El representante boyacense del Pacto Histórico ha concentrado parte de sus intervenciones y publicaciones en responderle al congresista más visible de la oposición. Austeridad, notarías y nombramientos ya marcaron los primeros capítulos de un pulso político que apenas comienza.
Hay congresistas que llegan al Capitolio a pasar desapercibidos y otros que llegan buscando un rival. Todo indica que el representante boyacense José Luis Bohórquez escogió el suyo desde el primer día: Daniel Briceño.
Briceño fue el representante más votado del país, con cerca de 262.000 votos, se convirtió en uno de los principales escuderos de Abelardo de la Espriella y ha construido una marca política basada en denunciar contratos, gastos públicos y contradicciones de sus adversarios. Es, sin duda, uno de los congresistas con mayor visibilidad mediática.
Hacia él está apuntando Bohórquez. El boyacense parece decidido a disputarle el terreno de las redes sociales y de los debates virales. No solo le responde desde la tribuna del Congreso, sino que toma apartes de sus intervenciones, los publica en video y los utiliza para confrontarlo con hechos del nuevo Gobierno, buscando mostrar lo que considera incoherencias en su discurso.
Uno de los primeros pulsos fue por el costo de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella. Después de reproducir una intervención de Briceño en la que criticaba la falta de austeridad del gobierno Petro, Bohórquez lanzó la estocada:
“En definitiva, hay mucha hipocresía en esta sala. La memoria es corta, decía mi abuela. Durante cuatro años nos dijeron que Petro era un derrochón y que había que gobernar con austeridad. Pues hoy la posesión de Abelardo de la Espriella cuesta más que la de Petro, por más maromas discursivas que hagan para justificarlo. ¿Y dónde quedó la austeridad?”
El representante también salió al paso de las críticas por los nombramientos y las notarías. Allí volvió a cruzar espadas con Briceño.
“Aquí los que regalaban notarías se llamaban Yidispolítica. Aquí todavía huele a azufre de quienes repartieron notarías para reelegir a Álvaro Uribe Vélez. Sí hay mucha hipocresía”, respondió.
Pero Bohórquez no se quedó únicamente en los cuestionamientos al nuevo Gobierno. También puso la mira sobre Carolina Gómez, designada como vocera presidencial ante los medios de comunicación.
En un nuevo video aseguró que Gómez se presenta como “periodista por vocación y abogada por profesión”, pero exhibió una certificación de la Universidad Javeriana para sostener que no ostenta el título de abogada. Además, recordó las denuncias públicas sobre presuntos casos de acoso laboral ocurridos durante su paso por Red+ Noticias y cuestionó que se pretenda crear un cargo para el cual, según él, no cumpliría los requisitos.
Su conclusión fue otra pulla dirigida, indirectamente, a Briceño y a quienes durante el gobierno saliente ejercían una vigilancia permanente sobre cada decisión oficial.
“¿Dónde están ahora los periodistas y políticos que antes fiscalizaban absolutamente todo? La severidad debe ser para todos, no solamente para unos”.
No parece casualidad que, una y otra vez, Bohórquez cierre sus publicaciones mostrando la imagen de Daniel Briceño. Más que responderle, pareciera querer medir fuerzas con quien hoy es una de las voces más influyentes del Congreso.
La legislatura apenas comienza, pero ya se perfila un duelo político que promete convertirse en uno de los más ruidosos del Capitolio. La pregunta es si Bohórquez logrará incomodar de verdad a Briceño o si, por el contrario, terminará ayudando a fortalecer la figura del representante más mediático del momento. En política, muchas veces el mejor reflector es el adversario que uno mismo escoge.












