Una delegación encabezada por el alcalde, Wilson Castiblanco, y el párroco del municipio, monseñor William Rincón, le pedirá hoy al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia que mantenga la licencia para operar la emisora que durante 50 años ha llevado música, recreación y servicio social a toda la comunidad.
Dos años después del fallecimiento de Gonzalo Parra Pamplona, fundador y director de la emisora Ondas del Porvenir de Samacá, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones le quitó la frecuencia a esa estación y generó un sentimiento de desalación entre la comunidad, especialmente entre los habitantes del sector rural.
Durante casi medio siglo esa emisora, que operó en los 910 del AM, fue el principal medio de comunicación no solo de Samacá sino de toda la región, entre el Puente de Boyacá, Sora, Chíquiza y Cucaita hasta llegar a Villa de Leyva.
Don Gonzalo Parra, quien estuvo al frente de la estación radial durante 48 años, lideró toda clase de actividades sociales y cada día programó la música que entretenía a los campesinos, leyó las noticias regionales y nacionales y divulgó toda clase de avisos sociales, desde invitaciones a sepelios hasta convocatorias a eventos sociales y políticos.
Don Gonzalo fue considerado toda una institución de la radio y su emisora fue el medio oficial en el que se informaba y divulgaba sobre todos los acontecimientos municipales y regionales.
Pero su muerte, ocurrida en junio del 2024, dejó a la emisora en una complicada situación económica, sin dirección y sin un representante legal.
La radio fue la pasión de Gonzalo Parra y durante casi 60 años estuvo al frente de consolas en emisoras de Bogotá, Chiquinquirá, Tunja y Garagoa.
Con asesoría de amigos ‘gomosos’ de la radio, en diciembre de 1975 logró instalar un transmisor en su tierra, Samacá, para poner al aire una emisora y unos meses después obtuvo la licencia legal para operarla.
Todos los habitantes de Samacá reconocen el inmenso aporte de Gonzalo Parra el desarrollo y bienestar del municipio y el papel que la emisora cumplió para el cubrimiento y divulgación de los acontecimientos más importantes del municipio.
Sin embargo, después de su muerte y aunque la emisora siguió operando, nadie se apersonó del manejo y no hubo un representante legal que defendiera la razón social, por lo que el Ministerio ordenó apagar la estación.
Hasta hace unas semanas se mantuvieron programas institucionales como el de la Alcaldía, y el espacio del Cura Párroco; así como los radio servicios. Para la comunidad la desaparición de la emisora y de sus diferentes programas generó un enorme vacío.
El Alcalde y el Cura Párroco esperan que el Ministerio le devuelva la frecuencia a Samacá, por el significado y el papel que la emisora históricamente ha cumplido para todas las actividades locales.











