El director de Invías, boyacense Juan Camilo Ostos, anunció que se invertirán $330.000 millones para recuperar el corredor Briceño–Tunja–Sogamoso y que está prevista una licitación por $220.000 millones para terminar la variante de Sogamoso. En entrevista con EL DIARIO, también propuso un paso a desnivel en Paipa, una variante para Duitama y acelerar las obras del Pacto Bicentenario. Las inversiones tienen distintos horizontes y varias dependen todavía de decisiones presupuestales y acuerdos institucionales.
Al Gobierno le devolvieron la responsabilidad de mantener una parte de su principal carretera, pero sin los ingresos de los peajes. Con esa afirmación, el director del Instituto Nacional de Vías, Juan Camilo Ostos, puso sobre la mesa una de las discusiones más sensibles para el departamento: quién debe responder por el corredor Briceño–Tunja–Sogamoso y qué obras deberían exigirse al definir el futuro de la concesión.
“En el pasado nos devolvieron el corredor de 115 kilómetros, pero no nos devolvieron los peajes”, dijo en entrevista con EL DIARIO. Según explicó, esos tramos deben mantenerse con recursos de la Nación, mientras Invías y la Agencia Nacional de Infraestructura —ANI— conversan sobre el rumbo del corredor.
Ostos plantea que, si se decide mantener el esquema concesionado, este debería incorporar los tramos que regresaron a Invías y asumir obras que llevan años en las reclamaciones regionales: una solución al paso por Paipa, la variante de Duitama y puentes peatonales en distintos puntos de la carretera.
El funcionario acompañó ese planteamiento con anuncios para recuperar vías existentes, terminar proyectos inconclusos y mejorar conexiones rurales. También describió una entidad en dificultades: aseguró que, después de 56 días al frente de Invías, encontró unas finanzas “muy deterioradas” y una capacidad técnica que se debe reconstruir.
Para los usuarios de la BTS, la primera expectativa es inmediata: poder transitar por una vía en mejores condiciones.
Ostos sostuvo que las intervenciones se han acelerado durante los últimos dos meses y se comprometió a mejorar la transitabilidad, la señalización, la seguridad vial y la iluminación antes de terminar el año, de cara a la temporada de diciembre.
La apuesta de mayor alcance es un contrato de gestión vial integral por $330.000 millones para los próximos cuatro años, cuya contratación, según anunció, se proyecta para 2027. El objetivo sería sostener la rehabilitación y el mantenimiento del corredor.
#ENTREVISTA | En diálogo con el periódico EL DIARIO, el Director Nacional del Invias, Juan Camilo Ostos, dijo que se adelantan conversaciones con la Agencia Nacional de Infraestructura para definir cuál es el futuro de la concesión Briceño-Tunja-Tibasosa, que vence en el 2029. Mientras tanto, se están haciendo inversiones en mantenimiento para que la vía recupere las condiciones de transitabilidad y seguridad. Esto dijo Ostos:
“El corredor estaba destruido, el corredor ha venido teniendo intervenciones hace dos meses a un ritmo acelerado y los usuarios de la vía lo han sentido y de aquí a final de año vamos a tener el corredor con las condiciones de transitabilidad, de seguridad vial, de señalización y de iluminación que van a permitir que en la temporada de decembrina los visitantes a nuestro departamento tengan una vía digna, una vía en las condiciones correctas y ya para el año 2027 la idea es sacar el contrato de gestión vial integral de 330 mil millones de pesos para garantizar que esa vía tiene los más altos estándares de transitabilidad y de seguridad, parecidos o mucho mejores, superiores en muchos casos a las concesiones que hay en el país”
— EL DIARIO BOYACÁ (@ELDIARIOBOYACA) October 17, 2026
Entretanto, sigue abierta la conversación con la ANI. La posición del director de Invías es que una eventual continuidad de la concesión debe traducirse en obligaciones adicionales. “Lo deseable es que la concesión intervenga estas obras adicionales, vuelva a retomar el corredor”, afirmó.
La otra posibilidad que describió sería la reversión de los peajes a Invías, para que el instituto administre la totalidad de la carretera y asuma las obras. Ninguna de las dos alternativas fue presentada como una decisión tomada.
También quedó pendiente precisar la fecha de terminación de la concesión. Ostos mencionó 2029; EL DIARIO le señaló que existen vallas que anuncian su vigencia hasta 2032. Ante esa diferencia, el funcionario remitió a la conversación con la ANI y a la necesidad de conocer su hoja de ruta.
En Paipa, Ostos considera más viable un paso a desnivel sobre el corredor actual que construir una variante por fuera de la ciudad.
Su argumento es que una nueva vía tendría altos costos prediales, mientras una solución a desnivel podría ejecutarse en menos tiempo y reducir la interferencia entre el tráfico de paso y la movilidad urbana. “Pasos a desnivel son mucho más económicos, son más realizables en el corto tiempo”, sostuvo.
Para Duitama, en cambio, sí propuso una variante por el sector de Higueras, que permita sacar el tránsito del tramo urbano y suburbano.
#ENTREVISTA | Juan Camilo Ostos, director nacional del Invias, considera que no se requiere una variante de la BTS para Paipa y que en esa ciudad bastaría con un paso a desnivel. El funcionario explica que en Duitama sí se requiere una variante para sacar el tráfico del perímetro urbano. Esta es su explicación:
“La variante de Paipa puede ser una solución que realmente, predialmente costaría mucho. No sería una solución, digamos a nivel de ingeniería que sea muy distinta a la que puede ser un paso a desnivel por el corredor actual y eso garantizaría que el corredor urbano de la ciudad no tuviera afectación. Pasos a desnivel son mucho más económicos, son más realizables en el corto tiempo, se puede ejecutar la obra y esa es una solución que hemos encontrado para Paipa. Duitama sí es una variante. Una variante que por Higueras saque el corredor del tramo de la ciudad, el tramo suburbano de la ciudad”.
— EL DIARIO BOYACÁ (@ELDIARIOBOYACA) October 17, 2026
A esas intervenciones sumó la construcción de puentes peatonales en la zona siderúrgica, en el corredor de Tibasosa y hacia el peaje de Tierra Negra. En su planteamiento, estas necesidades deben formar parte de la discusión sobre el futuro de la BTS.
Son propuestas que todavía requieren definiciones técnicas, financieras e institucionales. La entrevista no dejó un cronograma de ejecución para ellas.
Uno de los anuncios más concretos fue el propósito de abrir en enero de 2027 la licitación para culminar la variante de Sogamoso, con una inversión anunciada de $220.000 millones.
Ostos aseguró que Invías está completando los estudios y diseños y que realizaría una visita con su equipo técnico para revisar los detalles finales de topografía.
El funcionario cuestionó la falta de continuidad del proyecto, iniciado, según recordó, en 2019. Afirmó que quedaron cerca de $39.000 millones invertidos en un terraplén, estructuras de drenaje y gestión predial, sin que se terminara la obra.
También sostuvo que la concesión no cumplió la promesa de construir la conexión desde Tibasosa hasta Río Chiquito, que, de acuerdo con su declaración, quedó contemplada en un documento Conpes de 2021. Ese será otro asunto que llevará a la conversación con la ANI.
#ENTREVISTA | Sogamoso tendrá variante dice el director Nacional del Invias, Juan Camilo Ostos. Asegura que la concesión nunca cumplió la promesa de construir los kilómetros desde Tibasosa hasta Río Chiquito. Lo que se hará ahora es definir los detalles finales de topografía para el estudio y diseño de la culminación de la variante de Sogamoso. Anuncia Ostos que se terminarán los estudios y diseños para salir en enero a la licitación del contrato de culminación de la variante:
“Ahora vamos a terminar los estudios y diseños para salir en enero a la licitación del contrato de culminación de la variante. 220 mil millones de pesos, adicionales a los 340 mil pesos que hay para el departamento, para que Boyacá sienta de verdad que esas inversiones le ayudan a mejorar su competitividad; y en el caso de Sogamoso darle la posibilidad de una obra que va a ser muy importante para la provincia de Sugamuxi para la descongestión y la movilidad”.
— EL DIARIO BOYACÁ (@ELDIARIOBOYACA) October 17, 2026
Para Sogamoso y la provincia de Sugamuxi, la culminación de la variante significaría una alternativa para descongestionar el tránsito y facilitar la movilidad. El siguiente paso anunciado es concluir la estructuración que permita contratar las obras.
Según Ostos, Invías presentó ante el Congreso un presupuesto de $5,8 billones para 2027, con una bolsa específica de $340.000 millones para Boyacá. Esa asignación, afirmó, ubicaría al departamento como el segundo mayor beneficiario de esa bolsa, después de Antioquia.
Aparte de ella, mencionó recursos de programas comunes y contratos de mantenimiento con horizontes de varios años. En ese marco situó una proyección cercana a $1,5 billones para la atención integral de vías en Boyacá durante los próximos cuatro años.
Las cifras corresponden a mecanismos y periodos distintos; no constituyen una sola partida disponible para ejecutar de inmediato.
Entre los corredores mencionados están Tunja–Barbosa, pasando por Moniquirá; Tunja–Páez; la Troncal Central del Norte, entre Duitama y Pamplona, y el corredor de los Comuneros, que comunica Bogotá con Bucaramanga y pasa por Chiquinquirá y Barbosa.
Para Tunja–Páez anunció una proyección de $100.000 millones; para Duitama–Pamplona, $180.000 millones, y para el corredor de los Comuneros, $450.000 millones. Este último monto corresponde al corredor interdepartamental descrito por el funcionario.
El diagnóstico que expuso fue severo: además de construir lo que falta, Invías debe recuperar una infraestructura existente que calificó reiteradamente como deteriorada o destruida.
Para la capital boyacense, Ostos defendió que los nuevos contratos de gestión vial incluyan los pasos urbanos de las carreteras nacionales. “No es posible que esos corredores de competitividad solamente se intervengan de las ciudades hacia afuera”, señaló.
Mencionó el tramo entre Los Hongos y Holcim y la avenida Oriental como sectores que deben contemplarse dentro de las intervenciones de rehabilitación y mantenimiento.
Sobre la versión de una eventual entrega de la avenida Oriental al municipio, acompañada de recursos, negó que exista una solicitud formal de la Alcaldía o del instituto y atribuyó el episodio a una confusión.
También anunció que Invías financiará un proyecto de intervención de vías terciarias en Pirgua y Runta, y que se construye un convenio con la Alcaldía y la Gobernación para mejorar la salida hacia Barbosa. Según explicó, el instituto aportaría la mitad de los recursos de ese convenio.
Otra prioridad será acelerar los proyectos del Pacto Bicentenario. Ostos planteó anticipar recursos previstos para 2029 y 2030, de manera que puedan ejecutarse en 2027 y 2028.
Entre las vías mencionó Duitama–Charalá–San Gil, Vado Hondo–Labranzagrande, la conexión hacia Saravena, la Transversal de Boyacá y la doble calzada Chiquinquirá–Ubaté.
La intención es aumentar el ritmo de obras que, en sus palabras, han avanzado “de a poquito”. La anticipación de esas vigencias fue presentada como un propósito de gestión, todavía sin detallar su aprobación ni el efecto sobre cada contrato.
Para las zonas rurales, el director explicó el programa Caminos del Tigre, con el que se busca intervenir 30.000 kilómetros de vías regionales en todo el país durante cuatro años. La meta es nacional: no corresponde exclusivamente a Boyacá.
La estrategia contempla trabajo con alcaldías, gobernaciones, juntas de acción comunal y sectores productivos. Ostos también propuso evaluar el aprovechamiento del material retirado de los pavimentos y de residuos del proceso siderúrgico para mejorar caminos rurales mediante nuevas tecnologías.
Al hablar de proyectos adicionales, el propio funcionario puso un límite a las expectativas: “Hay que ser serios con la gente también, ver qué tanta capacidad de financiación podemos tener para el próximo año y no vender humo, no vender promesas”.
Para Boyacá, la prueba estará en los siguientes pasos: que el mantenimiento de la BTS se sienta en diciembre, que la variante de Sogamoso llegue a licitación y que los recursos anunciados se conviertan en contratos y obras. Allí comenzará a medirse el alcance de los compromisos del director boyacense de Invías.










