En un episodio que causó gran polémica en Boyacá, el mandatario de Tununguá, Elkin Alfonso Gil, habría incumplido su propio decreto de ley seca por elecciones, consumido licor con familiares y amigos, escuchado música a alto volumen e irrespetado a miembros de la Policía Nacional durante un procedimiento. Tras los hechos, ofreció disculpas públicas a la institución y a la comunidad. El que peca y reza, empata.
El alcalde de Tununguá, Elkin Alfonso Gil, ofreció disculpas públicas a la Policía Nacional y a la comunidad de su municipio luego del incidente ocurrido en la madrugada del pasado 29 de mayo, cuando fue requerido por uniformados en un parque público y posteriormente capturado en medio de un procedimiento que quedó registrado en video y fue ampliamente divulgado en redes sociales.
En un comunicado oficial, el mandatario reconoció que no actuó de acuerdo con las competencias y procedimientos institucionales establecidos y expresó sus disculpas al comandante de Policía, a los uniformados que prestan servicio en el municipio y a la ciudadanía en general.
“Reconozco que, en mi condición de alcalde, no actué de acuerdo con las competencias y procedimientos institucionales establecidos”, señaló Gil en el documento, en el que además reiteró su disposición de seguir trabajando de manera coordinada con la Policía Nacional y las demás instituciones presentes en la localidad.
La disculpa se produce luego de un episodio que generó controversia en este municipio boyacense. Según la denuncia conocida por EL DIARIO, el alcalde se encontraba en un parque público consumiendo bebidas alcohólicas junto con su hermano y otras personas, mientras escuchaban música desde un vehículo particular por fuera del horario permitido.
De acuerdo con la información recopilada, las restricciones vigentes habían sido establecidas mediante un decreto municipal firmado por el propio mandatario con motivo de la jornada electoral y la aplicación de la ley seca.
La situación se complicó cuando los uniformados realizaron el requerimiento correspondiente. Según la denuncia, tanto el alcalde como un familiar suyo, también funcionario público, habrían reaccionado de manera agresiva contra los policías, lo que obligó a adelantar un procedimiento de captura.
“Al ser requeridos por los uniformados, estos fueron groseros, por lo que debieron ser detenidos, a lo que se opusieron físicamente teniendo que ser sometidos para el procedimiento policial”, indica la denuncia.
Los videos difundidos en redes sociales muestran momentos del procedimiento y el traslado de los involucrados a la Estación de Policía. Según los reportes conocidos por este medio, allí también se habrían presentado agresiones verbales y amenazas contra los uniformados.
En su comunicado, el alcalde aseguró que el respeto por las instituciones, el diálogo permanente y el trabajo conjunto son fundamentales para fortalecer la convivencia, la seguridad y el bienestar de la comunidad, razón por la cual pidió que sus disculpas fueran recibidas con el mismo espíritu de respeto con el que fueron presentadas.
Aunque el mandatario ya ofreció excusas públicas por lo ocurrido, el caso podría derivar en actuaciones disciplinarias y judiciales. No obstante, serán las autoridades competentes las encargadas de establecer si existen responsabilidades y las eventuales consecuencias legales derivadas de los hechos.











