Después de seis días de una gigantesca operación, el fuego está controlado en un 98 % y solo quedan dos hectáreas con puntos que requieren intervención. Desde las 5:45 de esta mañana comienza la operación definitiva: habrá siete helicópteros, ingresarán 150 personas adicionales y cinco kilómetros de mangueras ayudarán a atacar los últimos puntos calientes.
Después de seis días de fuego, humo, helicópteros y centenares de personas trabajando en la montaña, hoy podría quedar finalmente extinguido el incendio que comenzó en Villa de Leyva y terminó afectando una extensa zona del Santuario de Fauna y Flora de Iguaque.
La emergencia llega a este viernes con un balance mucho más alentador: el incendio está controlado en un 98 por ciento y solamente quedan dos hectáreas con puntos que requieren intervención.
La operación definitiva comienza desde las primeras horas de esta mañana. A las 5:45 a. m. está previsto el primer sobrevuelo para establecer qué ocurrió durante la madrugada y detectar desde el aire posibles puntos calientes o reactivaciones. Desde las 6:00 a. m. comenzará el ingreso de los equipos hacia los frentes que todavía requieren intervención.
A las aproximadamente 250 personas que permanecieron ayer en la operación se sumarán hoy otras 150, con lo cual habrá cerca de 400 hombres y mujeres concentrados en liquidar los últimos focos.
También estarán disponibles carrotanques y aproximadamente cinco kilómetros de mangueras instaladas para llevar agua hasta sectores de difícil acceso y evitar que cualquier punto caliente pueda convertirse nuevamente en fuego. El objetivo es uno solo: liquidar hoy el incendio.
Las condiciones con las que terminó la jornada de ayer permiten cierto optimismo. El área afectada no aumentó y la humedad relativa mejoró, favorecida incluso por la lluvia.
El jueves fue, además, una de las jornadas aéreas más intensas desde que comenzó la emergencia.
Siete helicópteros realizaron 292 descargas durante 34 horas de vuelo y arrojaron 447.365 litros de agua sobre las zonas que todavía presentaban actividad.
En la operación participaron aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional, la Policía Nacional, la Gobernación de Boyacá, Ocensa y Parques Nacionales. Dos de los helicópteros fueron aportados por la Gobernación.
Durante la tarde se incorporó además un helicóptero de Sadi Aviación, de menor tamaño y especialmente útil para realizar intervenciones en lugares de difícil acceso.
Pero el 98 por ciento de control no significa todavía que el incendio esté apagado. En una emergencia forestal de estas dimensiones pueden permanecer troncos, raíces, material vegetal y capas del suelo con altas temperaturas, capaces de producir nuevas llamas cuando aumentan el viento y la temperatura.
Precisamente por eso la jornada de hoy puede resultar definitiva.
Los equipos en tierra tendrán que revisar los sectores afectados, enfriar los puntos calientes y garantizar que no permanezcan lugares desde los cuales el fuego pueda comenzar nuevamente.
Si las condiciones se mantienen, las autoridades esperan cerrar hoy la etapa de extinción y comenzar el control de cenizas y la evaluación de lo que viene.











