Tenía 63 años. Murió este domingo en Bogotá, donde desde hacía dos semanas se encontraba realizándose exámenes médicos debido a quebrantos de salud. Administrador de empresas, tunjano y heredero de una familia reconocida en la vida social y empresarial de la capital boyacense, construyó una destacada carrera en el sector de los servicios públicos. Después de dirigir Veolia Aguas de Tunja, llegó a la gerencia de Aguas de Cartagena y ocupó importantes responsabilidades en Veolia Colombia.
Tunja perdió ayer a uno de sus ejecutivos más reconocidos. Manuel Vicente Barrera Medina, quien durante 15 años estuvo al frente de la empresa encargada de prestar los servicios de acueducto y alcantarillado en la capital boyacense, falleció en Bogotá, a los 63 años, después de atravesar quebrantos de salud que en las últimas dos semanas lo habían llevado a permanecer en la capital del país para someterse a diferentes exámenes médicos.
Su muerte produce tristeza en los círculos empresariales, sociales y profesionales de Tunja, una ciudad con la que mantuvo un vínculo especial y a la que dedicó una parte importante de su vida laboral. Aunque su carrera lo llevó a asumir responsabilidades en otras regiones del país, su nombre quedó estrechamente relacionado con la historia reciente de los servicios públicos de la capital boyacense.
Administrador de empresas, formado en el Colegio Salesiano de Tunja, Barrera pertenecía a una familia con reconocimiento en la vida empresarial y social de la ciudad. Era hijo de Vicente Barrera, quien fue gerente del Banco Popular y presidente del Club Boyacá, además de una figura recordada en la vida pública tunjana durante la segunda mitad del siglo pasado.
De ese entorno familiar surgió también un profesional que encontró en la administración y la dirección empresarial su principal campo de desarrollo. Durante más de dos décadas ocupó cargos de responsabilidad en compañías del sector de los servicios públicos, una trayectoria que lo llevó a trabajar en Bogotá, Tunja y Cartagena.

La etapa más extensa y, probablemente, la que más lo identificó con los boyacenses fue su paso por la gerencia de Veolia Aguas de Tunja, empresa a la que llegó en 2007 y en la que permaneció hasta 2022.
Fueron tres lustros de trabajo al frente de una compañía fundamental para la vida cotidiana de los tunjanos. Durante ese periodo le correspondió relacionarse con diferentes administraciones municipales, afrontar los desafíos propios de la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado y liderar una organización que tenía entre sus principales responsabilidades garantizar la continuidad, calidad y cobertura del servicio.
Antes de llegar a Tunja se había desempeñado en Proactiva Bogotá como director de Relaciones Institucionales y de Comunicaciones. Su experiencia en el sector y su formación administrativa le permitieron asumir posteriormente responsabilidades de mayor alcance.
En 2019 también estuvo vinculado a la dirección de Operaciones de Agua para Colombia y Panamá, dentro de la estructura empresarial de Veolia, una de las compañías internacionales más importantes en la gestión del agua, los residuos y la energía.
En septiembre de 2022 llegó el momento de despedirse de Tunja. Dejó la gerencia de Veolia Aguas de Tunja para asumir la dirección de Aguas de Cartagena, empresa en la que fue nombrado gerente general, en medio del proceso de integración empresarial de Veolia y Suez.
Su llegada a Aguas de Cartagena representó un nuevo capítulo en su carrera. Pasó de dirigir la operación de una empresa de servicios públicos en una ciudad intermedia del interior del país a asumir la conducción de una compañía de gran dimensión, con responsabilidades sobre uno de los sistemas de acueducto y alcantarillado más importantes del Caribe colombiano.
Su trayectoria académica incluía el título de administrador de empresas, una especialización en Finanzas Internacionales del Politécnico Grancolombiano y estudios de Alta Gerencia en la Universidad de los Andes.
También tuvo participación en escenarios empresariales y gremiales. Fue presidente de la Fundación Gente Social Activa, con actividad en Tunja, y figuró como delegado de Boyacá y Casanare en la Junta Directiva Nacional de Camacol para el periodo 2013-2014.
Más allá de los cargos y las responsabilidades empresariales, Manuel Vicente Barrera tenía en su familia uno de sus principales afectos.
Estaba casado con Leonor y era padre de Manuel Vicente, David y Manuel. También tenía un nieto al que profesaba un cariño especial y que ocupaba un lugar muy importante en su vida.
Su fallecimiento en Bogotá enluta a sus familiares, amigos y a quienes compartieron con él su recorrido profesional y personal.
A los 63 años se marcha un ejecutivo que llevó el nombre de Tunja a escenarios empresariales de alcance nacional, que dirigió durante 15 años una de las empresas más importantes para la ciudad y que, incluso después de asumir nuevos desafíos profesionales, conservó un vínculo entrañable con su tierra.
Su historia es también la de un tunjano que, desde la formación recibida en su ciudad y una extensa carrera en el sector empresarial, llegó a ocupar posiciones de dirección en organizaciones de gran importancia para el país.
Tunja despide a Manuel Vicente Barrera Medina. Queda el recuerdo de su trayectoria, de su paso por el acueducto de la ciudad y de una vida profesional que trascendió las fronteras de Boyacá.











