La senadora Zandra Bernal pidió un debate de control político por los retrasos en esta carretera entre Boyacá y Casanare. El proyecto fue impulsado durante el Gobierno de Iván Duque y contratado por el Invías en 2021. A junio de 2026, las obras registraban un avance del 53,22 %, más de 115 kilómetros permanecían sin pavimentar y el puente El Boche tampoco fue entregado en la fecha anunciada.
Siete años después de los anuncios del Pacto Bicentenario, la Ruta de los Libertadores sigue siendo una promesa a medio cumplir. El proyecto, concebido para mejorar la comunicación entre Boyacá y Casanare, cuenta con recursos programados por más de $370.000 millones, pero a junio de este año apenas registraba un avance físico del 53,22 %.
La situación llevó a la senadora boyacense Zandra Bernal, del Centro Democrático, a solicitar un debate de control político en el Congreso y a presentar un derecho de petición para exigir explicaciones al Ministerio de Transporte y al Instituto Nacional de Vías (Invías).
La historia del proyecto se remonta a 2019, cuando el Gobierno del presidente Iván Duque impulsó el Pacto Bicentenario, con el que se anunciaron inversiones multimillonarias para mejorar la conectividad de los departamentos vinculados con la Campaña Libertadora.
La Ruta de los Libertadores, entre Belén, Socha, Sácama, La Cabuya y Paz de Ariporo, fue incluida entre las obras estratégicas para comunicar el centro del país con los Llanos Orientales, facilitar el transporte de carbón, hierro y productos agropecuarios y reducir las dificultades de movilidad de las comunidades.
En mayo de 2021, durante el mismo Gobierno, el Invías suscribió el contrato 978 con el Consorcio Vías Nacionales, integrado por KMA Construcciones S.A.S., Cicon S.A.S. y Constructora Emma Ltda., por un valor inicial de $322.790 millones.
El contrato, cuyo valor posteriormente aumentó a cerca de $342.850 millones, contempla el mejoramiento y pavimentación de 46 kilómetros, el mantenimiento periódico de 136 kilómetros y otras intervenciones sobre un corredor de aproximadamente 233 kilómetros. La interventoría quedó a cargo del Consorcio Interventorías Colombia, por cerca de $27.400 millones.
La fecha contractual de terminación está prevista para agosto de 2029, de manera que el proyecto todavía se encuentra dentro del plazo pactado. Sin embargo, los avances y los incumplimientos de compromisos anunciados públicamente han despertado cuestionamientos.
Según Bernal, más de 115 kilómetros del corredor permanecen sin pavimentar, mientras las comunidades siguen enfrentando dificultades para transportar sus productos y desplazarse entre Boyacá y Casanare.
A ello se suma el caso del puente El Boche, en Socha. En junio, el Invías anunció que la estructura registraba un avance del 75 % y que sería entregada el 30 de septiembre. La fecha pasó y, según las denuncias conocidas, el puente no entró en servicio. Incluso, el concejal Edgar Benites había advertido sobre una suspensión de los trabajos.
“¡No podemos permitir que la Ruta de los Libertadores siga siendo la ruta de las promesas incumplidas! El Gobierno nacional tiene que responder por los recursos públicos, la seguridad de las comunidades y el desarrollo de la región”, afirmó la senadora.
Bernal, quien fue alcaldesa de Socha, exige que el Invías y el Ministerio de Transporte expliquen cuánto dinero se ha ejecutado realmente, cuáles son las causas de los retrasos y qué cronograma se tiene para concluir las intervenciones.
La obra, contratada durante el Gobierno Duque, continuó durante la administración de Gustavo Petro y ahora vuelve a ser objeto de cuestionamientos por sus resultados.
Mientras se conocen las respuestas, la Ruta de los Libertadores sigue sin ofrecer las condiciones de movilidad que se esperaban cuando fue anunciada como una de las grandes apuestas de infraestructura del Pacto Bicentenario.
“Boyacá cumplió con la historia de Colombia. ¡Es hora de que el Gobierno le cumpla a Boyacá!”, concluyó la congresista.











