El inmueble que colapsó parcialmente en la calle 18 con carrera 12 está clasificado en Nivel 1, conservación integral, la máxima categoría de protección. Dos peatones, entre ellos una menor de edad, resultaron con lesiones leves. El episodio vuelve a poner sobre la mesa una preocupación que no es nueva: el deterioro de antiguas edificaciones del Centro Histórico y qué se está haciendo para evitar que Tunja siga perdiendo su patrimonio arquitectónico.
El desplome parcial de una antigua vivienda colonial en pleno Centro Histórico de Tunja no solo dejó dos personas lesionadas y obligó a cerrar temporalmente la calle 18. También volvió a encender las alarmas sobre el estado de conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
El inmueble, localizado en la calle 18 # 12-68, corresponde al predio 0013 y, según informó la Alcaldía, está clasificado en Nivel 1 de intervención, conservación integral.

Esa categoría está reservada para inmuebles de especial significación cultural que, por sus valores patrimoniales, deben ser preservados integralmente.
Parte de esa edificación se vino abajo en la noche del domingo. Dos peatones resultaron afectados, entre ellos una menor de edad. Ambos sufrieron lesiones leves, fueron atendidos en el Hospital Metropolitano de Tunja y posteriormente dados de alta.
Por fortuna, la casa estaba desocupada. De acuerdo con la Administración Municipal, los arrendatarios habían abandonado el inmueble aproximadamente 15 días antes.
La emergencia fue atendida por la Unidad Municipal de Gestión del Riesgo, Patrimonio y otras dependencias de la Alcaldía. El alcalde Rafael Acevedo Pedroza estuvo en el sitio coordinando las acciones.
Las autoridades iniciaron la remoción del material desprendido, mientras se realiza un diagnóstico de la estructura y labores de apuntalamiento y primeros auxilios para evitar nuevos desprendimientos.
Pero el desplome abre interrogantes que van más allá de la emergencia: ¿cuántos inmuebles patrimoniales del Centro Histórico presentan actualmente deterioro estructural?, ¿cuántos podrían representar algún riesgo y qué seguimiento se realiza sobre ellos?
En 2023 autoridades departamentales realizaron visitas técnicas a antiguas edificaciones del Centro Histórico a raíz de una acción popular relacionada con su deterioro y el posible riesgo para la comunidad.
Dos años después, en 2025, el Tribunal Administrativo de Boyacá confirmó una sentencia que ordenó intervenir tres casas deterioradas del Centro Histórico. Los inmuebles presentaban problemas como muros colapsados, cubiertas destruidas, acumulación de escombros y condiciones que podían representar peligro para transeúntes y vehículos.
El problema de fondo resulta especialmente sensible en una ciudad cuyo Centro Histórico fue declarado Monumento Nacional —hoy Bien de Interés Cultural del ámbito nacional— desde 1959 y que cuenta desde 2012 con un Plan Especial de Manejo y Protección, PEMP.
Precisamente ese instrumento se encuentra en proceso de revisión y actualización. La iniciativa contempla realizar un nuevo diagnóstico que permita establecer la situación actual del Centro Histórico y sus bienes patrimoniales, así como sus problemas y oportunidades en materia urbana, social, económica e institucional.
El desplome de la vivienda de la calle 18 ocurre, por tanto, en momentos en que Tunja vuelve a preguntarse por el estado de uno de sus mayores activos históricos.
Por ahora, la Alcaldía anunció que establecerá técnicamente las causas y el nivel de afectación de la edificación, mientras se definen también las responsabilidades relacionadas con la atención y manejo del inmueble junto con su propietario.
El resultado de esa evaluación será fundamental no solamente para determinar qué ocurrió con esta vivienda colonial, sino para establecer si se trata de un caso aislado o de una nueva advertencia sobre el estado de conservación de otras antiguas edificaciones del corazón histórico de Tunja.











