El encuentro de Planeación Nacional en Tunja abre una oportunidad para que las necesidades del departamento se conviertan en proyectos dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2026–2030. La atención estará puesta en cuánto se proyecta invertir en Boyacá, cuáles iniciativas tendrán prioridad y cómo se hará seguimiento a las propuestas.
Una carretera que permita sacar las cosechas, un hospital con capacidad para atender a la provincia, agua potable para una comunidad o inversiones que generen empleo: detrás de la construcción del Plan Nacional de Desarrollo hay decisiones que terminan sintiéndose en la vida cotidiana. Por eso, el encuentro que se realizará hoy en Tunja merece la atención de todo Boyacá.
El Departamento Nacional de Planeación (DNP) convocó a los municipios y actores del departamento al Encuentro Regional Boyacá, que tendrá lugar este lunes 19 de octubre, de 8:00 de la mañana a 1:30 de la tarde, en el Centro de Convenciones de la Cámara de Comercio de Tunja. Las puertas se abrirán desde las 7:00 de la mañana.
La jornada busca recoger las prioridades regionales para construir el Plan Nacional de Desarrollo 2026–2030, denominado por el Gobierno “Colombia, La Patria Milagro”. Su importancia está en la posibilidad de incidir, desde esta etapa, en las iniciativas que recibirán atención nacional durante el cuatrienio.
Uno de los momentos centrales será la presentación de la proyección de inversión indicativa para la región. Allí habrá que mirar tanto el monto anunciado como su contenido: a qué sectores se orientaría, cuáles proyectos contempla y qué municipios o provincias resultarían beneficiados.
Según el boletín oficial, la visión nacional reúne 334 megaproyectos por más de $500 billones, con iniciativas que serán priorizadas en el Plan Plurianual de Inversiones. Esa cifra corresponde al conjunto del país; el comunicado no precisa cuánto se proyecta para Boyacá ni identifica los proyectos del departamento que integran esa apuesta. Ese es uno de los principales asuntos que deberá aclarar la jornada.
También conviene entender su alcance: hoy se recogerán propuestas y se discutirán prioridades, pero la presentación de una iniciativa no significa que quede aprobada ni que su financiación esté asegurada. El propio DNP señala que deberá organizar técnicamente los aportes, establecer prioridades y convertir las mejores propuestas en proyectos que puedan incorporarse a las bases del Plan.
El director de Planeación Nacional, Julián Buitrago, sostuvo en el comunicado que los habitantes conocen los problemas de sus territorios y que ese conocimiento debe alimentar la planificación. Bajo esa premisa, la participación regional tendrá sentido si logra traducirse en propuestas concretas y en una respuesta verificable sobre su trámite.
Para Boyacá, el ejercicio abre espacio para plantear asuntos como la conectividad vial, la producción agropecuaria, el acceso al agua, la atención en salud, la educación, el turismo y el futuro de sus actividades mineras y energéticas. Son campos en los que las decisiones nacionales pueden ampliar o limitar las oportunidades de las comunidades.
El reto consiste en presentar iniciativas con alcance regional, capaces de conectar municipios, fortalecer cadenas productivas o resolver problemas compartidos. También en conseguir que las necesidades de las provincias y de la población rural tengan una representación efectiva en una reunión que se celebra en la capital.
Por eso importa la participación de alcaldías, Gobernación, organizaciones sociales, universidades, empresarios, productores y ciudadanía. Cada sector puede aportar información que no siempre aparece en los grandes anuncios: dónde está el problema, cuántas personas lo padecen y qué solución se propone.
Asistir puede ser útil para presentar esas necesidades, contrastarlas con las prioridades del Gobierno y conocer las condiciones para impulsar proyectos. Para quienes no puedan hacerlo, el DNP anunció un buzón digital en su portal www.dnp.gov.co, destinado a recibir propuestas ciudadanas.
La trascendencia del encuentro se medirá también después de que termine. Será necesario conocer qué propuestas quedaron registradas, cuáles pasarán a evaluación técnica y por qué unas serán priorizadas sobre otras.
Boyacá necesita claridad sobre los responsables de ese proceso, los mecanismos para consultar sus resultados y la forma en que las comunidades podrán seguir el recorrido de sus iniciativas. Una proyección de inversión será más útil si viene acompañada de proyectos identificables, criterios de selección y posibilidades de seguimiento.
Los siete ejes anunciados por el Gobierno abarcan reconstrucción y resiliencia, seguridad y justicia, servicios sociales, crecimiento económico, integración regional, modernización del Estado y educación. La tarea del departamento será conectar sus necesidades con esas líneas y sustentar por qué requieren respaldo nacional.
Hoy se abre una oportunidad para influir en las prioridades del próximo cuatrienio. De la jornada deberían salir respuestas sobre qué propone la Nación para Boyacá y qué está dispuesto a impulsar Boyacá ante la Nación. Allí está la razón para participar y para mantener la atención cuando se apaguen los micrófonos.











