‘El Reto de los 17 meses’
El candidato de la Alianza Verde a la Alcaldía de Tunja asegura que su prioridad será embellecer la ciudad, fortalecer la seguridad con tecnología y trabajar de la mano con la Gobernación de Boyacá para acelerar obras estratégicas. Defiende el legado de Carlos Amaya, promete gobernar con las comunidades y plantea que el principal reto de los próximos 17 meses será devolverle confianza a los ciudadanos.
El ingeniero electrónico y magister en administración pública Yamir Oswaldo López Peña cree que la próxima elección atípica de Tunja no es una campaña tradicional. Para él, los 17 meses que tendrá quien resulte elegido alcalde representan una carrera contra el tiempo.
Por eso insiste una y otra vez en una idea: no habrá espacio para grandes promesas ni para proyectos que requieran años de planeación. Lo que, según dice, necesita la ciudad son resultados visibles e inmediatos.
Frente a las cámaras de EL DIARIO, el candidato de la Alianza Verde y del movimiento En Marcha se presentó como un líder comunal antes que como un político. Habla de su infancia en el barrio Villaluz, de su paso por la acción comunal, de su experiencia como diputado y de su cercanía con el gobernador Carlos Amaya, pero insiste en que su verdadera escuela ha sido el trabajo con las comunidades.
“Yo soy comunidad. He sido líder social toda mi vida. Con credencial o sin credencial siempre he estado trabajando con los barrios y las veredas”, afirma.

Su apuesta electoral gira alrededor de una palabra: gobernanza. Es decir, lograr que la administración municipal, el departamento, la Nación y las comunidades trabajen en la misma dirección.
La historia política de Yamir López comenzó cuando apenas tenía 14 años. Fue en la Junta de Acción Comunal de su barrio donde descubrió una vocación que terminaría marcando toda su carrera pública.
Desde entonces recorrió prácticamente toda la estructura comunal del país, desde los organismos barriales hasta la Confederación Nacional de Acción Comunal.
Recuerda con orgullo haber participado en escenarios relacionados con los acuerdos de paz y destaca que los líderes comunales fueran reconocidos como víctimas del conflicto armado.
“Aprendimos que la construcción en comunidad es parte fundamental del desarrollo. Mi barrio se hizo con la comunidad y ahí entendí el valor de trabajar juntos”, señala.
Esa visión es la que hoy pretende trasladar al gobierno municipal. Según explica, buena parte de las soluciones que propone para Tunja se basan en la experiencia de los llamados convites comunitarios, mediante los cuales las propias comunidades participan en la ejecución de obras públicas.
“Está demostrado que con la comunidad la plata rinde más. Con la mitad de los recursos se pueden hacer muchas más cosas que con los esquemas tradicionales de contratación”, sostiene.
A diferencia de otros candidatos que han intentado marcar distancia de las administraciones departamentales, López reivindica abiertamente la gestión de Carlos Amaya y Ramiro Barragán.
Incluso considera que buena parte de las transformaciones recientes de Tunja tienen origen en las inversiones realizadas desde la Gobernación.
“La gente cree que quien está pavimentando Tunja es la Alcaldía, pero es la Gobernación de Boyacá la que ha invertido recursos importantes para resolver problemas históricos de la ciudad”, afirma.

Entre las principales realizaciones de los gobiernos verdes menciona la nueva torre del Hospital San Rafael, la recuperación de la Clínica Materno Infantil, la Plaza de Mercado del Norte y los programas de pavimentación.
Para López, el principal error de cualquier alcalde sería entrar en confrontación con el Gobierno departamental. “Alcalde que no trabaje articuladamente con la Gobernación y con el Gobierno Nacional, se jodió y jodió a la ciudad”, asegura.
Por eso promete que, de llegar al Palacio Municipal, se convertirá en un puente permanente entre las instituciones. “Voy a ser quien articule históricamente los esfuerzos de la Nación, el Departamento y los tunjanos para que las cosas funcionen”, señala.
Si tuviera que resumir su programa de gobierno en una sola meta, López no duda en responder. “Voy a embellecer la ciudad”.
Para él, esa tarea incluye desde la limpieza de calles y andenes hasta el mejoramiento de parques, zonas verdes y espacios públicos.
A su juicio, Tunja ha perdido parte de su atractivo urbano y necesita recuperar la sensación de orden y pertenencia. “Mi deber es recoger la basura, limpiar los andenes y embellecer la ciudad. Eso es lo primero que espera la gente”, sostiene.
Considera que muchas de las transformaciones pueden realizarse mediante trabajo comunitario, involucrando directamente a los habitantes de los barrios.
“No podemos seguir pensando que todo lo resuelve un contratista. Las comunidades tienen capacidad de transformar su entorno”, afirma.
Uno de los problemas que más preocupa a los tunjanos es el deterioro de la malla vial. López reconoce que será imposible resolver completamente el problema en apenas 17 meses, pero asegura que sí puede avanzarse significativamente.
Su propuesta incluye una herramienta tecnológica basada en inteligencia artificial para que los ciudadanos reporten huecos y daños en tiempo real.
“Estamos desarrollando un chatbot para que la gente denuncie los huecos. Queremos priorizar las intervenciones y trabajar con las comunidades para solucionarlas”, explica.
Sin embargo, admite que el reto es enorme.
“La totalidad de la malla vial tiene un costo prácticamente incalculable. Lo importante es empezar a resolver y no seguir haciendo diagnósticos”, señala.
Otro de los ejes de su propuesta es la seguridad. Aunque considera que Tunja sigue siendo una ciudad relativamente segura frente a otras capitales del país, reconoce que existe una creciente sensación de inseguridad.
Los barrios con problemas de iluminación, los hurtos y el consumo de drogas en espacios públicos son algunas de las preocupaciones que identifica.
Su estrategia se basa en el uso de tecnología. López recuerda que participó en proyectos que permitieron llevar conectividad a más de 110 barrios y plantea utilizar esa infraestructura para fortalecer sistemas de videovigilancia.
“Vamos a conectar cámaras y fortalecer el centro de monitoreo. La tecnología debe ayudar a que la gente se sienta más segura”, afirma. También plantea una mayor articulación entre ciudadanía y fuerza pública. “La seguridad no depende solamente de la Policía. Necesitamos que las comunidades participen activamente en la construcción de entornos seguros”, agrega.
En materia económica, López identifica el desempleo como uno de los principales desafíos de la ciudad. Asegura que Tunja ha perdido competitividad y que muchos jóvenes profesionales se ven obligados a migrar hacia Bogotá u otras regiones. Su receta se centra en apoyar a los emprendedores. “Si usted no le facilita la vida al emprendedor, nunca va a solucionar los problemas de empleo”, sostiene.
Critica los obstáculos administrativos y regulatorios que enfrentan quienes desean abrir un negocio y propone avanzar en la actualización y aplicación efectiva del Plan de Ordenamiento Territorial.
“Muchos emprendedores terminan necesitando abogado a los pocos meses porque aparecen problemas de uso del suelo. Eso hay que solucionarlo”, afirma.
También considera que el turismo debe convertirse en una herramienta fundamental para dinamizar la economía local.
“Tunja tiene una historia extraordinaria, pero no la hemos conectado adecuadamente con Colombia. Ahí hay una enorme oportunidad”, señala.
A lo largo de la entrevista, una frase se repite varias veces. “No voy a dejar que se pierda un solo centavo de los recursos públicos”.
López la utiliza como una declaración de principios y como uno de los pilares de su candidatura.
Recuerda que durante su paso por la Asamblea de Boyacá impulsó controles sobre el Programa de Alimentación Escolar y afirma que esa experiencia le enseñó la importancia de vigilar permanentemente el uso de los recursos.
“Defender lo público ha sido parte de mi vida. Lo hice antes y lo voy a seguir haciendo”, asegura.
Consciente de que el tiempo será su principal limitación, López evita prometer megaproyectos. Prefiere hablar de gestión, articulación institucional y resultados concretos.
Al final de la conversación resume su propuesta en tres ideas. “Vamos a hacerlo ya. Vamos a hacerlo bien. Y vamos a llevar el poder a las comunidades”.
Luego lanza una invitación a los ciudadanos para que lo evalúen al término del periodo. “Quiero que dentro de 17 meses la gente diga: este andén quedó limpio, este parque quedó bonito, estos huecos se taparon. Quiero salir por la puerta grande y demostrar que sí se puede administrar bien lo público”.
Esa es la apuesta con la que espera convencer a los tunjanos en una elección que definirá quién tendrá la responsabilidad de conducir la ciudad durante el último tramo del actual periodo constitucional.










