Falleció la poeta boyacense María del Pilar Paramero Silva, una de las voces más singulares y silenciosas de la literatura colombiana contemporánea.
Nacida en El Cocuy el 10 de noviembre de 1938, Paramero construyó una obra profundamente ligada al paisaje andino, la memoria campesina y la espiritualidad de la naturaleza. Poeta, cuentista, novelista, compositora e investigadora etnográfica, dedicó buena parte de su vida a trabajar con comunidades rurales y escuelas campesinas de Boyacá.
Desde la Secretaría de Cultura, Alejandro Molano, coordinador del área de Literatura, expresó a EL DIARIO: «Es muy triste que ella haya terminado en una situación de casi desamparo, si no fuera por el afecto del Círculo de Mujeres Poetas. Es un llamado a que, como sociedad, actuemos para proteger y cuidar a quienes nos entregan su vida a través del arte».
Su libro Estallido le otorgó reconocimiento nacional al ganar el Premio Nacional de Poesía Museo Rayo, uno de los certámenes más importantes de poesía femenina en Colombia. Su escritura fue descrita por críticos y escritores como una poesía de “susurro”, cargada de símbolos indígenas, contemplación y una íntima relación con la tierra.
Durante los últimos años vivió en Tunja, donde siguió siendo homenajeada por círculos culturales y encuentros de poesía. En 2025, mujeres poetas de Boyacá le rindieron tributo en el evento “Fiesta de las Plumas Parameras”, reconociendo su legado dentro de la literatura regional.
“Si un día no me encuentras, no me busques en páginas de un diario.
Búscame en el canto de los pájaros y en la arcilla tibia…”, escribió alguna vez.
Con su partida, Boyacá pierde una voz esencial de la poesía del altiplano, pero deja una obra que seguirá respirando entre montañas, árboles y memoria.











