicópteros y más de 350 personas siguen luchando contra el fuego.










