Álvaro Uribe pierde influencia electoral en Boyacá

Álvaro Uribe Vélez. Foto | Colprensa

El expresidente, que durante años dominó el escenario político del departamento, registra una caída sostenida en su respaldo electoral. El exalcalde de Socotá William Correa sostiene que Álvaro Uribe fue lo más parecido a un dictador y que su partido nunca debió llamarse Centro Democrático, porque ni fue del centro ni fue democrático.

El uribismo ha venido perdiendo fuerza en Boyacá de manera progresiva durante las últimas dos décadas, en un proceso que distintos analistas describen como el fin de su hegemonía en el departamento.

Con cada elección, el movimiento político liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez ha reducido su capacidad de movilización electoral y su influencia sobre los liderazgos regionales, especialmente en zonas donde antes era determinante.

En las elecciones presidenciales del domingo, el Centro Democrático obtuvo 57.602 votos en Boyacá, equivalente al 8,60 % de la votación total, un resultado que lo ubica lejos de sus mejores registros históricos en el departamento.

Boyacá fue uno de los principales bastiones del uribismo durante la primera década de este siglo. En la reelección presidencial de 2006, Uribe alcanzó cerca del 63 % de los votos en el departamento, una de sus mayores votaciones regionales en el país.

En ese periodo, el discurso de la “seguridad democrática” logró una fuerte conexión con amplios sectores rurales y conservadores del territorio, especialmente en provincias con presencia histórica de conflicto armado.

Sin embargo, a partir de la década de 2010, el panorama político boyacense comenzó a cambiar. El crecimiento de colectividades como la Alianza Verde y el fortalecimiento de movimientos agrarios y sociales asociados a las protestas campesinas reconfiguraron el mapa electoral del departamento.

En las elecciones legislativas de 2018, por ejemplo, la mayor votación para la Cámara de Representantes en Boyacá fue obtenida por candidatos de la Alianza Verde, mientras el Centro Democrático alcanzó solo una de las seis curules disponibles.

En los comicios al Congreso de 2022, el partido volvió a mostrar una representación limitada: obtuvo una curul en la Cámara de Representantes con Eduar Triana y aseguró presencia en el Senado mediante lista cerrada con Zandra Bernal. En esos mismos comicios, el Centro Democrático fue la tercera fuerza electoral del departamento, superado por el Partido Verde y el Pacto Histórico.

Diversos análisis políticos coinciden en señalar que Boyacá atraviesa una transición hacia un escenario de “posuribismo”, en el que sectores de derecha ya no dependen exclusivamente del liderazgo del expresidente Uribe.

En este nuevo contexto, el voto boyacense ha tendido a fragmentarse, con mayor peso de liderazgos regionales, movimientos ciudadanos, organizaciones campesinas y nuevas corrientes políticas que no necesariamente se identifican con el uribismo tradicional.

El resultado más reciente de la contienda presidencial refuerza esta tendencia. La candidata respaldada por Uribe, Paloma Valencia, quedó rezagada frente a Abelardo de la Espriella, quien logró captar una porción significativa del electorado de derecha sin depender directamente del liderazgo del expresidente.

A pesar de este panorama, el uribismo conserva una base electoral en el departamento. Sin embargo, la lectura predominante es que Álvaro Uribe ya no tiene la capacidad de ordenar el voto boyacense con la misma fuerza que entre 2002 y 2010.

Hoy, su influencia compite con múltiples actores políticos, en un escenario más fragmentado y menos estructurado alrededor de una sola figura.

En términos analíticos, una tesis frecuente entre observadores políticos es que Boyacá no ha pasado de ser un territorio uribista a uno antiuribista, sino que ha transitado hacia un escenario donde Uribe es uno más entre varios referentes electorales.

En medio de este panorama, voces que en el pasado hicieron parte del uribismo han comenzado a cuestionar el rumbo del partido en el departamento.

El exalcalde de Socotá, William Eusebio Correa, quien integró las filas del uribismo en el pasado, sostiene que el Centro Democrático atraviesa un proceso de declive en Boyacá.

“En su momento fue la salvación de Boyacá, por la presencia de la guerrilla en provincias como Norte, Gutiérrez y Valderrama, pero hoy los tiempos han cambiado”, afirmó.

Correa agregó que el partido “nunca debió llamarse Centro Democrático”, al considerar que no representó una estructura de centro ni de prácticas plenamente democráticas.

“Lo más parecido a una dictadura fue Álvaro Uribe Vélez; no hay mucha diferencia entre Uribe y Petro, porque en los extremos cada uno quiere imponer su voluntad”, señaló.

El exmandatario local también criticó decisiones internas del partido, asegurando que no se respetaron procesos de continuidad política en el departamento.

Según su versión, la candidatura al Senado de Zandra Bernal habría sido impuesta, desplazando a Eduar Triana, quien —afirma— tenía mayores méritos por su trayectoria en la Cámara de Representantes y su trabajo legislativo.

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